A un año del terremoto, la zona cero de Manta queda habilitada a la ciudadanía

- 17 de abril de 2017 - 00:00
En el sector Ceibo Ranecer ayer se realizó una misa, al conmemorarse el primer año del terremoto del 16 de abril. Participaron autoridades y el presidente electo Lenin Moreno.
Foto: Leiberg Santos / El Telégrafo

14 manzanas fueron abiertas, a excepción de la calle 103 y Avenida 107, donde se derruirá la próxima semana. En la Av. 108 y calles 106 y 105 también se hará una demolición parcial.

Armando Aldaz acudió con su familia a la misa que se realizó ayer en la ciudadela Ceibo Renacer de Manta,  tras recordarse un año del terremoto de 7.8 en la escala de Richter.

Mientras transcurría el acto religioso recordaba que su casa, ubicada en la zona cero, cayó con el cataclismo. Daba gracias a Dios por la vida. Él es habitante de Ceibo Renacer.

A la misa, oficiada por el sacerdote Raúl González asistió el presidente electo del país, Lenín Moreno, con   su esposa Rocío González, además del alcalde de Manta, Jorge Zambrano; el prefecto de Manabí, Mariano Zambrano, asambleístas electos, entre otros.

  Entre los cerca de 1.000 asistentes estuvo el asambleísta electo Rafael Quijije, quien perdió a su hija, de 9 años, en el terremoto. “Ha sido muy duro, día a día lloro a mi hija, es duro asimilar este dolor que llevamos la familia”.

Al finalizar el acto de fe, el alcalde Zambrano recordó que hace 365 días “sufrimos un terremoto, pero era necesario levantar el espíritu para seguir. Es doloroso recordar, sobre todo para aquellas familias las pérdidas, pero hay que seguir luchando”.

Comentó que en Ceibo Renacer, territorio municipal, se reubicaron muchas familias afectadas por el gran sismo. Se tuvo el apoyo de todos los niveles del Gobierno (Central y Prefectura) y de muchas personas solidarias, para darle a los habitantes calidad de vida.

El Presidente electo destacó la participación de autoridades como el prefecto en el accionar de la reconstrucción. Agradeció a los más de 50.000 voluntarios que acudieron prestos a ayudar a los manabitas.

“Sin duda alguna la pérdida de los seres humanos que se fueron causó mucho dolor, pero, como decía el sacerdote en la misa, hay un momento para la vida y hay un momento para la resurrección”, dijo.

Destacó no creer en las coincidencias. “Siempre creo que las estas tienen mucha significación, esta es una coincidencia significativa que el día de la resurrección sea el primer año de aquel día nefasto, en el cual un fenómeno natural devastó muchos pueblos de Manabí y Esmeraldas”.  

Expresó que el 24 de mayo iniciará un nuevo gobierno; “que sabrá ser grato con todo aquello que se ha hecho durante todo este tiempo; 10 años de una década en la cual se ha trabajado intensamente por los ecuatorianos y nosotros tenemos la obligación no solo de igualarlo sino de superarlo, esa es la tarea”.

Explicó que su promesa firme es que a partir del primer día de su accionar gubernamental estará trabajando y viniendo a Manabí, a asegurarse de que todo lo prometido se vuelva una realidad.

Refirió que harán más viviendas con el presupuesto nacional. “Construiremos en Ecuador 325.000 casas para los más pobres, muchas cosas de lo cual hemos hablado; todo se volverá una maravillosa realidad”.

Zona cero aperturada

Manta al año del terremoto ya abrió la zona cero. Edmundo Durán, jefe político, explicó  que hay  tramos con vallas que no se van a  aperturar,  como la calle 103 y avenida 107 donde habrá demoliciones totales la próxima semana y la avenida 108 y  calles 106 y 105 donde se hará demolición parcial.

 “Podemos decir que la zona cero está abierta en un 93 %”.  En la  zona se dará protección permanente en sectores donde ya se abrió.    El comerciante Luis Parrales dijo que esperan que estén todos los servicios básicos, para regresar.

Párrocos y curas recordaron un año de la tragedia

En la Iglesia del Sagrario, ubicada en la calle García Moreno, en el Centro Histórico de Quito, durante el sermón de la misa del mediodía se dio especial énfasis al tema de la solidaridad, precisamente cuando se cumple un año del terremoto que devastó varias regiones de las provincias de Manabí y Esmeraldas.

Según el padre dominico Oswaldo Cazorta, no todas las iglesias del Centro Histórico recordaron esta fecha. Señaló que fue una iniciativa de cada párroco  recordar esta trágica fecha para el país. “Lamentablemente, esta fecha coincidió con la celebración de la Pascua, donde se conmemora la Resurrección de Jesucristo al tercer día después de haber sido crucificado, según los evangelios canónicos y por ello, en algunos templos se da más importancia a este tema, que   recordar el terremoto”.
De todos modos, en algunas iglesias, como La Inmaculada de Iñaquito, ubicada en la avenida 10 de Agosto, varios padres  recordaron esta fecha. Uno de ellos fue el padre Julen Salazar, quien dedicó unas palabras durante la ceremonia religiosa para referirse a la necesidad de seguir ayudando a los “hermanos de Manabí y Esmeraldas”. (I)

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