La estafa legalizada

Pike interpreta a la emprendedora que pone el ojo en los ancianos para sacarles todos sus recursos.
07 de marzo de 2021 00:00

Una de las recientes ganadoras del Globo de Oro, Descuida, yo te cuido (2020) de Jonathan Blakeson, aborda el tema de un sistema de estafa encubierto en una forma empresarial que aprovecha las fisuras de la ley al punto de convertirse en una actividad legal.

Por lo menos esto parece suceder en Estados Unidos donde las víctimas son personas de tercera edad, en su mayoría casi sin familias y que tienen ahorros y propiedades. A estos se les declara incapaces de cuidarse, y se aprovecha de médicos y jueces corruptos, gracias a los cuales ciertas empresas se encargan de “asistirlos”, disponiendo y enajenando los bienes y cuentas de los imputados falsamente.

Por Descuida, yo te cuido, Rosamund Pike recibió el Globo de oro como Mejor Actriz de comedia. La película, en efecto, tiene el tono de una comedia, pero su sentido es el de una comedia negra si se entiende que toda comedia muestra, de manera irónica o de un modo contrapuesto, lo peor de un individuo o de un grupo social para supuestamente moralizar.

Pike interpreta a la emprendedora que pone el ojo en ancianos y ancianas supuestamente desamparados para sacarles todos sus recursos y bienes de forma descarada, aprovechando una fina red amparada en lo legal.

Claro está que como todo sistema no es perfecto, más si hay diversos tipos de individuos y de historias de vida, la protagonista se topa con la que será su peor pesadilla, lo que la prueba como una especie de luchadora liberal que sabe manejar los hilos del poder que dispone. En este contexto, Descuida, yo te cuido se transforma en un filme sobre cazadores y víctimas, sobre quién tiene la inteligencia y la fuerza de la coerción, sobre el modo de aprovechar todas las grietas y posibilidades de los sistemas sociales.

Blakeson desvía su comedia pronto al thriller y con ello a una especie de película que poco a poco nos hace olvidar los motivos moralizantes que podrían estar inscritos en su película.

Recuerda a esos filmes donde el juego de criminales es más importante por las estrategias representadas. Y es acá donde uno se pregunta si el todo el rollo del emprendimiento, el argumento de la edificación de un aparato empresarial no es más que saber aprovechar las fisuras de la Ley y de todo un sistema aparentemente consolidado donde debería primar la ética y un buen obrar moral. Se podría decir, por el contrario, que Descuida, yo te cuido es un ejemplo, a medias o no, de lo que el neoliberalismo puede lograr en manos de gente inescrupulosa. 

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