Candidaturas y equilibrios

17 de marzo de 2018 - 21:22

La postulación de Elizabeth Cabezas, del sector morenista, para la presidencia de la Asamblea Nacional, fue motivo de debate interno en el diario El Telégrafo.

El lunes 12 titulamos en portada, en la parte inferior izquierda, “AP opta por Cabezas para liderar Asamblea”. Era una noticia importante porque ratificaba, en un comunicado oficial del movimiento político, lo que se había anunciado, hasta entonces, de manera informal.

Sin embargo, el miércoles 14, día de la elección, volvimos a titular, esta vez en grandes caracteres y como la noticia central de la portada, “Cabezas, la apuesta de AP en la Asamblea”.

Pero ese día aparecieron dos candidaturas más: Mae Montaño (CREO) y René Yandún (BIN), información que se registró en la sumilla de la noticia principal.

¿Debimos titular que había tres postulaciones o seguir la línea de ratificar lo que ya habíamos dicho dos días antes? ¿Fue un error no dar el mismo espacio a los otros dos aspirantes y no registrarlo así en el titular, como hicieron otros periódicos que incluso pusieron las fotografías de los tres en portada?

Finalmente, Cabezas ganó con 84 votos. Minutos antes de la elección, Yandún se retiró de la contienda y su bloque votó por la candidata de AP. Mae Montaño perdió, pues solo tuvo apoyo de su bloque.

¿Acertó El Telégrafo en su línea informativa sobre la candidatura de Cabezas? ¿Debió ser más equilibrado en su titular del miércoles sin afectar esa línea? ¿Qué habría ocurrido si ganaba la otra candidatura? El lector tiene la palabra.

Exceso de confianza

Un medio impreso debe ser perfectamente escrito. Y el lector tiene que recibirlo como un producto excelentemente acabado.

La nota de un reportero, en general, pasa cuatro filtros: la lectura final del propio reportero, la corrección automática del diccionario electrónico que viene en su computadora, la del editor de sección y, finalmente, la del corrector de estilo.

Pero los errores se esconden, se deslizan y logran evadir alguno de los filtros. Y al otro día aparecen fallas, sobre todo concordancias, cacofonías, errores ortográficos y redundancias.

¿Por qué? Quizás el reportero no revisó su texto. O el diccionario electrónico contiene errores ortográficos porque algún usuario escribió mal una palabra y la guardó. O el editor no fue acucioso porque confió en su reportero. O la dictadura del cierre impuso al corrector intensa presión y no le dio tiempo para ser riguroso.

Cuando se filtra un error y se publica, un buen ejercicio es analizarlo con los encargados de cada filtro para mejorar el proceso.

La esquina del lugar común

“Emelec logró inclinar la cancha”.

“La ciencia está de luto por la muerte de Hawking”.

“El Presidente mantuvo una apretada agenda”.

“La noticia dio la vuelta al mundo”.

“Y así se puso la cereza del pastel”. (O)

Defensoría de las audiencias
Artículo 73 de la Ley de Comunicación

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