El 76% de los buses en Cuenca están obsoletos

- 09 de julio de 2018 - 00:00
La mayor parte del transporte urbano de Cuenca caducó. Las unidades están en malas condiciones y su parque automotor tiene que ser cambiado.
Foto: Fernando Machado / El Telégrafo

Los transportistas urbanos tienen 21 meses para cambiar la totalidad de unidades que laboran en la ciudad. El nuevo pasaje entrará en vigencia el 25 de julio.

El 76% de los 475 buses que actualmente circulan en el cantón Cuenca cumplió su vida útil, pues su estado produce contaminación ambiental y no ofrece seguridad a los pasajeros que diariamente usan este servicio.

Ahora los choferes cuencanos disponen de 21 meses para cambiar todo el parque automotor. Según el concejal Xavier Barrera, 104 unidades tienen fecha de fabricación del año 2002, 155 buses fueron fabricados en 2003 y 101 carros en 2004.

El resto de vehículos tienen distintos años de fabricación. “Esto significa que la vida útil de los 360 vehículos terminó”, indicó el edil.

Esta es una de las condiciones, de los 30 puntos que el Concejo Cantonal determinó la semana anterior para subir el pasaje urbano de $ 0.25 a $ 0.30, más un centavo por cada pasajero que será subsidiado por el Municipio de la capital azuaya.

Según el concejal, les queda a los integrantes de la Cámara de Transporte 18 días para presentar el cronograma de cambio de unidades y de acuerdo a ello, el 1 de agosto entraría en vigencia la nueva tarifa de transporte.

Leonardo Albarracín, presidente de la Cámara de Transporte, en cambio, sostuvo que no hay fecha aún para presentar el cronograma; sin embargo, cumplirán con el plazo: “está prevista la renovación de 25 unidades por mes hasta completar las 475”, adelantó. La renovación debe empezar con las unidades más antiguas hasta las más nuevas, así lo contempla la ordenanza en las disposiciones generales.

Otra de las resoluciones es que cada unidad, tras la vigencia de la nueva tarifa, debe contar con dos conductores y no como actualmente sucede con uno solo que labora más de 15 horas al día, además las unidades deben disponer de wifi como servicio para los pasajeros y los vehículos deben ser también de Tipo II, es decir adaptados para las personas con discapacidades.

“Estoy de acuerdo que haya una elevación del pasaje, ¿pero quién asegura que los choferes cumplan con las exigencias del Concejo Cantonal?”, cuestionó Carlos Fajardo, un usuario del transporte urbano, que además agregó que el trato de los conductores a los pasajeros no es el adecuado “y esto tiene que cambiar en beneficio de todos”.

En septiembre del año anterior, el Concejo Cantonal de Cuenca determinó la nueva tarifa y acordó varios puntos para que cumplan los transportistas, sin embargo, dos de las siete compañías que están dentro de la Cámara de Transporte, no aceptaron la decisión y consecuentemente la misma quedó sin efecto.

Uno de los puntos que no aceptaron fue el pedido de que compraran unidades Euro 5, por los altos costos que demanda la adquisición y además, según los transportistas, no existe el combustible adecuado para el trabajo de esas unidades.

Esta situación paralizó el proceso y la tarifa no entró en vigencia. “Si no se cumple con las exigencias, los choferes no podrán cobrar la nueva tarifa”, advirtió, por su parte, el gerente de la EMOV, Adrián Castro. (I)

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