Bancada de PAIS busca oxigenarse para 2019

- 14 de diciembre de 2018 - 00:00
La coordinadora de la bancada, Ximena Peña, conversando con los asambleístas José Serrano y Esteban Albornoz (espalda) antes de una votación.
Foto: Álvaro Pérez / El Telégrafo

El oficialismo se quedará sin dos legisladores porque serán candidatos a las elecciones seccionales. Adelanta el cambio de coordinaciones y de vocerías.

La bancada de Alianza PAIS pierde apoyo para su bloque y tendrá menos asambleístas para el próximo año. Así lo reconoció la presidenta de la Asamblea, Elizabeth Cabezas.

La reducción de sus integrantes ocurrirá por dos salidas. La primera, la de Ricardo Zambrano, quien será candidato a la prefectura de Manabí, y la segunda, la del aliado Jorge Yunda, quien participará para la alcaldía de Quito.  

Cabezas explicó que los reemplazantes de ambos tienen más afinidad con el grupo de la Revolución Ciudadana. Por eso, ellos se unirán a esa organización.

Con este cambio, el bloque Alianza PAIS tendrá 41 integrantes. Mientras que la Revolución Ciudadana contará con 29 asambleístas.

Esta noticia alegró a Gabriela Rivadeneira, quien declaró que aspira a seguir sumando otros apoyos para su bancada.

Pero hay otro problema en PAIS: las fisuras internas, que quedaron en evidencia en votaciones cruciales del bloque. Por ejemplo, no hubo un criterio unificado en la destitución de la legisladora Norma Vallejo, por el cobro de “diezmos. Tampoco en la elección del vicepresidente, Otto Sonnenholzner.

En ambos casos se recurrió a los legisladores alternos para evitar inconvenientes. Incluso en esa decisión hubo abstenciones en ese bloque.  

Aunque la coordinadora de la bancada, Ximena Peña, dice que estas discrepancias son consecuencia de la democracia interna, no es desconocido que hay minibloques en el oficialismo.

Uno de ellos supuestamente está liderado por el expresidente de la Asamblea, José Serrano. Según Peña, él es un hombre con una gran influencia política.

“Es una voz que se escucha. Hay compañeros que tienen más afinidad con él. Eso es parte de la naturaleza humana”, remarcó Peña.  

Serrano llegó a la Legislatura como el ministro más popular del gobierno de Rafael Correa. Él obtuvo tres millones de votos en las elecciones del 2017, que le catapultaron a la presidencia de la Asamblea.

En el Parlamento su carrera política seguía en ascenso hasta que en marzo pasado se hizo pública la grabación de una conversación suya con el excontralor, Carlos Pólit, quien está prófugo de la Justicia.

La consecuencia de esa conversación telefónica fue su salida del cargo con los votos de 103 legisladores.

Desde entonces, Serrano se ha mantenido con un perfil bajo. No ha dado discursos en el pleno ni ha entrado a debates públicos. Pero su curul ha funcionado como una oficina donde sus colegas van a intercambiar opiniones.

Por siete meses estuvo sin una comisión legislativa, que es una de las obligaciones de los asambleístas, hasta que en  octubre fue designado para la Comisión de Gobiernos Autónomos, que no está considerada como una de las más importantes del Legislativo.

Su compañero de comisión, Rubén Bustamante (Alianza PAIS), manifestó que el aporte de Serrano en la Comisión es positivo. Actualmente, la mesa discute las reformas al Código de Ordenamiento Territorial.

Peña aseguró que no hay presiones de Serrano en la bancada ni de ningún otro coideario.

Por ahora, los retos de PAIS se enfocan en dar paso a la renovación de las coordinaciones ocupadas por María José Carrión, Alberto Arias y César Litardo. Para la aliancista Ana Belén Marín, esos cambios reforzarán el bloque y lo oxigenarán. (I)

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