El capitalino suma 23 años en el downhill

Medrano cumplirá su sueño de ir a un mundial (Galería)

- 13 de agosto de 2014 - 00:00
Christian Medrano Zurita, conocido como ‘Crosty’, de 36 años, compite en esta modalidad desde 1990. Foto: Santiago Aguirre / El Telégrafo.

El capitalino suma 23 años en el downhill

Ahí, a 4.050 metros de altura sobre el nivel del mar, Christian Medrano Zurita impulsa su cuerpo y empieza el descenso. En los sitios más empinados su bicicleta alcanza los 40 kilómetros por hora. El polvo, los troncos y las piedras ponen a prueba su técnica, un error puede costarle caro y echar por tierra su sueño de participar en el Campeonato Mundial de Downhill 2014, que se celebrará en Hafjell, Noruega, del 21 al 24 de este mes.
La fauna y la flora de Cruz Loma, en las faldas del volcán Pichincha, atestiguan los esfuerzos de Medrano, cuya cabeza debajo del casco solo se escucha respirar a sí misma. El rigor de la bajada, de 7 minutos de duración, no da espacio a las desconcentraciones.

Un gavilán, varios conejos, algunos árboles polylepis, millares de pajonales, centenas de matorrales, musgo, un riachuelo, son, entre otros, los silenciosos espectadores del pedalista, quien tras recorrer 3 kilómetros, detiene su paso a 2.950 metros de altitud. Lo siguiente es llegar a la parada del teleférico, colgar la bicicleta en la cabina, entrar en ella y volver a subir para repetir el entrenamiento.

Esta rutina de práctica se completa con gimnasio y recorridos en ruta. Medrano no quiere dejar cabos sueltos en su preparación, sobre todo porque su desplazamiento a Noruega será fruto de autogestión. No hay marcas privadas ni apoyo estatal que aporten grandes sumas de dinero a su emprendimiento.

Los auspicios conseguidos consisten en indumentaria, implementos y 100 dólares en efectivo aportados por la empresa Afuera Producciones, que le entregó la recaudación del ‘puenting solidario’ organizado en su nombre para juntar recursos económicos.

Siempre en ‘bici’

Christian nació el 10 de diciembre de 1977, a los 10 años aprendió a dominar la bicicleta y a los 13, sin saberlo, comenzó en el downhill. Junto a sus amigos de la infancia solían ascender a los bosques del norte de Quito y lanzarse sin frenar. Con el tiempo y a través de revistas internacionales se enteraron de que su práctica era una de las modalidades más arriesgadas del ciclismo de montaña. Las competiciones llegaron pronto y Medrano comenzó a sumar medallas, trofeos y, por supuesto, todo tipo de lesiones. Sus logros deportivos se resumen en 3 títulos provinciales de la división élite, 2 cetros nacionales máster y el cuarto lugar en el campeonato latinoamericano máster de 2008.

En cuanto a caídas, si bien las costillas, clavículas, codos, rodillas, dedos y esternón rotos le obligarían a escribir una extensa reseña, él prefiere mencionar los casos más graves: la rotura de tibia y peroné izquierdos hace 15 años, y un golpe en la cabeza en 2003 que le hizo perder la memoria por 24 horas.

Pero sus 23 años en el ciclomontañismo también le reportan otro tipo de vivencias, como pertenecer a ‘Andando en Bici Carajo’, uno de los colectivos que promueven en el país el uso de la bicicleta como transporte urbano, y fundar en 2010 el bar-café La Cleta, la microempresa que se convirtió en su trabajo cotidiano.

Su mayor hazaña, sin embargo, es haber transitado en solitario por Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina para unir la Mitad del Mundo con el Fin del Mundo. Partió desde San Antonio de Pichincha y terminó en Ushuaia, Argentina, poblado considerado el más austral de la Tierra. Tal iniciativa lo alejó de su familia por 18 meses. Cuando salió de Quito tenía 18 años.

La oportunidad de ir al mundial es, según Christian, uno de sus anhelos más codiciados. Su ambición es superar la fase clasificatoria y, si todo va bien, meterse entre los 10 mejores del planeta.

Otros representantes nacionales

Otros ciclistas ecuatorianos que competirían en el Mundial, pero en otras categorías, son los pichinchanos Luciano de Neuville y Sebastián Reascos, y los tungurahuenses Mario José Jarrín y Alejandro Ortiz.

De los 4, únicamente Luciano de Neuville es de la categoría júnior (de 15 a 17 años); Reascos, Jarrín y Ortiz son de la división élite, que reúne a pedalistas de 18 a 29 años de edad. Las lides en estas series se disputarán del 1 al 7 de septiembre. Todos los atletas nacionales cuentan con participaciones internacionales avaladas por la UCI.

En torno a Hafjell, es un pueblo que se ubica al norte de Oslo (capital de Noruega), y cuenta con un centro de esquí y con el Hafjell Bike Park, uno de los mejores escenarios en Europa para el ciclismo extremo.

Los favoritos para adjudicarse los primeros puestos son los deportistas del Viejo Continente, quienes conocen mejor los senderos del lugar.

Datos

La categoría máster incluye varias categorías. Las más interesantes suelen ser las que reúnen a exponentes de 30 a 34 años y de 35 a 39 años.

Christian Medrano, conocido como ‘Crosty’ en el ciclismo nacional, aspira a correr también en los mundiales máster de 2015 y 2016. Sus entrenamientos son orientados por el ecuatoriano David Gómez.

La inversión total de Christian Medrano para el certamen mundial bordea los 5.000 dólares, sin contar el costo de su bicicleta, marca Mondraker, valuada en 6.500 dólares.

Las competencias de downhill constan de recorridos cuesta abajo en los que se debe sortear saltos y obstáculos en el menor tiempo posible. Las primeras competencias en Ecuador datan de 1990, entre los primeros organizadores estaba el almacén Bici Sport.

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