Punto de vista

La revolución de las pensiones

04 de octubre de 2014 - 00:00

Punto de vista

La prolongación de la vida representa un triunfo del desarrollo humano y eso   beneficia a un número cada vez más grande de personas adultos mayores en  el mundo. Sin embargo, es común que los mayores sean considerados una carga o que se los ignore por completo.

Existen cerca de 868 millones de personas de más de 60 años, lo que representa casi el 12% de la población mundial.
Se pronostica que para el año 2050 habrá casi tantas personas de 60 años o más como niños menores de 15 años, 2.020 millones y 2.030 millones, respectivamente.

Prácticamente todos los países tienen algún tipo de sistema de pensión, pero en las últimas dos décadas hubo una explosión de nuevas pensiones financiadas con impuestos; las llamadas pensiones sociales o no contributivas, las mismas que ahora existen en más de 100 países, con el potencial de crear ingresos básicos y estables para los adultos mayores más pobres. Algunos de los cambios más grandes en el Índice de este año se han presentado por la ampliación de estas pensiones sociales, como en América Latina, que ha ampliado de manera dramática su cobertura.

Esto es un reflejo de una tendencia global reciente. China (48) introdujo una pensión social rural en 2009 para cubrir a 133 millones de personas de 60 y más años. Otros países, como Nepal (70) y Tailandia (36) han seguido un camino similar.

El surgimiento de pensiones sociales marca un cambio de prioridad en las políticas sobre el sistema de pensiones. Históricamente se ha enfocado más en las pensiones contributivas, pero en países de ingresos bajos y medios estos esquemas no están logrando satisfacer las necesidades de una gran parte de sus ciudadanos. Esto se debe a que la mayoría de la gente trabaja en el sector informal, donde los empleos son precarios y no hay acceso a esquemas previsionales formales. A menudo los ingresos son demasiado bajos como para poder ahorrar para la vejez. Pocas personas de la creciente clase “media frágil” quienes han escapado de la pobreza extrema podrían ahorrar para una pensión.

México y Perú son ejemplos importantes sobre este cambio. El sistema contributivo introducido en México en 1943 a la fecha, solo cubre alrededor de una cuarta parte de los mexicanos mayores. Pero la veloz expansión de los esquemas de pensiones sociales de la última década ha hecho posible que casi nueve de cada 10 personas de 65 años y más estén ahora cubiertas.

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