Comerciantes piden que se controle a productores

13 de marzo de 2013 - 00:00

Factores climáticos, la temporada y otros agumentos son utilizados por los comerciantes guarandeños para fijar precios. Por ello, la disposición gubernamental de regirse a una tabla que establece techos en los valores de 46 productos agropecuarios no se cumple del todo.   

Según la Administración del Mercado 10 de Noviembre, la especulación se siente, más que nada, en las carnes, especialmente en la de chancho. La mayoría de las veces, el incremento del precio va de los 25 centavos a un dólar.

La sanción a los comerciantes detectados aumentando precios va desde los 30 dólares en adelante, el cierre del puesto de trabajo por 15 días o la clausura definitiva, dependiendo de la falta. “Los comerciantes, por ganarse hasta un dólar pueden perder 30; sin embargo, no ha habido denuncias en las últimas semanas”, indicó Iván Mora, administrador del Mercado.

En el lugar existen entre 450 y 600 personas que trabajan comerciando productos. El precio de arrendamiento se diferencia según el producto que se venda; 5 dólares mensuales a quienes comercializan legumbres; 10 dólares a expendedores de mariscos, comidas y carnes, y los comerciantes de carne de res  pagan 15 dólares, pues son los de mayor nivel de ventas.

En tanto, la temporada de frutas llega a su fin, por lo que productos como peras y duraznos empiezan a subir de precio. Por ejemplo, en la pera se registra una variación entre 5 y 10 dólares la caja según la calidad y la variedad; en el caso del durazno, que normalmente cuesta 12 dólares la caja, a fines de marzo alcanzaría los 25 dólares.

Esta variación ocurre por lo general con los productos que tienen temporadas; por ejemplo, las frutas de la Sierra, que se agotan a principios de abril. Hasta Semana Santa, los precios se mantendrían en transición y desde abril, se comercializan productos importados, principalmente desde Perú; sobre todo  duraznos.

Los comerciantes piden a las autoridades que realicen controles a los productores, sobre todo en precios y en calidad. “En muchas ocasiones, productos como choclos, papas o zanahorias, vienen en mal estado, con gusanos o podridos, pero aun así, nos cobran hasta el último centavo”, dijo Lina Monteros, vendedora de verduras y tubérculos.

Un saco pequeño que contiene alrededor de una arroba y media de zanahoria es vendido generalmente hasta en 6 dólares en Bolívar; pero actualmente se cotiza a 10, debido a que la hortaliza  se acabó en la provincia y se la trae de Tungurahua y Chimborazo. “Nosotros, como comerciantes, tenemos también que ganar; si no, todo se va en compras, gastos y pago del puesto. Si seguimos así no vamos a tener ganancias”, dijo la comerciante Rocío Molina.

En tanto, la Intendencia anunció que realizará operativos para evitar que se especule con los productos de primera necesidad. Sin embargo, los comerciantes reiteran su pedido de que se controlen los precios de salida, es decir a los productores, para que la cadena comercial no se altere de manera desmedida y vigilar así el precio de venta.

En tanto, Mora dijo que “si algún cliente se siente perjudicado en cuanto a peso, existe la balanza municipal con la que la gente puede  salir de dudas y, de ser el caso, poner la queja respectiva”.

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