La movilidad de los quiteños se acelera sin los peajes

13 de febrero de 2014 00:00

Las largas filas de vehículos que son habituales en las avenidas Oswaldo Guayasamín y General Rumiñahui no se produjeron ayer desde Quito hacia el valle de Tumbaco y de Los Chillos, respectivamente.

La Municipalidad suspendió el cobro del peaje en dicha dirección, mientras, junto con el gobierno provincial, realiza pruebas del funcionamiento de una nueva tecnología que unificará y simplificará el paso por las vías mencionadas.

Casi al mediodía de ayer, los vehículos que circulaban en dirección a Cumbayá, Tumbaco y el nuevo aeropuerto en Tababela, a través del túnel Oswaldo Guayasamín, se detenían momentáneamente para el pago de los 0,40 centavos respectivos; pero tras el aviso de los cobradores sobre la suspensión, aceleraban y continuaban su marcha, sin generar congestión valle abajo.

Fiorella Sierra, estudiante de la Universidad San Francisco de Quito, circula por la zona diariamente junto a otros 20 mil propietarios de vehículos, aproximadamente. “Me parece beneficioso que ya no tengamos que pagar. Al ser una vía angosta así se facilita el flujo vehicular”, aseguró la muchacha.

“No es aconsejable que cobren en la ciudad. En las carreteras me parece una buena medida, pero choca pagar peaje dentro de Quito. De bajada suele congestionarse hasta la avenida 6 de Diciembre y ahora ya no habrá tanto tráfico”, afirmó de su lado Christian Valencia, quien utiliza con frecuencia la avenida Interoceánica.

Brigadistas realizan puerta a puerta los trámites que permiten funcionar a pequeños negocios de Quito.Una situación similar se vivió, especialmente durante la tarde y noche, en la autopista que conduce al cantón Rumiñahui, la cual recibe en cada jornada a casi 10 mil automotores.

La anterior medida se complementa con la reducción de las sanciones por mal estacionamiento, para acoplar las multas con lo que establece el artículo 140 de la Ley de Tránsito.

Así, los infractores ya no deberán cancelar el valor equivalente al 50% del Salario Básico Unificado (170 dólares), sino el 10% (34 dólares).

Sobre este tema, José Avendaño (37 años) manifestó ayer que la decisión le parecía adecuada, pues “nadie está a salvo de cometer un error en un momento de apuro o emergencia”. No obstante, aseguró que él utiliza el sistema de parqueo tarifado (zona azul) y que -a su juicio- su implementación habría cambiadoel comportamiento de los conductores de vehículos privados en la ciudad. “Cada vez son menos quienes usan las veredas para estacionarse o hacen doble fila en las calles”, sostuvo el ciudadano.

Del mismo modo, la conductora Gloria Zapata consideró como buena la medida de “racionalización de las multas”. La mujer afirmó que está bien que las autoridades controlen los sitios de estacionamiento en la capital y que ello implique penas para quienes incumplen con las leyes, pero que “los montos que se pagarán deberán tener relación con los ingresos de la gente”.   

Entre tanto, brigadistas municipales visitan desde el martes pasado, pequeños negocios del Distrito para asesorar y ayudar a sus propietarios en la obtención de la Licencia Metropolitana Única para el Ejercicio de Actividades Económicas (LUAE), y el pago anual de la patente municipal.

La LUAE tiene vigencia de 4 años y se renueva de manera automática en cada período, mientras que la patente se cancela cada 12 meses, aunque no debe significar el pago de más de 20 dólares para lugares de expendio como tiendas y bazares.

Esta campaña tiene como objetivo facilitar las actividades de los emprendedores  cuyos capitales de trabajo no superan los 16 mil dólares y, por consiguiente, sus propietarios no están obligados a llevar contabilidad de sus negocios.

Ayer, la brigada operó en la zona de Chiriyacu (excamal). El día previo sus miembros se desplegaron en la zona cercana a la Universidad Central del Ecuador, según Daniel Quintana, quien actúa como coordinador del equipo.

Este miércoles, una fila de aproximadamente 10 personas se mantenía de manera constante frente a la mesa en que 2 funcionarias municipales atendían con la ayuda de computadoras los requerimientos ciudadanos, en una de las entradas del excamal capitalino (sur).

Martha Corrales, quien posee y administra una ferretería en el sector de Las Cinco Esquinas, era una de las que esperaban ser atendidas en el punto. La mujer afirmó sentirse “feliz y complacida” con la decisión de acercar el Municipio a las personas. “Esto facilita enormemente las cosas. Imagínese que el año anterior me tomó cerca de 3 meses, por una u otra razón, cumplir con las obligaciones para poder funcionar”.

Una opinión similar tuvo Jaime Escudero, quien también se dedica a la venta de materiales eléctricos, de plomería y construcción en la zona. Según Escudero, el trámite  no le tomó ayer más de 5 minutos. “El único inconveniente -aseguró- fue una pequeña dificultad con el sistema en la entidad bancaria a la que se acercó a cancelar el valor correspondiente.

Mientras esto sucedía en el actual Centro Comercial Chiriyacu, alrededor de 25 brigadistas se desplegaron en distintas direcciones alrededor de él desde las 09:00.

Cada uno tenía como meta visitar en promedio 70 pequeños negocios de la zona. El objetivo, de acuerdo con el coordinador, es ayudar a las personas en la obtención de la licencia de funcionamiento o el pago de la patente.

Según Quintana, con ello el ciudadano no necesita acercarse a ninguna dependencia municipal para realizar dichos trámites. Esto porque cada miembro de la brigada porta los formularios respectivos y los llena en presencia del propietario del negocio, quien no debe presentar más que cédula y papeleta de votación.

Posteriormente los documentos son retirados por un funcionario motorizado, quien lleva los papeles al sitio de atención más cercano (ayer era el excamal), y cuando han sido procesados, los devuelve a la persona en cuestión, el mismo día.

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