Impuestos para salir de la pobreza

- 19 de agosto de 2018 - 22:58

Mientras los impuestos son mecanismos de extracción de recursos de los ciudadanos hacia el Estado, los subsidios, en cambio, permiten una distribución directa de los impuestos a la sociedad a través de ayudas económicas, ya sea para disminuir el costo de un producto (gasolina) o de un servicio (transporte); subisidios que se vuelven un problema si no van en beneficio de aquellos que realmente lo necesitan.

Específicamente y con relación a lossubsidios a los combustibles, que el beneficio vaya al bolsillo de contrabandistas o en beneficio de quienes sean propietarios de vehículos, exclusivamente.

El gobierno ha presupuestado para este 2018 un valor de $1.707 millones a los combustibles; es decir, todo lo que se recauda por Impuesto a la Renta ($1.166 millones) no alcanza para cubrir el costo del subsidio.

De acuerdo al INEC (Junio 2018) la pobreza extrema es del 9%; es decir, ecuatorianos que viven con $1,60 al día.

¿Son los subsidios a los combustibles lo que el Ecuador necesita? ¿Ayudan en forma directa a salir de la pobreza?

Un estudio de la OCDE con relación a ¿cuántas generaciones se necesitan para salir de la pobreza?, ubica a Colombia con 11 generaciones, seguida de Brasil con 9 generaciones; es decir, 330 y 270 años debe esperar una persona para salir de la pobreza.

En un estudio efectuado por Greg Duncan (Economic Cost of Early Childhood Poverty), profesor de la Universidad de California, calculó que sacar de la pobreza a una familia estadounidense cuesta en promedio US $4.500 anuales.

El retorno de la inversión por niño sería: 12,5% más de horas trabajadas, $3.000 anuales de ahorro en servicios sociales, entre $50.000 y  $100.000 ingresos adicionales de ingresos durante la vida, entre $10.000 y $20.000  adicionales en el pago de impuesto a la renta.

El subsidio a los combustibles tiene la ventaja que es un beneficio real y tangible a todos los ecuatorianos, que podemos acceder a un transporte público y privado a un precio reducido. Lo que nadie quiere es que se elimine el subsidio y vaya a ese barril sin fondo llamado Presupuesto General del Estado.

Si sustituimos el subsidio a los combustibles por un beneficio directo a niños que viven en condiciones de pobreza, en razón de una ayuda pública de $4.500 anuales por cada niño, por año podrían beneficiarse del mismo 379.000 niños en el Ecuador, y con un retorno en la inversión cuando sean adultos.

¿Por qué no apostarle al presente? ¿Estamos dispuestos a apostar por los niños renunciando a gasolina barata?. (O)

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