Diana Salazar, la más joven en llegar a la Fiscalía

- 02 de abril de 2019 - 00:00

Lady Diana Salazar Méndez es la nueva Fiscal General del Estado. Es la más joven (37 años) y primera afrodescendiente en llegar a esa institución que, según Julio César Trujillo, titular del Consejo de Participación Transitorio, es la más importante del país para luchar contra la corrupción.     

Quienes han trabajado junto con ella consideran que su honestidad, rectitud e integridad le abrieron espacio en la institución. Pero esos valores los cultivó desde su infancia, en Ibarra, capital de la provincia de Imbabura. Ella vivió en esa ciudad hasta los 16 años y luego se trasladó a Quito junto con su familia. La educación secundaria la terminó en el colegio Fiscal Juan Montalvo.

Sus estudios los continuó en la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Central.

Allí Fernanda Ortiz, una de sus compañeras, recuerda que ella y  Diana estaban entre las mejores estudiantes de clase.

“Era noria (inteligente)”, ríe la también abogada y experta en Derechos Humanos.

Sus conocimientos los amplió en el ámbito profesional. Mientras estudiaba -en la noche- hizo sus primeras pasantías en julio del 2001, en el Juzgado 13 de lo Civil de Pichincha. Las prácticas profesionales la catapultaron en la carrera legal.

En agosto de 2001 fue contratada como asistente en la Fiscalía de Pichincha. Ahí ya se adentró en la investigación de delitos sexuales, migratorios y contra la administración pública.

Desde esa fecha su experiencia mejoró y su hoja de vida se amplió. Tiene, entre otras cosas, un diplomado, tres especializaciones y una maestría en Derecho Procesal Penal por la Universidad Tecnológica Indoamérica.

Parte de esos títulos profesionales le permitieron ascender a Fiscal Distrital, en 2011. Sus primeros pasos fueron investigar estafas y  robos de celulares. También indagó sobre las redes de tráfico de drogas, de personas y de combustible en la frontera entre Ecuador y Perú.

Aparte de los éxitos, la nueva Fiscal General del Estado se casó en 2012 y desde esa fecha ha mantenido su relación en reserva aunque ha develado en varias entrevistas que uno de sus objetivos por el momento es enseñar a su hijo que deben trabajar de manera honrada.

En febrero de 2015, se sumó a la Unidad Antilavado de Activos. Un año más tarde se hizo notar en la opinión pública, al procesar al expresidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), Luis Chiriboga, dentro del caso de FIFAgate. El dirigente fue condenado a 10 años de cárcel.

Su labor fue aplaudida en la Fiscalía. En mayo de 2017 fue ascendida a coordinadora Nacional de la Unidad de Lucha Contra la Transparencia y Corrupción.

Esa dependencia fue una de las creaciones del entonces fiscal General, Carlos Baca Mancheno.

Una de las  intenciones de la Unidad era contar con un equipo investigativo de alto nivel, a escala profesional, técnico y ético para investigar los actos de corrupción. En ese equipo destacó también el trabajo de Ruth Amoroso y Claudia Romero.

En esa instancia, Salazar encontró 10 evidencias para procesar al entonces vicepresidente Jorge Glas, en el caso de coimas de la constructora Odebrecht. Él está detenido en la cárcel de Latacunga por asociación ilícita.

Debido a esos resultados, en febrero de 2018 el presidente de la República, Lenín Moreno, la designó como la nueva directora de la Unidad de Análisis Financiero y Económico (UAFE).

Ese cargo dejará cuando asuma como Fiscal General en la Asamblea Nacional.

Con la UAFE, Salazar ayudó como parte procesal a investigar al exministro Iván Espinel, dentro del caso Odebrecht y el caso del concejal del Municipio de Quito, Eddy Sánchez.

Durante los últimos años de trabajo, Diana Salazar ha seguido indagando a pesar de amenazas e intimidaciones.

Otro desafío que le ha tocado enfrentar, dicen sus colegas, es la discriminación por ser afrodescendiente.

“Ese tipo de situaciones no han amilanado a Diana”, asegura Fernanda Ortiz, al destacar que ella es una de las responsables de destapar la corrupción del Gobierno anterior.

Su colega Fabián Salazar, fiscal de Patrimonio en Pichincha, ha sido testigo de los desafíos que enfrenta a diario su excompañera. Con ella trabajó en el caso Odebrecht y allí detectó que Diana no permite errores y que su prioridad dentro de las diligencias es la defensa de las víctimas.

“La doctora no persigue a nadie”, resalta Salazar, al develar que Diana es la persona más idónea para asumir el cargo de Fiscal General porque conoce al revés y al derecho esa institución.

Otra característica que destaca Fabián Salazar de la nueva funcionaria es su capacidad de estudiar “muy bien” los casos que tiene asignados.

“Ella persigue delitos y no personas”, concuerda Fernando Jaramillo, presidente del Colegio de Abogados de Imbabura.

Aclara que Salazar tiene “suficiencia moral” para perseguir los delitos execrables -vengan de donde vengan- en contra de la Nación. (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: