Mañana se cumplen 41 años del golpe contra salvador allende

Freddy, Sócrates, Felipe y José, entre los 3.065 desaparecidos

- 10 de septiembre de 2014 - 00:00

Mañana se cumplen 41 años del golpe contra salvador allende

Llegaron a Chile en pleno gobierno de la Unidad Popular, del presidente Salvador Allende. Venían con la ilusión de un futuro mejor, pero tras el golpe del 11 de septiembre de 1973, liderado por Augusto Pinochet, fueron brutalmente acribillados.

Son 4 ciudadanos ecuatorianos, víctimas de la dictadura chilena, cuyos nombres hoy serán inmortalizados en Quito. La embajada de Chile recordará a Sócrates Ponce Pacheco, Freddy Jimmy Torres Villalba, Felipe Porfirio Campos Carrillo y José Félix García Franco con una placa conmemorativa en la Plaza Chile (al norte de Quito).

La ceremonia se hará un día antes del 41 aniversario del golpe militar y coincide con una creciente controversia en Chile, ya que la Intendencia se opuso a que la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos haga su tradicional marcha por la calle Morandé como ha ocurrido históricamente en todos los 11 de septiembre.

Esta ‘romería’ se prohibió después del lanzamiento de una bomba molotov contra el palacio presidencial en 2006. Los organismos de DD.HH. manifestaron su molestia al gobierno e insistieron en que la deuda con las víctimas de la dictadura no está cerrada, como es el caso de los 4 ecuatorianos. Las víctimas aparecen en el informe oficial (Rettig) que elaboró Chile.

En 1991 el informe Rettig (Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación) estableció 3.550 denuncias de violaciones a los DD.HH. entre el 11 de septiembre de 1973 y el 11 de marzo de 1990, de las cuales 2.296 fueron consideradas asesinatos.

En 2011, la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura (Comisión Valech) reconoció de manera oficial 40.018 víctimas y 3.065 muertos y desaparecidos.

Sócrates Ponce tenía 30 años cuando ocurrió el golpe. De profesión abogado, trabajaba como interventor de la metalúrgica Indumet. Era militante socialista y simpatizaba con el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Según el Informe Rettig fue detenido por carabineros (policía) el mismo 11 de septiembre.

Según la versión que entregó el régimen de Pinochet en 1974, Ponce se habría resistido a la acción del Ejército. Testigos sostienen que no fue así.

Ponce era de Portoviejo y fue llevado en primera instancia al Regimiento Tacna y luego al Estadio Chile, un reducto techado para eventos deportivos y musicales, donde también fue detenido el cantautor Víctor Jara. Hoy este estadio lleva el nombre del compositor chileno. Ponce tenía un puesto clave en el gobierno de Allende y habría sido considerado un ‘pez gordo’ para los militares. Además, según contaron tiempo después algunas autoridades ecuatorianas –en testimonios recogidos por la prensa chilena- estaba casado con la hija de un general de carabineros.

El 13 de septiembre, Ponce fue llamado por altoparlantes y una patrulla del Ejército lo sacó del Estadio Chile. Entonces lo obligaron a correr, para luego darle muerte a balazos. Su cadáver fue encontrado en las inmediaciones del recinto y su cuerpo pudo ser retirado por sus familiares en el Instituto Médico Legal. Por el caso de Ponce se abrió un proceso, pero su muerte quedó impune. A fines de 2013 su caso se reabrió.

Una historia diferente, pero con el mismo final, fue la de los estudiantes Felipe Campos, de 23 años, y Jimmy Torres, de 19 años. Este último llegó a Chile en marzo de 1973 gracias a una beca que en esa época otorgaba la U. de Concepción al mejor estudiante latinoamericano. Torres, originario de Babahoyo, estudiaba Ingeniería y no militaba en ningún partido. Cuando vino el golpe fue detenido aparentemente al ser confundido con un ciudadano cubano.

Lo mismo le ocurrió a su amigo Felipe Campos, quien había llegado a Concepción, ciudad ubicada a 515 kilómetros de Santiago, para estudiar kinesiología. Campos era exjugador del Barcelona de Guayaquil. Ambos ecuatorianos fueron torturados y sus cuerpos encontrados en el río Bío Bío.

Por el caso de ambos estudiantes fue procesado el excoronel de carabineros, Fernando Pinares, pero en 2004 recuperó su libertad, mientras que en octubre de 2013 fue condenado el coronel en retiro Sergio Arévalo a 15 años de cárcel como autor de los asesinatos de Campos y Torres. Ambos nombres pueden leerse en el Memorial del Cementerio General de Santiago. El Estado chileno indemnizó con una pensión vitalicia a la madre de Campos.

En cuanto a García Franco, se sabe que desapareció el 18 de septiembre de 1973. García estudiaba Medicina en la Universidad de Chile y se encontraba haciendo su práctica en la ciudad sureña de Temuco. Su esposa contó que el mismo 18 de septiembre la policía le informó que García había sido puesto en libertad y que se encontraba en la frontera con Argentina. Desde entonces figura como desaparecido. En 2009 la justicia chilena rebajó de 8 a 5 años de cárcel las condenas contra 4 excarabineros condenados por el secuestro calificado de García.

Familiares estarán hoy en homenaje

El embajador Gabriel Ascencio Mansilla tiene apenas 4 meses en el país, pero desde que llegó tuvo en mente rendir homenaje a los ecuatorianos muertos en el régimen de Augusto Pinochet.

Fue cuando leyó una nota de EL TELÉGRAFO, en la que el fiscal Galo Chiriboga mencionaba el caso de los 4 compatriotas. En ese momento el diplomático conoció la historia. Posteriormente la Asamblea Nacional rindió homenaje a las víctimas.

El lugar idóneo para el homenaje era la plaza Chile, en Quito. “No es un territorio de Chile, pero allí está lo mejor del país”, cuenta Ascencio Mancilla. En el lugar hay monumentos de los poetas Gabriela Mistral y Pablo Neruda.

El municipio quiteño levantó un monolito y en la parte superior se colocará la placa con los 4 nombres más una leyenda. “Por eso es que yo me atrevo, en mi calidad de Presidente de la República, a asumir la representación de la nación entera para, en su nombre, pedir perdón a las familias de las víctimas”, dirá en la placa en alusión a la frase que expresó Patricio Aylwin, al recibir el informe de la Comisión de la Verdad Rettig.

Al evento está previsto que asistan los familiares de las víctimas, adelantó el embajador, quien fue activista y defensor de los derechos humanos en la dictadura de Augusto Pinochet. Debido a ello se ha identificado con esta labor y conoce muy bien la “xenofobia política”.

Durante aquellos días se perseguía al extranjero y a cualquiera de ellos se los confundía como “cubano”, por lo que terminaba muerto.

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