Darlyn Padilla, un joven combatiente que lleva la disciplina en las venas

- 12 de octubre de 2018 - 00:00
El ecuatoriano Darlyn Padilla (azul) durante la fase final de los combates de la división de los -73 kilogramos, en los Juegos Olímpicos de la Juventud.
Foto: Luis Cheme / El Telégrafo

El imbabureño de 17 años es el primer taekwondista “tricolor” en conseguir una medalla olímpica para Ecuador; lo hizo en la división de los -73 kg, en Buenos Aires (Argentina). En cuartos de final eliminó al serbio Dusan Bozanic.

Darlyn Padilla habla suave y pausado. Analiza cada palabra que dice. La tranquilidad con la que encara las preguntas que le hacen los periodistas contrasta con la agresividad que muestra sobre la colchoneta de taekwondo.

Fue justamente esa fuerza de carácter la que lo condujo a las semifinales de la división -73 kilogramos de los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018 donde se colgó la medalla de bronce.

En su combate por un cupo a la final cayó 29 a 5 ante el iraní Ali Eshkevarian, quien finalmente se adjudicó el oro. Pero más temprano, para acceder a semifinales, el ecuatoriano doblegó al serbio Dusan Bozanic por 23 a 20. “Estoy muy agradecido con todos los que me apoyaron. No estoy satisfecho con el resultado, no me conformo, mi intención era ganar el oro”.

El bronce es un premio a la constancia. Cuando las cosas se ponían difíciles, desde el banquillo, su coach Julio Álvarez le gritó y eso fue suficiente para despertar la sed de medalla del ibarreño de 17 años. “No te rindas, desea el triunfo más que él”, exclamó su entrenador cuando se le complicó la pelea.

Durante casi los tres rounds el ecuatoriano fue abajo en el marcador, pero encontró un último suspiro cuando la pelea agonizaba favoreciendo al serbio Bosanic.

Fue en los últimos 10 segundos cuando Padilla pateó y pateó y logró descifrar los cortes de distancia de su rival, cortes que empezaron desde el arranque de la tercera salida y que por una amonestación de agarronazo en la recta final puso la contienda 20-19. Eso le dio fuerzas al ecuatoriano.

“El chico de Serbia es alto y muy fuerte, pero no variaba su estilo en todos los combates que pudimos estudiarlo. La estrategia era mantener una presión constante, para que no desarrollara su combate con la pierna delantera. Recordemos que fue un evento con ranking y se alinearon las gráficas conforme al resultado del preolímpico. Por lo que ya sabíamos contra quién iniciábamos”, describió el entrenador.

En efecto, el ritmo del combate se orquestó con la técnica del europeo: generando un ataque directo al peto (protector del tronco) y cortando la distancia con cambios después de patear. Pero la derecha directa al casco aplicada como contraataque fue la carta que convirtió a Padilla en el primer taekwondista ecuatoriano en lograr una medalla olímpica con un resultado de 20-23.

“Él no dudó, salió a dejar el alma en el último asalto, sobre todo porque pude percibir un declive físico del serbio y ahí se abrió la posibilidad para ganar”, relató el coach.

Padilla estuvo cerca de alcanzar al menos la plata de los -73 kg, pero el desgaste físico le pasó factura en la semifinal contra Eshkevarian.

“Cuando asumí la presidencia de la Federación Ecuatoriana de Taekwondo manifesté que mi meta sería lograr una medalla olímpica y ahora se me da. El momento de presenciar el combate fue tan emocionante que se me salieron las lágrimas al ver que un deportista que patrociné en su primer evento en el mundial cadetes, celebrado en Corea, alcanzó mi sueño. Me siento muy agradecido con Darlyn, con su entrenador de formación, Marcelo Troya; y en especial con mi amigo Julio Álvarez, que aceptó el reto de llevarlo a este logro”, comentó el presidente Víctor Quispe.

Pero los resultados del joven de 17 años no se dieron solo por motivación o suerte. Detrás de esos factores abstractos hubo meses de preparación en el exterior. Incluso un trabajo psicológico, según el entrenador Álvarez.

“Estuvo concentrado en Querétaro, México. Ahí tengo la posibilidad de realizar intercambios con muchos clubes y universidades. Con esto incrementó el número de combates de calidad y puedo evaluar su avance técnico- táctico”, develó Julio Álvarez.

Padilla, que dedicó el triunfo a su familia y al país, inició en esta disciplina cuando tenía 10 años. El talento que mostraba en cada competencia lo hizo acreedor a varios campeonatos juveniles nacionales.

El deportista lleva en la sangre las disciplinas de combate, ya que desde los 10 años conoció este arte marcial por intermedio de su hermano y familiares. Además, su padre es un boxeador retirado, pero ser púgil no le llamó la atención porque es un deporte más riesgoso y tosco.

Jugó fútbol en las formativas de la selección de Imbabura. Pero el deporte de combate pesó más. Su mayor anhelo es clasificar a los JJ.OO. de Tokio 2020. (I)

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Tres medallas cosechó Ecuador en tres deportes

Gimnasia y dos deportes de combate, judo y taekwondo, fueron los encargados de llenarnos de alegría en este miércoles 10 de octubre, cuarto día de competencias en los III Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018, al sumar la primera medalla de plata y dos de bronce para el país, respectivamente.

Al cierre de la jornada nocturna, Pablo Calvache nos daba una nueva alegría al sumar la tercera medalla, esta vez de plata, en la disciplina de gimnasia, siendo parte del Team Max Whitlock en la Prueba Multidisciplinaria.

“Es increíble toda la emoción que tengo en este momento… Me siento muy feliz por haber dado todo en la competencia y este fue el resultado…”, expresó el nuevo medallista olímpico juvenil ecuatoriano.

Asimismo, a Edith Ortiz este miércoles se le volvió a dibujar la sonrisa en el rostro. Un día antes los jueces la privaron de llevarse una medalla y de meterse en la final de judo, en la división -78 kg, al dar a conocer un fallo polémico, no solo por sus entrenadores que conocen del deporte, sino también por el público bonaerense que pifió el resultado. (I)

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