Elio Morillo, el ingeniero ecuatoriano de la Nasa que migró en 1999 a Estados Unidos

“Estamos volando el sistema robótico más complejo que se ha volado en la historia".
19 de febrero de 2021 16:20

Elio Morillo, ecuatoriano criado en Puerto Rico, es uno de los ingenieros de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) en la base de Pasadena, California, y es el encargado de coordinar el “amartizaje”, una palabra que ellos mismos utilizan para referirse al aterrizaje en Marte.

Los ingenieros de la NASA, incluido él, describen al Perseverance como el robot más perfecto que jamás ha participado en una misión en el espacio. Después de más de 480 millones de kilómetros, llegó este jueves a Marte con un objetivo prioritario: descubrir vida en el planeta rojo.

Elio Morillo nació en Guayaquil en 1993 y en 1999, con la ola migratoria producto de la crisis ecuatoriana, llegó a los Estados Unidos.

Vivió entre Puerto Rico y Estados Unidos junto a su madre, maestra que al no saber inglés se vio abocada a realizar tareas de limpieza y a cuidar a personas de la tercera edad.

"Cuidaba a personas de la tercera edad y limpiaba oficinas", cuenta Elio al portal La República.

Gracias a su desempeño académico, el joven ecuatoriano consiguió una beca para estudiar la universidad y luego ingresó a la Nasa (2016), donde trabaja desarrollando procedimientos de integración eléctrica para el envío a Marte del robot explorador Perseverance.

Terminó estudiando Ingeniería Mecánica en la Universidad de Michigan e hizo una maestría en diseño de sistemas espaciales. 



“El sistema robótico más complejo”

Esta misión es muy distinta a la que tuvo lugar en 2012 con el Curiosity, cuando el robot, que aún sigue operativo en el espacio, llegó a la superficie marciana con la intención de analizar en profundidad la geología del lugar. Sin embargo, según contó el compatriota Elio Morillo a la Voz de América, algunas de las tecnologías utilizadas para el aterrizaje son prácticamente iguales.

“Estamos reutilizando ciertos aspectos de la arquitectura, particularmente para el descenso, pero en esta ocasión va a ser un método mucho más preciso y más avanzado”, dijo Morillo antes de estas operaciones.

El Perseverance tiene un equipo de cámaras y sensores que permite “navegar y calcular el mapa de la superficie”, de manera que el robot es capaz de llegar a la superficie de una manera bastante segura.

Es la mayor innovación que jamás ha hecho la NASA al respecto.

“Estamos volando el sistema robótico más complejo que se ha volado en la historia, ya que se va a utilizar para colectar muestras en la superficie de Marte y se van a almacenar dentro del robot para que una misión futura vaya, recoja las muestras y las retorne al planeta Tierra”, dijo “orgulloso” Morillo.

Misión: encontrar rastros de vida 

Sin embargo, más allá de las perfecciones tecnológicas, la misión tiene un objetivo principal: encontrar restos biológicos en Marte.

“Vamos a continuar con esos estudios geológicos y a seguir desarrollando el entendimiento del ambiente y del clima, pero mucho más avanzado va a ser la búsqueda de rastros biológicos”, adelantó el ingeniero ecuatoriano.

Es decir, que el robot está equipado con la suficiente tecnología para que sea capaz de identificar algunas pistas que conduzcan a los científicos a descubrir vida en el planeta.

“Vamos a analizar las muestras como tal permitiendo que los equipos de científicos a nivel mundial puedan determinar si se está moviendo algún tipo de material orgánico, algo que se parezca a la vida que nosotros conocemos en la Tierra”, agregó Morillo.

Los ingenieros que trabajan en la NASA describen esta misión como “histórica”, ya que puede marcar un antes y un después en el desarrollo de las investigaciones espaciales si, finalmente, se logra encontrar vida en ese planeta.

Este amartizaje, a pesar de su alta tecnología, no tiene su éxito asegurado, especialmente porque el momento más crítico se produce cuando el robot penetra y desciende por la atmósfera de Marte.

“Entrar en la atmósfera marciana es muy complejo por varias razones, sobre todo porque estamos entrando a 13.000 millas por hora (20.900 kms/h) y en siete minutos tenemos que ir de esa velocidad a cero millas por hora en la superficie. Eso se cumple con un proceso muy específico con diferentes eventos que se tienen que dar para que haya un 'aterrizaje' seguro en Marte”, dijo.

Por primera vez, la NASA lanzó una transmisión íntegramente en español. Morillo y otros ingenieros de la agencia participaron en este espacio.


Fuentes: VOA y La República

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