Los frutos de la tierra adquieren otro valor con el trueque

11 de febrero de 2017 00:00

Recorrer el cantón Pimampiro (Imbabura) es constatar que la ‘Tierra del sol’, como se lo conoce, muestra una diversidad de paisajes en los que fácilmente se pasa del cálido valle al frío del páramo.

En ese contraste, la tierra se vuelve más fértil y productiva. Por eso en el famoso “mercado del trueque” los agricultores de las zonas aledañas —que llevan en sus manos las huellas de los sembríos— intercambian todo lo que producen sus campos, sin que exista un costo económico de por medio. (I)

Foto: Jhon Guevara / EL TELÉGRAFO
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