El “Escorpión” dejó su huella en el boxeo local

28 de abril de 2020 00:00

Como un boxeador técnico, de habilidad, buenos reflejos y de una formidable pegada es como se recuerda al boxeador ecuatoriano Gastón León Roldán, quien hace poco falleció producto de la pandemia del covid-19 (coronavirus).

Al guayaquileño, el mundo del boxeo lo vio nacer en la década de 1960 cuando dio sus primeros golpes en los gimnasios del Barcelona, River Oeste, Emelec y principalmente en el de Liga Deportiva Estudiantil.

El entrenador César Salazar, quien llevaba a los jóvenes deseos de incursionar en el deporte de las narices chatas, fue su descubridor y quien vio condiciones para subirse al ring y fajarse con los mejores exponentes del medio en ese entonces.

Y Salazar no se equivocó, “El Escorpión”, como lo apodaban por tener un tatuaje de este invertebrado, brilló primero en el peso mosca y luego pasó al gallo, en la que dominó por largo tiempo como campeón provincial y tricolor.

Junto a Roberto Zhuma Álava, Gonzalo Cruz, Rafael Anchundia, Samuel Valencia, Esteban Crawford, Max Andrade, Abraham Mina Klínger, Enrique Guanín y Jorge Tapia, conformó la selección nacional que se quedó con el título en el Campeonato Latinoamericano Extraordinario de Boxeo, celebrado a finales de septiembre de 1969, disputado en la ciudad de Guayaquil.

Aquel torneo se desarrolló bajo la organización de la Asociación Ecuatoriana de Boxeo (así se llamaba el organismo matriz en aquella época,  hoy Federación Ecuatoriana de Boxeo) presidida por Roberto Lebed Sigal (+) y técnicamente dirigida por el panameño Enrique “Papi” Torres y el ecuatoriano Guillermo “figurita” Villagómez. León fue campeón en la categoría gallo.

León supo nutrirse de los conocimientos y experiencias de reconocidos directores técnicos como Manolo Vizcaíno, José Rosero, los hermanos Gamboa Abril, Guillermo Villagómez, Eduardo Molina, Enrique Palma y más.

El gancho al hígado y el recto de derecha fueron los golpes con los que prefería noquear a sus rivales. “Fue un pelador que lució su calidad por unos 10 años, luego se retiró y pasó a ser entrenador y formador de grandes exponentes nacionales”, rememoró Raúl Gamboa en entrevista con diario EL TELÉGRAFO.

El entendido en el deporte de la fistiana rebuscó en su memoria y acotó que “al formar a los nuevos prospectos transmitía humildad y carisma a los deportistas, quienes en mayor medida llegaron a ser protagonistas del boxeo local”, manifestó.

Tras su retiro como deportista, ejerció por muchos años las funciones de juez y árbitro dentro de Ecuador. Además, estudió licenciatura en teología y se convirtió en pastor evangélico. (I)

Gastón León hasta el último de sus días siguió en el mundo del boxeo.
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