Cuenca tiene 60 sitios en riesgo por los deslizamientos

18 de junio de 2012 - 00:00

Lo que sucede en la ciudadela Jaime Roldós, al norte de Cuenca, con los macrodeslizamientos es solo un ejemplo de lo que está pasando en varios sectores de la parte urbana y rural.

La Municipalidad  y su departamento técnico detectaron 60 lugares en los que se producen derrumbes y la destrucción de más de un centenar de viviendas.

Según Magno Rivera, técnico del Cabildo, los sectores más críticos se sitúan en la parroquia de Santa Ana, Llacao, Nulti, Paccha, Ricaurte y Chiquintad.

También existe un deslizamiento desde hace más de 15 años en la ciudadela Los Trigales Alto, donde la situación se torna crítica porque no se detiene el movimiento de tierra. En esta ciudadela hay 105 viviendas, de las cuales 50 están con serios problemas, puesto que las paredes se han trizado y en otros casos se han desmoronado.

De acuerdo con Rivera, en la ciudadela Jaime Roldós se han destruido 9 viviendas, pero 500 metros más allá  también corren el riesgo de ir al piso 17 casas que pertenecen a la ciudadela Jesús del Gran Poder; y en la cuenca de la quebrada Milchichig existen 27 moradas que comenzaron a desbaratarse.

El funcionario da cuenta de que existen dos factores para que se registren los deslizamientos: la fragilidad del terreno y la cantidad de agua y pendientes.

Agregó que hay constructores que no han tomado en cuenta la calidad de los suelos. “Existe un estudio llamado Procupa (Prevención de Desastres Naturales de la cuenca del Paute) que se elaboró en 1998 y en donde se determinan las zonas de alto, mediano y de bajo peligro”, precisó.

A pesar de esto, según Rivera, las personas construyeron a su cuenta y riesgo. “Y lo peor es que ubican letreros que dicen ‘Se vende’”.

Los habitantes de los sectores afectados pidieron la intervención de las autoridades para dar solución al tema de los deslizamientos.

En la ciudadela Los Trigales, Marco Terán dijo que el problema suyo y de sus vecinos ya lleva más de 15 años y no han tenido una respuesta: “Las casas siguen destruyéndose y nosotros ya no sabemos a dónde ir”. Mientras tanto, en la Jaime Roldós, los inconvenientes continúan.

Gloria Illescas volvió a pedir al Cabildo de Cuenca el apoyo para ser reubicada en otro sector, donde haya mayor seguridad para la familia. “Esperamos ser escuchados, porque la situación ya es insoportable”, aseveró.

Al respecto, Fabián Farfán, gerente de la Empresa Municipal de Vivienda (Emuvi), señaló que existen dos propuestas para trasladar a las personas damnificadas.

Un proyecto habitacional está en Capulispamba, con 300 viviendas, de las cuales la mitad será para beneficio de los damnificados; y otro en el sector de Miraflores, con 250 casas. Estas serán exclusivamente para estas familias damnificadas.

“Esperamos tener las primeras 50 soluciones habitaciones en el mes de noviembre, las otras 50 en diciembre y las 100 restantes en el mes de febrero del próximo año”, destacó el funcionario.

Explicó también que  para acceder a las casas se espera el bono de los $ 12 mil, la Municipalidad aportaría con $ 5 mil y el resto de dinero (entre $ 5 y 7 mil) podrán pagarlo las personas que necesitan estas viviendas. “Esta es la solución urgente que podemos dar”, indicó Farfán.

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