Nicolás Massú: “Si llego a meterme entre los 100 o 50 primeros... le gané a la vida”

- 05 de octubre de 2012 - 00:00
Foto: EFE

Septiembre de 1997, el chileno Nicolás Massú, desconocido en el mundo del tenis para ese entonces, llegaba por primera vez a jugar el Challenger de Quito. Era su segundo torneo a nivel profesional y se quedó en segunda ronda.

Un año después, el oriundo de  Viña del Mar obtuvo el título en la capital ecuatoriana, el primero de su carrera. Massú repitió su logro en 1999.

Ahora, 13 años después, el “Vampiro” vuelve al ataque en la arcilla quiteña, con unas cuantas canas que resaltan en su barba y con dos medallas de oro olímpicas a su haber (en Atenas 2004 ganó el singles y también el dobles haciendo pareja con  Fernando González).

Tras 14 meses de actuaciones irregulares debido a una lesión y ubicado número 703 en el ránking, el chileno necesitó de un wild card (invitación) para entrar en el cuadro principal de Quito.

Epitrocleitis es el nombre del mal que le ha impedido desarrollarse últimamente con normalidad. La dolencia, más conocida como codo de golfista, es una molestia crónica que el tenista padece en su brazo derecho.

Vuelve a aparecer el nombre de Nicolás Massú en el cuadro principal del Challenger de Quito... 
... Sí. Acá gané hace 14 años mi primer título profesional y volver luego de tanto tiempo me pone contento. Espero obtener el mismo resultado ahora. Siento que estoy con ganas de jugar, este es un torneo que me entusiasma mucho.

La altura le viene bien... 
Siempre he jugado bien acá, la altura me encanta. En mi primera vez en Quito venía recién comenzando mi carrera y logré ganarle a jugadores con un ránking muy alto, 60 del mundo, según recuerdo.

¿Qué recuerda de esas visitas anteriores a la capital ecuatoriana? 
El torneo en Quito es súper entretenido. Cuando vine la primera vez, para mí todo era muy nuevo. Tuve la suerte de entrar muy joven a la alta competencia, y esto se dio gracias a triunfos como los obtenidos en Quito. El primero lo conseguí solo seis meses después de haber dejado de ser juvenil.

Y luego vino su éxito... 
Claro, fueron momentos muy lindos, pero ahora estoy en la parte final de mi carrera. Trato de disfrutar un poco más lo que hago. Todo pasó muy rápido, gracias a Dios tuve una muy buena carrera, exitosa; pero, bueno, ahora estoy en otro momento de mi carrera, tratando de recuperar un buen nivel para mejorar mi ránking.

La parte final de su carrera... ¿es decir que está cerca el retiro? 
No. Me han preguntado mucho sobre el  retiro, eso no tiene fecha. Puedo jugar dos años más, un año más, eso no está definido, no me siento en un  momento como para ponerle una fecha exacta al tema del retiro. Me gustaría jugar un par de años más, el retiro no lo veo a corto plazo.

Las lesiones no lo han dejado desarrollar en los últimos dos años... 
Han sido un problema, pero ahora estoy con muchas ganas, aunque el camino  es muy difícil, tengo que empezar casi de cero. Debo volver a jugar torneos en los que no he estado hace 10 años, jugar contra tenistas mucho más jóvenes, pero lo hago porque me gusta, no tengo presión alguna. Si llego a meterme entre los 100 primeros o entre los 50 primeros del mundo significa que le gané a la vida.

Fuera de ese bajón de las últimas dos temporadas, usted es un héroe nacional en Chile, por sus dos medallas olímpicas 
Lo obtenido en Atenas me hizo ser ya un deportista respetado. Donde voy, saben que ganar dos medallas de oro es algo increíble. Para mí fue un sueño hecho realidad. De niño siempre soñé con ser alguien en esto y creo que dejé la huella marcada de Nicolás Massú, algo que soñé, pero que al principio vi muy difícil de lograr.

¿Qué recuerda de aquella final en singles ante el estadounidense Mardy Fish? 
Fue el partido más importante de mi vida. Había dormido poco después de los dobles. Estaba muy cansado, pero tenía que dar todo porque era la final de los Juegos Olímpicos, era mi oportunidad y tenía que tomarla. Fue un partido muy duro, tuve todo cuesta arriba, pero pude ganar (los parciales fueron 6-3, 3-6, 2-6, 6-3 y 6-4).

Los nombres de Nicolás Massú, Marcelo Ríos y Fernando González son sinónimo de éxito en el tenis chileno... 
Sí, cada uno tiene sus logros, creo que entre nosotros nos admiramos. Siempre he dicho que en lugar de comparar hay que sumar, lo más importante es coger los logros de cada uno, juntarlos y ponerlos como logros del equipo chileno; todos hicimos cosas diferentes e increíbles. Con Fernando estuvimos en Copa Davis, ganamos un mundial por equipo en Düsseldorf (Alemania). Lamentablemente Marcelo Ríos se tuvo que retirar muy joven, a los 27 años, por una lesión en la espalda y si no hubiese sido así, hubiésemos tenido un equipazo en Copa Davis entre los tres, eso nos quedó pendiente.

¿Qué falta en Chile para que aparezca otro jugador a ese nivel? 
Falta tiempo, porque no es fácil sacar a tres top ten en menos de 15 años, como pasó con nosotros. Entre los tres tuvimos logros muy importantes y eso hay que destacarlo. Chile es un país de 16 millones de habitantes y de pronto cuando aparecen 3 top ten, la gente piensa que siempre debe ser así. Fueron 15 años espectaculares para un país no tan grande. Hay que apoyar a los chicos, estoy seguro de que en un par de años sale un gran jugador de Chile.

Dos meses atrás se armó una polémica en su país por su no convocatoria al equipo Davis, ¿qué sucedió?  
Las personas esperaban que estuviera listo para entrar al equipo, pero estaba lesionado, tenía muchos meses de para, entonces era comprensible que no entrara en el llamado. Quizás se habló mucho de que no fui convocado, pero la gente que sabe de tenis entendió lo que sucedió. Ahora espero estar recuperado para jugar contra Ecuador, espero estar en óptimas condiciones para ese entonces, tengo ocho meses para recuperarme.

¿Cómo ve a Ecuador como rival? 
Es un equipo joven, con ganas de comerse la cancha. Será una serie muy dura.

¿Cuál ha sido el mejor momento de su carrera? 
Sin lugar a dudas el obtener mis medallas en los Juegos Olímpicos.

¿Alguna decepción? 
Tuve muchas decepciones, cada vez que pierdo tengo una decepción y unas duelen más que otras. Uno vive de eso, de alegrías y de decepciones. Para ser mejor, debe perder muchas veces.

Durante su carrera ha vencido a los mejores jugadores del mundo como Roger Federer, David Ferrer, entre otros. 
Sí, le he ganado a muchos jugadores importantes, a la mayoría. Estoy muy contento de todo lo que he logrado.

Un autoanálisis de Nicolás Massú... 
Soy un jugador bastante sólido de fondo, bastante rápido, con muy buena derecha, sólido de revés. Me considero bastante luchador, peleo todas las pelotas.

¿Qué le gusta hacer en sus ratos libres? 
Paso en mi casa, comparto con la gente que quiero, trato de disfrutar de mi familia. También disfruto del fútbol.

¿De qué equipo es hincha? 
Me gusta el Everton, pero ahora está en segunda división. Ese es mi equipo y lo apoyaré siempre.

¿Qué tenista chileno tiene como ejemplo? 
Cuando era adolescente, el “Chino” (Marcelo) Ríos estaba en la gloria, entonces él fue una inspiración para mí y lo mejor fue jugar luego a la par con él. Me aconsejó mucho, me siento agradecido de haberlo tenido al lado.

¿Y a nivel internacional? 
Desde pequeño siempre me fijé en Andre Agassi. Fue mi ídolo durante toda la vida.

¿Cómo así el apelativo de Vampiro? 
No recuerdo bien. Creo que fue cuando era pequeño y entrenaba en la academia del Nano Zuleta. (I)

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