La autogestión cristaliza el sueño de 10 gimnastas

- 23 de octubre de 2019 - 00:00
La gimnasta Naomi Domínguez realiza una rutina con el aro durante una

Los padres de las integrantes del equipo nacional prejuvenil realizaron rifas para viajar a competir en Lima. La Federación de esta disciplina aportó con $ 4.300.

Ana Marina Cerna tiene 10 años y nunca había viajado en un avión. Pero esta pequeña gimnasta guayaquileña, campeona nacional en la categoría menores, cumplió ayer su sueño de subirse a una aeronave. Ella es una de las cartas fuertes que llevó Ecuador al Campeonato Sudamericano Prejuvenil que se disputa en Lima (Perú) hasta el 28 de octubre. 

El equipo nacional está compuesto por 11 deportistas, de las cuales 10 son guayaquileñas y una es cuencana. Los Juegos Nacionales de Menores y Prejuveniles sirvieron como selectivo para conformar el grupo.

Félix Robledo es el abuelo de Ana Marina y uno de los principales responsables de que el equipo prejuvenil ecuatoriano de gimnasia pueda representar al país en este torneo internacional. Hace dos meses, cuando se confirmó la participación en Lima, asumió una serie de gestiones para conseguir los recursos que necesitó el grupo para viajar. 

Junto con otros padres de familia consiguieron que el Municipio de Guayaquil costee los pasajes de ida y vuelta a Lima para las 10 deportistas de Guayas. Los boletos los retiraron la tarde del lunes pasado, 24 horas antes del viaje a la capital peruana.  

Pero no fue todo. Para costear los costos del alojamiento realizaron la rifa de un microondas. A cada padre se le entregó 200 números.

Ellos tuvieron que recolectar $ 3.500 para pagar una parte del alojamiento, debido a que la Federación Ecuatoriana de Gimnasia contribuyó con más de $ 2.000 para este rubro, según explicó Robledo.

En total, el aporte de la Federación de este deporte es de $ 4.300, monto que sirvió para costear los pasajes de la entrenadora del equipo, las inscripciones, los seguros de vida de las gimnastas y su alimentación. 

“Hemos pasado una odisea para autogestionar los recursos, pero todo esfuerzo vale la pena cuando se trata de ver competir a nuestras deportistas”, le contó Robledo a EL TELÉGRAFO el lunes, durante el último entrenamiento que realizó el equipo en Guayaquil.  

Las opciones de subir al podio son altas. Así lo considera Yudeisis Blanco, la entrenadora que viajó con el grupo.

En el equipo está Emily Chávez, medallista en el campeonato sudamericano que se realizó el año pasado en Colombia. “Esperamos que este año vuelva a subir al podio”, sostuvo Blanco.

Ana Marina Cerna es otra esperanza real de medalla. Ella fue multimedallista en los recientes Juegos Nacionales de menores que se disputaron en Cuenca. Fue la más laureada de la competencia con cuatro preseas de oro y una de plata.

Cerna acumula cuatro años y medio de entrenamiento. “Antes de practicar gimnasia rítmica quería ser balletista. Al final me gustó mucho este deporte y ahora quiero llegar lejos”, sostuvo la atleta que participó por último año en la categoría menores. Ana Marina dedicó sus preseas a “Dios, abuelitos y entrenadores”. 

Vayolet Natasha Cambindo y Naomi Domínguez son las otras opcionadas para colgarse medallas en Lima.

La Federación Ecuatoriana de Gimnasia estuvo intervenida durante un año por la Secretaría del Deporte. Michelle Andrade asumió recién hace una semana la presidencia de la entidad, por lo que su primera acción fue gestionar los recursos para apoyar el viaje del equipo.

Según Andrade, el Plan Operativo Anual (POA) de la Federación contemplaba apoyo económico únicamente para la gimnasia artística porque es la que más éxitos internacionales ha logrado. Pero había un remanente que se utilizó para “hacer realidad el sueño de las gimnastas”, contó Andrade.

El presupuesto anual de la Federación Ecuatoriana de Gimnasia, según Andrade, es de $ 60.000. (I)   

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