Pobladores reclaman por la falta de agua potable

20 de noviembre de 2012 00:00

La dotación de agua para el consumo humano, desde hace más de un año, no es regular en varias parroquias del cantón Azogues, entre ellas Charasol.

Los habitantes no cuentan con el líquido los días martes y jueves, por lo se han acostumbrado a llenar tanques, tachos o los lavaderos para abastecerse cuando carecen del servicio. “Ya hasta nos hemos acostumbrado”, dice María Campoverde, quien comentó que deben llenar un balde para la cocina y utilizar el lavadero para asear el baño. “Este problema obedece al daño de unas válvulas reductoras o sostenedoras de presión en el sector Mirador del Valle, en la parte alta de Charasol”, indica Cornelio Cajas, gerente de la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Emapal).

Por el deterioro de esas llaves, la entidad decidió suspendar el servicio dos días a la semana. “Es un tema con el que no estamos de acuerdo”, apunta el ejecutivo, al tiempo de indicar que “dispuso al Departamento Técnico de la empresa que solucione este inconveniente los más pronto posible”.

Según Cajas, cada válvula cuesta alrededor de 9 mil dólares y para reemplazar los tres equipos necesitaban hacer un gasto alto. Lo que se decidió es esperar a poner en funcionamiento un nuevo tanque ubicado en el sector Toctesol, que se espera funcione a partir del próximo diciembre. “Cuando este tanque entre a funcionar, las presiones en la zona alta van a mejorar porque ya no va el agua directamente a la zona sur de la ciudad sino que se concentrará en este sector”, expresa.

El resto de la zona sur será abastecida por otro tanque de mil metros cúbicos que garantizará la continuidad y disponibilidad del fluido. El nuevo depósito tuvo un costo de 295 mil dólares y por el momento se encuentra en un período de prueba para evitar inconvenientes en el futuro.

El sector Mirador del Valle está en una zona alta por lo que no hay suficiente presión. Sin embargo, no son los únicos con este problema, ya que las personas que habitan en la parte baja de Charasol también tienen el mismo inconveniente. “Nosotros no estamos en la parte alta y han pasado más de dos años que nos quitan el agua los martes y jueves”, dice Catalina León.

A esto se suman otras comunidades que también tienen dificultades con el sistema. Raquel Crespo del sector Guapán Calera, manifiesta que el fin de semana no tuvieron el líquido y no se les comunicó. “Por eso preferimos el agua de nuestra propia Junta de la Parroquia”, dice. Agrega que los cortes por parte de  Emapal son constantes y sin notificación.

Las mismas molestias tiene María Ayaica, quien vive desde hace seis años en el sector Zhapacal, parte alta de Azogues. “Nosotros tenemos que coger el agua en tanques todos los días porque no sabemos cuándo se irá a cortar”, indica.