El “camisetazo”, un síntoma de la pérdida de credibilidad política

- 06 de enero de 2019 - 00:00

José Bolívar Castillo y Montgómery Sánchez, actualmente candidatos a la Alcaldía de Loja y a la Prefectura de El Oro, respectivamente, figuran entre los postulantes que registran más cambios de organización en sus trayectorias.

Han sido por lo menos siete las ocasiones en que José “Chato” Castillo, candidato a las elecciones seccionales del 24 de marzo próximo, ha cambiado cambiado de partido o movimiento político.

Él ha sido cuatro veces alcalde de Loja y en una ocasión diputado. Su cuarto periodo en el Municipio lojano fue interrumpido con la destitución que sufrió en junio de 2018.

Su trayectoria política comenzó en 1979 cuando se postuló para la Alcaldía de Loja. Lo hizo por el partido Concentración de Fuerzas Populares (CFP), que en ese entonces lideraba Assad Bucaram.

En 1984, Castillo fue elegido diputado de Loja por la Democracia Popular (DP). En 1988 ganó la Alcaldía de Loja por el partido Izquierda Democrática (ID).

Por la DP volvió a ocupar la máxima dignidad de la ciudad en 1996 y en el 2000 fue reelegido luego de fundar el Movimiento de Integración Regional por la Equidad (MIRE).

Para el 2005, Castillo en alianza entre MIRE y el Partido Sociedad Patriótica (PSP) pierde las elecciones.

En las seccionales de 2009 se presentó por el movimiento Acción Regional por la Equidad (ARE), pero nuevamente fue derrotado en las urnas.

Su cuarto periodo en la Municipalidad, con el membrete de ARE, fue en 2014. Para las elecciones seccionales del 2019 optará una vez más a la reelección con ARE.

Él es parte de los 80.281 precandidatos inscritos para la contienda electoral y en el proceso los cambios de partido por parte de los políticos sorprenden.

Según el consultor Marlon Orbea, esa “mutación” es negativa desde la necesidad de generar una cultura política en el país.

Aseguró que la política es endeble en Ecuador, porque todavía se sustenta en supuestos liderazgos nacidos en el poder mediático.

Lamentó también que gran parte de los partidos y movimientos descartan, por ejemplo, a ciudadanos que tienen planteamientos políticos con base en su ideología y su formación.

“Desde la teoría no entenderías cómo puedes alinearte a los liberales-conservadores cuando militaste tiempo atrás en la centro izquierda”, criticó Orbea.

Un caso puntual, en ese sentido, es Carlos Luis Morales, el exarquero del club de fútbol Barcelona y expresentador de noticias de TC Televisión.

Él empezó su carrera política en el roldosismo. Luego con el apoyo de Alianza PAIS y Centro Democrático obtuvo una concejalía en el Municipio de Guayaquil.

Pero ahora cambió de vereda política y es candidato por el Partido Social Cristiano (PSC) a la prefectura de la provincia de Guayas.

Morales dijo que se equivocó al unirse a Centro Democrático y aseguró que antes de aceptar a los socialcristianos estuvo dos años y medio como independiente.

La credibilidad política

Harry Darquea Olvera, estratega de campañas electorales, tiene claro que los llamados “camisetazos” se producen por la pérdida de credibilidad que sufren los líderes y dirigentes políticos en las organizaciones a las que pertenecen actualmente.

La baja credibilidad también se da, insistió, por las discrepancias con su militancia, con otros líderes del movimiento y en general, con el partido mismo.

Pese a ello, “los camisetazos no son malos porque los candidatos son actores políticos que han dedicado su vida, en su mayoría, a la actividad electoral”, subrayó el estratega, al destacar que en las urnas se pone en discusión ciudadana si es bueno o malo el viraje político.

“Si el político tiene buena aceptación y ha tenido una correcta gestión y campaña, seguirá ejerciendo la actividad, independientemente si cambia de partido”, sentenció Olvera.

Montgómery Sánchez se someterá a esa lógica. Él dejó su curul de asambleísta que ganó con la alianza entre PAIS y el Movimiento Autonómico Regional (MAR) para candidatizarse a la prefectura de El Oro, por quinta vez.

Su trayectoria política arrancó hace 23 años. En ese lapso fue prefecto de El Oro durante cuatro periodos consecutivos. E

En 1996, Sánchez fue electo prefecto por el Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE). Sus siguientes dos periodos los ganó en las urnas en el 2000 y 2004 con la misma organización.

En ese último año, se alejó del roldosismo y finalmente se desafilió de esa tienda política en 2009; acto seguido creó el Movimiento Autonómico Regional (MAR) y con esa organización ganó una nueva elección a la prefectura orense en 2009.

En las campañas locales

En las elecciones locales, a diferencia de las grandes ciudades, la mutación electoral se afianza por la falta de un sistema real de partidos políticos, ideológicamente construidos.

Así lo afirmó Jeannine Cruz, legisladora del movimiento CREO por Loja. Aclaró que los “camisetazos” se evidenciarán mucho más en estas elecciones.

Detalló que luego de la ruptura en Alianza PAIS el año pasado, políticos del morenismo y del correísmo se fueron a otros movimientos para participar como candidatos en las seccionales.

“No les importó el proyecto sino los intereses particulares”, aclaró la legisladora sobre esta situación.

En la provincia de Sucumbíos, por ejemplo, los líderes de la Revolución Ciudadana de la década pasada se pasaron, en su mayoría, a organizaciones políticas como SUMA y el PSC.

No les importa si los partidos son de derecha o de corriente neoliberal, lo único que quieren es participar en elecciones”, dijo en cambio el legislador independiente (exPAIS), Yofre Poma.

Uno de ellos es Abraham Freire, candidato por el movimiento SUMA a la Alcaldía de Lago Agrio. Él en su momento fue director provincial de PAIS.

Para Eliseo Azuero, legislador independiente (exIzquierda Democrática) por Sucumbíos, la facilidad para ingresar a los partidos, a pesar del historial del político, denota que los líderes locales no velan por garantizar el servicio a la ciudadanía. (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: