El deportista Compite junto a su entrenador

Nueva York pone a prueba el nivel de Pichucho

- 27 de julio de 2014 - 00:00
Hernán Pichucho practica natación en la piscina del colegio Montúfar. Esta es una de sus rutinas de entrenamiento hace dos meses. Foto: Santiago Aguirre.

El deportista Compite junto a su entrenador

Ayudado de una carrilera, el atleta no vidente Hernán Pichucho realiza repeticiones de nado en la piscina del colegio Montúfar, en el sur de Quito. Tres veces a la semana acude al lugar para mejorar su rendimiento en el agua y nada entre 1.000 y 2.000 metros diarios.

Su preparación hacia el Triatlón de Nueva York, prueba de alto rendimiento en la que participará el próximo 3 de agosto. En este evento internacional deberá completar junto a Byron Pozo, su guía y entrenador, 1.500 metros de nado en el río Hudson, 40 kilómetros de bicicleta por las calles de la Gran Manzana y 10 kilómetros de atletismo en el Central Park.

La invitación para participar en esta competencia se la hizo Ricardo Corral, un guayaquileño con capacidades especiales que es el presidente para Ecuador de la organización Achilles International, que trabaja junto a atletas con discapacidad alrededor del mundo.

El Triatlón de Nueva York será la primera experiencia deportiva internacional de Pichucho. “Será una carrera competitiva y estoy emocionado por concursar contra atletas que tienen el mismo problema que yo”, señaló el deportista de 38 años, quien es respaldado por la empresa automotriz Renault, cuyos ejecutivos le facilitaron una bicicleta de aluminio para las competencias. La aerolínea Lan les dio los pasajes aéreos a él y a su entrenador.

La preparación de Pichucho empezó hace 2 meses. Los martes y jueves va a un gimnasio y realiza ejercicios cardiovasculares, pesas y trota en las caminadoras. En las mañanas hace bicicleta en el parque Bicentenario y en el Itchimbía. Su actividad física la combina con su trabajo en el área de prevención de incendios del Cuerpo de Bomberos de Quito.

En la piscina se siente más cómodo con el estilo libre y los resultados lo avalan. En un campeonato nacional el año pasado obtuvo el primer lugar en los 100 metros y segundo puesto por equipos. También participó en el cruce del brazo de mar entre Bahía y San Vicente en Manabí. Ya sabe cómo manejarse en aguas abiertas, detalle al que considera una ventaja para el triatlón de la Gran Manzana.

Su entrenador aprende a diario de Hernán. Lo considera un ejemplo por seguir y destaca de él su determinación por cumplir sus metas y a pesar de su impedimento físico no se da por vencido. “Cuando está cansado lo aliento y cuando yo estoy con ganas de abandonar, él me motiva. Es un trabajo en equipo”, señaló Pozo, oriundo de Tulcán.

Al momento de competir lo hacen unidos por un arnés en el agua y el trote, mientras que compiten en una bicicleta tándem para 2 personas. Uno de los propósitos de participar en el Triatlón de Nueva York es conseguir una inscripción para la maratón de la Gran Manzana que se disputará el próximo 2 de noviembre.

Su meta a largo plazo es llegar a los Juegos Paralímpicos de 2016 en Río de Janeiro, en los que se inaugurará el triatlón paralímpico y el dúo está confiado en que van por el sendero correcto.

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