Aníbal Cadena, el exciclista que trabaja la tierra

- 09 de septiembre de 2018 - 00:00
Aníbal Cadena Gualagán conduce su tractor en una finca que tiene en San José de Tulcán.
Foto: Mario Egas / El Telégrafo

Hoy con 75 años, fue el único ecuatoriano que terminó la Vuelta a Colombia en la edición 1977. Fue boxeador y ahora se dedica a la agricultura en San José de Tulcán.

Sobre un tractor, en el frío sector de San José de Tulcán, pero con la misma alegría que compartió siempre en su época de ciclista, Aníbal Cadena Gualagán contó la historia que lo convirtió en el primer ecuatoriano que terminó la Vuelta a Colombia.   

Lejos de las dos ruedas y más bien con los guantes puestos fue como Aníbal, ahora de 75 años, se inició en el mundo del deporte, como boxeador, hasta que su primo Carlos Ortega lo convenció para que empezara a practicar ciclismo. “A los 13 años no rendía nada, no era malo, sino pésimo para pedalear”, recordó entre risas.

Sin embargo, y a base de esfuerzo y dedicación, durante los cuatro años siguientes empezó a crecer dentro del deporte del “caballo de acero” y a los 17 corrió su primera Vuelta a Ecuador (la tercera edición) con su propio dinero y tuvo que pedir los repuestos a otros equipos.

Humilde y sencillo -las principales cualidades que debe tener un ser humano, según Aníbal-, el exciclista comentó que se ganó el derecho a participar en la Vuelta a Colombia luego de destacar en la Vuelta a la Costa, disputada en el vecino país del norte y en la que intervinieron 180 corredores.   

“En esa prueba (1977) terminé decimocuarto, entonces al regresar a Ecuador fui a Guayaquil y los dirigentes de la Ecuatoriana de Ciclismo me recompensaron dándome la invitación para la Vuelta a Colombia y cuatro camisetas. Llegué a Tulcán les compartí la noticia a tres amigos”, rememoró Cadena, mientras se limpiaba las manos luego de trabajar en la tierra.

La historia de cómo se conformó el equipo carchense encierra varias anécdotas que incluyen apoyos y desencuentros con las esposas de los otros tres integrantes: Armando Madruñero aceptó encantado, pero para conseguir el dinero tuvo que prometer a su esposa que después de la carrera dejaría el ciclismo, lo mismo pasó con Luis Martínez.

Pero para Marco Ortega la cosa no fue sencilla, porque su cónyuge le dijo que si se iba nunca más entraría a la casa y la respuesta fue la esperada de un apasionado por las bicicletas. “Yo la amo a usted como a mi bicicleta, si ese es su pedido hasta luego”, recuerda Cadena Galagán, quien no enfrentó ese problema porque era soltero.   

En el registro de la prueba “cafetera”, en la que terminó en el puesto 54 entre 110 pedalistas, consta el nombre de Aníbal Gualagán, porque el exciclista llevó el apellido de su madre hasta que se casó con Nelly Villarreal y fue reconocido por su padre, Moisés Cadena.        

La característica en la que más destacó dentro del ciclismo fue en el embalaje (velocista), donde, a criterio del periodista Ernesto Almeida, Cadena Gualagán fue uno de los mejores. Esa condición lo hace ser uno de los mejores gregarios (compañero del líder del equipo) de importantes nombres del ciclismo “tricolor” como Jaime e Hipólito Pozo, ganadores de tres y una Vueltas a Ecuador, respectivamente.

Acerca del triunfo de Jonathan Caicedo en la pasada Vuelta a Colombia que se realizó entre el 5 y el 19 de agosto, una de las más prestigiosas carreras del continente, Aníbal considera que es un gran mérito. “Porque imagínese ganar a los mejores ciclistas del mundo y en su tierra”, dijo emocionado tras una entrevista luego de 40 años.

Nuevamente a bordo de su tractor, Aníbal Cadena Gualagán enciende el motor. Ahora, en lugar de pedalear, acelera para labrar la tierra y, al mismo tiempo, recordar los buenos tiempos sobre una bicicleta que le sacó más de una sonrisa e hizo feliz a su corazón y, según él, a Ecuador. (I)

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