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Ecuador/Dom.9/May/2021

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Ecuador y una crisis económica "atípica"

19 de mayo de 2020 00:00

La pandemia ha dejado sin respuesta a sociólogos y economistas.

El covid-19 ha producido complicaciones que poco se parecen a las de las crisis económicas del último siglo.

En todas las anteriores había un diagnóstico claro: la caída de la demanda en la Gran Depresión, el embargo del petróleo de 1973, la liquidez del sistema financiero en el “lunes negro” de 1987, la debilidad de las monedas asiáticas en 1997, o la explosión de la burbuja financiera de 2008. La crisis de 2020 es más compleja, no solo por su impacto directo a la oferta y a la demanda, sino también porque revela el peligro de la desigualdad económica en la sociedad.

Ecuador tendrá mayor dificultad en afrontar la crisis atípica debido a cuatro premisas: crisis de gobernabilidad, baja competitividad, poca capacidad de expansión fiscal, y desigualdad económica e informalidad.

Ante esta realidad, el Gobierno ecuatoriano debe orientar la política económica en cinco aspectos: primero, fortalecer la red de protección social a través de transferencias monetarias que permitan sostener el consumo de los hogares.

Segundo, se debe asegurar la liquidez de las empresas para prevenir el desempleo. Se necesita un sistema de “clusterización” empresarial para identificar el tipo de afectación por sector, y generar políticas de impacto directo.

Es necesario que la liquidez de las empresas se sostenga por medio de políticas diferenciadas, tal como en países como Alemania, que ha planificado reducir el impuesto al valor agregado dependiendo del sector de la producción.

Tercero, se debe tomar acciones en el sector externo. La caída de los precios de los commodities y la baja demanda internacional ha causado pérdidas en el sector exportador.

Para esto, será necesario tomar medidas que limiten las importaciones de ciertos productos, o aplicar la compra de “permisos de importación” con beneficio al exportador.

Cuarto, es necesario revisar los impuestos directos a los grupos económicos del país. Más allá de ideologías, es una cuestión de sentido común. Gran parte de la comunidad académica de economistas, incluidos los del FMI, han recomendado la posibilidad de generar más ingresos fiscales a través de la revisión del impuesto a la renta de quienes más ganan.

Finalmente, y en el largo plazo, el país deberá sostener un plan de política macrofiscal que permita incrementar las reservas internacionales y la capacidad de expansión fiscal para futuros shocks externos. (O)