Egloff y Miranda irán a velocidad al Chimborazo

- 29 de diciembre de 2016 - 00:00
Karl Egloff es uno de los velocistas de montaña más reputados del mundo. Las cumbres máximas de cada continente las recorre en solitario.
Foto: internet

Subirán y descenderán el macizo. En 2012 coronaron el Cotopaxi.

Nada mejor para los deportistas extremos que comenzar 2017 con nuevos retos. Los montañistas Karl Egloff (35 años) y Nicolás Miranda (39) buscarán en los primeros días de enero imponer el nuevo récord de speed climbing en el Chimborazo (6.263,47 metros). Desde hace una década, la marca mundial la ostenta el peruano César Rosales.

Traducida como escalada de velocidad, el speed climbing es una modalidad extrema del montañismo que consiste en subir y bajar una elevación en el menor tiempo posible. Y aunque Egloff es el dueño de los récords mundiales en el Kilimanjaro (Tanzania) y el Aconcagua (Argentina), los picos más altos de África y América, no ha conseguido romper la marca en el macizo más alto de su propio país.

El quiteño de ascendencia suiza cuenta que desde hace 2 años esperaba el momento propicio para atacar la cúspide del coloso ecuatoriano, pero las condiciones no eran las mejores. “Si no me equivoco, en la época cuando se impuso el récord el volcán estaba muy diferente, era una alfombra, había glaciar casi hasta abajo, había nieve y eso hacía que la seguridad sea casi garantizada; ahora la montaña está mucho más pelada, es más peligrosa”.

Egloff agrega que la decisión de ascender obedece a que la semana pasada nevó en forma intensa y eso les dará mayor estabilidad, pues correr sobre hielo es sumamente difícil. El 4 y 5 de enero, aprovechando un contrato como guías se aclimatarán, a la espera de cumplir su cometido, máximo hasta el 9 de enero.

Al referirse a las razones que lo empujaron a decidir realizar el proyecto con Nicolás Miranda, Egloff subraya que es una forma de reconocer a quien lo inició en esta actividad y por ser Miranda el responsable de su seguridad cuando cumple ascensiones en el exterior. Desde este año que termina, los dos capitalinos hacen mancuerna para las cimas dentro del continente.

El 2 de julio conquistaron el Huascarán (6.768 metros), el monte más alto de Perú y uno de los más peligrosos de Sudamérica. Pese a sufrir lo indecible, establecieron un crono de 11 horas, inaugurando de esta manera un estilo antes desconocido en este nevado. “Es la montaña más dura que hemos hecho en velocidad, muy difícil, técnica y llena de grietas. Nos resultó muy complicado correr sobre el glaciar con grampones, cruzar grietas todo el tiempo y subir a 6.600 metros de altura”, describe el escalador.

De esta expedición aprendieron mucho y lo aplicarán en el Chimborazo. Su propósito no es hacer lo que hizo Rosales, quien corrió en 2 horas con 38 minutos (2h38m) desde el primer refugio hasta la cumbre máxima y retornó al punto de partida. Los ‘tricolores’ comenzarán desde la parte baja (sector de los guardaparques) hacia la cresta y regresarán.

Nicolás Miranda recuerda que la primera elevación que consiguieron en equipo fue el Cotopaxi (5.897 metros), en la cual dejaron el récord en 1h37m el 12 de diciembre de 2012. “Nos conocemos y tenemos la experiencia para esta nueva aventura. Esperaremos el momento adecuado para actuar”. (I)

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