Repetto armó un equipo competitivo

- 16 de diciembre de 2018 - 15:12
Foto: Miguel Jiménez / El Telégrafo

El entrenador uruguayo que sorprendió al continente a cargo del Independiente del Valle en 2016 ha confirmado que sus buenos resultados en el equipo de Sangolquí no fue cuestión de suerte.

Pablo Repetto no logró el título nacional con los “rayados”, pero su escuadra obtuvo estabilidad y equilibrio desde que él se hizo cargo. Además, meterse en la final de la Copa Libertadores con un club denominado chico o novato lo elevó a otra categoría en el fútbol ecuatoriano.

El entrenador supuestamente descubierto por Nassib Neme, quien se lo recomendó a Michael Deller, terminó convirtiéndose en el nuevo salvador de Liga. Llegó el año pasado para sustituir a su compatriota Gustavo Munúa, de infausto paso por la escuadra alba y pese a escalar rápidamente en la tabla de ubicaciones fue duramente cuestionado por el estilo de juego del equipo, cuando era claro que el plantel no contaba con las piezas necesarias para luchar entre los primeros.

Para esta temporada, la suma de refuerzos fueron determinantes para que Repetto imponga su idea, gane la primera etapa y catapulte a Liga al título nacional, que no conseguía desde hace ocho años. Ni la salida del argentino Hernán Barcos, señalado como medio equipo, evitó que la “U” continúe como protagonista.

Repetto encontró en Juan Luis Anangonó al jugador que concretara toda la elaboración ofensiva de su oncena potenciada por Adrián Gabbarini, Franklin Guerra, Hernán Pellerano, Cristhian Cruz, Jefferson Intriago, Édison Vega, Fernando Guerrero, los hermanos Julio y el uruguayo Gastón Rodríguez.

Liga terminó no solo siendo el campeón del torneo nacional sino también el más productivo, que no es lo mismo de acuerdo con el sistema que se despidió en 2018, ya que finalizó en primer lugar en la tabla acumulada por encima de los equipos del Astillero, que dominaron el balompié local desde 2012. Y los hinchas albos ya no tendrán que retroceder tanto el cassette para hablar de éxitos, ya no solo se hablará de los equipos que dirigieron Edgardo Bauza y Jorge Fossati, sino también de Repetto.

Será el punto de partida para que la dirigencia vuelva a pensar en grande y la “U” reclame aquellos sitiales internacionales que logró entre 2008 y 2011 y lo convirtieron en uno de los grandes de Sudamérica.

Se acabaron las quejas y los insultos, es momento de festejar y pensar en el armado del plantel para la temporada venidera, porque los éxitos no son indefinidos y habrá mucho por disputar: la novel Liga Pro, la Copa Ecuador y la tan ansiada Copa Libertadores.

Para apostar a la conquista de las tres se necesita mejor trabajo y una plantilla con mayor cantidad y calidad de jugadores. Los Paz han vuelto a estar en paz y el triunfo los impulsará para seguir dirigiendo con ganas a la institución de sus amores. (O)

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