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Ecuador/Vie.7/May/2021

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Historia de la guerrilla colombiana (Primera parte)

20 de febrero de 2021 00:00

Según el periodista y escritor Plinio Apuleyo Mendoza, Colombia “se jodió” con El Bogotazo, en 1948. Pero para esto: a partir de los años veinte y treinta del siglo pasado, bandoleros y guerrilleros ya hacían de lo suyo en las zonas rurales colombianas con la bandera del comunismo y su retórica anti oligárquica embarrada en la lucha de clases, de ahí que el Bogotazo sería la traslación y el recrudecimiento de la violencia desde la ciudad hacia el campo.

El año 1952 fue crucial para la historia insurgente colombiana. Se desarrollaron –de forma clandestina- dos eventos que marcarían los inicios oficiales del movimiento guerrillero: el VII Congreso del Partido Comunista y la I Conferencia Nacional Guerrillera.  Con el golpe de Estado del general Gustavo Rojas Pinilla, en 1953, hubo la propuesta de una desmovilización guerrillera que terminó en una confrontación militar cuyo resultado no fue otra cosa que el incremento de la violencia social y partidista, incluso el mismo dictador expidió la ilegalización del comunismo según el Decreto No. 0434.

Siendo Colombia el único país de Latinoamérica que envío contingentes militares a la Guerra de Corea, no podía prescindir la ayuda militar de los Estados Unidos, especialmente para enfrentar con mejores perspectivas la guerra irregular al interior de su territorio.  Dadas estas circunstancias, en 1954 fue enviado a la Ranger School el primer contingente de jóvenes oficiales para su preparación en el campo de la contraguerrilla. A su retorno a tierras colombianas se formó la Escuela de Lanceros, la primera en este tipo de operaciones en Latinoamérica.

Con aquellas campañas anticomunistas, en 1956 la dictadura militar de Rojas Pinilla impulsó un proyecto de pacificación denominado Asamblea de la Paz. Este proyecto fue presentado en Ibagué, la capital del departamento del Tolima. A este encuentro -de buenas intenciones- asistieron 300 delegados entre obispos, líderes comunitarios, dirigentes guerrilleros y altos jefes militares.  Digamos que este evento fue el “primer diálogo de paz” entre la guerrilla y el Gobierno, diálogo que no tuvo el final feliz que tanto se esperaba; pues, los combates entre el Ejército y la guerrilla no cesaron.

Con la destitución del general Rojas Pinilla vino a la luz el Frente Nacional, una amalgama bipartidista que pretendía hacer frente a la guerrilla, a sabiendas de que en abril de 1961 se había celebrado -en la clandestinidad- el I Congreso del Movimiento de Autodefensa Comunista, acuñando su tesis de la “combinación de todas las formas de lucha”.  Así se dio paso a la creación de las 16 “repúblicas independientes”, que no fueron otra cosa que una reactivación de las guerrillas comunistas y un fenómeno-carambola de la Guerra Fría en territorio colombiano.

Una parte de las llamadas “repúblicas independientes” fue Marquetalia, un poblado al sur del Tolima que no superaba las 50 familias y que estaba dominado por las guerrillas comunistas que sobrevivieron a la violencia de las años 50. Este vecindario estaba en la mira de Guillermo León Valencia, más recordado como el “Presidente de la Paz”, desde el 1o. de enero de 1964, ya que su proyecto de gobierno proyectaba el exterminio de dichas “repúblicas”.

El 27 de mayo de ese mismo año, fecha referencial de nacimiento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, iniciaron los combates entre el Ejército y las guerrillas asentadas en Riochiquito, El Pato, Guayabero y Sumapaz; dejando para el 14 de junio el gran ataque a Marquetalia mediante una operación militar combinada entre la acción cívica, las operaciones psicológicas y el asalto final al poblado.  Esta última acción militar fue un ataque en el que descendieron 100 soldados desde tres helicópteros al mando del teniente coronel José Joaquín Matallana, con la misión de destruir y capturar el refugio de los guerrilleros comandados por Manuel Marulanda, Tirofijo.  Lo sorprendente fue que en toda la operación militar, en la que participaron más de 2 mil soldados del Ejército al mando del coronel Hernando Currea Cubides, se logró la toma de Marquetalia, pero no se logró la captura de los comandantes subversivos, especialmente su cabeza principal, Tirofijo…