La campaña ‘Algo nuestro se quema’ busca frenar incendios en Carchi

Cuatro especies de arbustos arrasados por el fuego

- 12 de agosto de 2017 - 00:00
Los bomberos trabajaron en condiciones adversas para sofocar las llamas. El viento avivó el fuego.
Foto: Cortesía / Lucy Jiménez

117 ha de pajonal y frailejones en las zonas de Las Ánimas, Tablón y El Morro fueron consumidas por las llamas.

Tufiño.-

Al menos una década le tomará al páramo recuperarse de la destrucción causada por el fuego que el anterior fin de semana afectó  a 117 hectáreas de vegetación ubicada en  el sector de El Morro, perteneciente a la parroquia tulcaneña de Tufiño, en la provincia del Carchi.

Frailejones, pajonales, achupallas y pencos están dentro de la flora que se perdió.

Las tareas de sofocación iniciaron el viernes 4 de agosto en horas de la tarde, pero las primeras acciones no fueron tan efectivas y se retomaron la mañana del sábado.

Al sitio se movilizaron 35 bomberos y seis guardaparques, que recibieron el apoyo de moradores del lugar.

Cerca de dos horas le tomó al Cuerpo de Bomberos de Tulcán llegar hasta el sector e identificar tres focos de incendio.

Posteriormente, treinta militares y treinta policías debieron sumarse a las labores, armados con palas, ramas y machetes para sofocar las llamas, que en algunos sectores alcanzaron los 3 m.

Pasadas las 14:00 se controló el  fuego,  sin embargo los bomberos no imaginaron que las flamas se reavivarían.

Los profesionales trabajaron en condiciones de difícil acceso para sofocar el siniestro,  según explica Marcelo Luna, comandante del Cuerpo de Bomberos de Tulcán. Este fue el motivo de la pausa obligatoria que debieron realizar.

Mientras transcurrió el día, los fuertes vientos agitaron aún más las llamas, propagándose el incendio a sectores de El Tablón y El Morral.  

Debido a ello, en las instalaciones del ECU911 de Tulcán, se activó la mesa técnica 5 de seguridad del Comité de Operaciones Emergentes (COE), que gestionó el apoyo aéreo.

A decir del bombero Patricio Lugmaña, las condiciones del terreno, el cansancio y el frío perjudicaron la operación. “Por el lado de atrás, por donde iba el fuego, estaba una llamarada berraca por el viento”, advirtió  Edison Pozo, parroquiano que decidió colaborar con el contingente.

Las tareas se retomaron el domingo, pero esta vez contaron con ayuda del  clima; una llovizna en horas de la madrugada  apagó los focos del fuego restante.

Jorge Escobar, guardaparque honorífico de Tufiño, al ver el avance del desastre afirmó sentir rabia por el daño que personas  provocan en la naturaleza. Vestido con sombrero de vaquero, chompa de cuero y bufanda, salió de su hogar para unirse a las tareas de los socorristas.

Para el hombre, el perjuicio es incalculable y  entre lágrimas se lamentó: “Me duele de verdad. Cuando es política toditos están unidos, pero cuando hay este tipo de cosas no hay nadie. De duele en el alma”.

Por todo ello, Javier Lara, funcionario de Gestión de Riesgos, informó que en Carchi se replicará con mayor énfasis la campaña nacional ‘Algo nuestro se quema’, con el afán de concienciar en la población sobre los daños que los incendios forestales causan al ecosistema y la importancia de protegerlos.

Asimismo, debido a la gravedad del suceso, tanto el Ministerio del Ambiente (MAE), como personal de la Fiscalía General de Estado (FGE) realizan las investigaciones necesarias para determinar quiénes fueron los responsables. Miembros del Cuerpo de Bomberos colaboran en ello.

Por la magnitud del incendio, los causantes podrían enfrentar de uno a tres años de prisión, como lo establece  el actual Código Integral Penal (COIP), en el artículo 246. (I)

DATOS

En 2015 los incendios forestales consumieron cerca de 6 mil ha de páramos; en 2016 fueron 600 ha quemadas  y 133 ha en lo que va de este año.

El páramo es un ecosistema frágil, mejor conocido como ‘esponja de agua’. Este espacio  alimenta al recurso hídrico de la provincia del Carchi, abasteciendo entre el 40% y 80% de líquido vital.

Especies como conejos, puerco espines, lobos, llamingos, gavilanes, curiquingues, frailejones, chuquiraguas, achupallas, pajonales, entre otras habitan en los páramos de la provincia del Carchi.

Los causantes de incendios forestales son sancionados por el Código Integral vigente con privación de libertad de uno a tres años. Mientras que aquellos que causaran incendios  por quemas agrícolas recibirán de tres a seis meses de cárcel.

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