Un viraje positivo

- 24 de mayo de 2019 - 00:00

La política internacional debe estar siempre dirigida hacia los más altos intereses nacionales. Lamentablemente, en el Gobierno anterior, estuvo al servicio de intereses ideológicos, lo que representó un retroceso fuerte en política exterior para Ecuador.

Sin embargo, con la llegada del gobierno de Lenín Moreno esto cambió y se dio un viraje positivo. Al principio no fue notorio porque la primera canciller fue la señora María Fernanda Espinosa, que prácticamente seguía la línea del expresidente Rafael Correa. Pero luego se cambió al jefe de la diplomacia ecuatoriana, llegó el señor José Valencia, y con él un nuevo enfoque de la política internacional del país.

Entre los aspectos positivos se destaca el retiro del asilo diplomático al señor Julian Assange, el cual fue concedido de forma irregular. Las normas de asilo son claras, un asilado no puede violarlas y el señor Assange las violó todas. Por ello el Gobierno ecuatoriano, en una decisión soberana y acertada, le retiró el asilo.

En segundo lugar, el país cambió su posición con relación a Venezuela al desmarcarse del gobierno de Nicolás Maduro y reconocer al señor Juan Guaidó como presidente interino.  

También hay que destacar los cambios importantes a nivel de los funcionarios, por ejemplo, en Estados Unidos en este momento el embajador de Ecuador es el señor Francisco Carrión, mientras en Londres está el señor Jaime Marchán, hombres muy preparados. Sin embargo, aún falta retomar rumbos que se perdieron en esos diez años.

Uno de los temas pendientes es la reestructuración del servicio exterior, ya que personas que formaron parte del gobierno de Correa siguen en sus cargos.

En cuanto a integración regional también hay decisiones acertadas. Ecuador se retiró de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la cual ha fracasado. Este es un ejemplo de que la integración se debe dar porque se tienen problemas comunes y conjuntos, no por ideologías.

Ojalá nos vaya bien en la nueva organización, el Foro para el Progreso de América del Sur (Prosur). Por otro  lado, la integración  debe ir de lo macro a lo micro, por eso también hay que fortalecer la Comunidad Andina.

En el plano económico, el país también giró su postura. El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) son organismos internacionales a los cuales Ecuador puede acudir, siempre y cuando negocie de acuerdo con los intereses del Estado.

Lo malo y lo negativo es negociar mal. No satanizó al FMI, así como tampoco satanizaba ir a China, pero resultó que las negociaciones con el gigante asiático fueron pactadas con intereses mayores a los que se  pagaba con el fondo.

En términos generales, aún hay mucho por hacer en materia de política exterior, pero se ha avanzado bastante y no reconocerlo sería igual que mentir. (O)

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