El brexit genera deserciones en el gobierno británico

- 23 de julio de 2019 - 00:00
Ciudadanos caminan en el centro de la capital británica durante una tarde lluviosa en el verano londinense.
Foto: Archivo / EL TELÉGRAFO

El Partido Conservador definirá al futuro gobernante de Reino Unido. Su principal tarea será reconducir la salida del país de la UE, un tema que desató una crisis política.

Con un ambiente político tenso y en medio de renuncias de altos funcionarios, los 160.000 militantes del Partido Conservador británico (0,3% del electorado) elegirán al líder de su colectividad, quien se convertirá, a su vez, en el primer ministro de Reino Unido. Sucederá en un momento especialmente sensible para el país, antes de que se concrete su salida de la Unión Europea (UE). 

El excéntrico Boris Johnson y el moderado Jeremy Hunt se disputaban el liderazgo. Johnson, exalcalde de Londres, era hasta el cierre de esta edición el gran favorito del partido.

La primera ministra saliente, Theresa May, dimitió el 7 de junio a la dignidad de líder de los tories (o conservadores), luego de perder tres votaciones en el Parlamento, en las que intentó, sin éxito, que aprobaran el acuerdo al que llegó con la Unión Europea para concretar la salida de Reino Unido (proceso llamado brexit). Su incapacidad para llegar a un pacto favorable le costó la desconfianza de su partido y quienes la respaldaban la dejaron sola.

Johnson, por ejemplo, pasó a ser un acérrimo opositor y realizó campañas de desprestigio en contra de ella. Su argumento era simple: con May fuera del camino, nada podría entorpecer el deseo popular de abandonar la Unión Europea. Pero la salida de May convulsionó más la política y aumentó la incertidumbre en el ambiente.

Ya entonces, Johnson parecía el más opcionado para ser su sucesor. Lo prueba que en las cinco votaciones preliminares de su partido, el exalcalde de Londres siempre quedó en la punta. 

En la última votación, celebrada en junio, Hunt obtuvo 77 votos, mientras que Johnson, 160.

Independientemente de quien gane, el nuevo primer ministro deberá conseguir lo que May no pudo en tres años: firmar un acuerdo con la UE y que el Parlamento británico lo apruebe, solo así concretará de forma exitosa el controvertido proceso del brexit previsto para este 31 de octubre.

Ministros renuncian
Sin embargo, Johnson dejó en claro que si es electo nuevo primer ministro cumplirá con la fecha de salida, incluso sin un acuerdo con la UE, lo que se considera un brexit duro.

Esta alternativa configura una tensa atmósfera en la política británica, que ayer se profundizó con la renuncia del ministro de Estado para Europa y las Américas, Alan Duncan.

Durante una visita reciente a Ecuador, en diálogo con EL TELÉGRAFO, Duncan estimó que una salida sin acuerdo del bloque causaría un daño en la economía británica.

 El funcionario, que calificó el proceso del brexit como “un error histórico”, afirmó que el escenario político es tan delicado que el futuro primer ministro tendrá los mismos obstáculos que May para negociar con el Parlamento.

“Es trágico que justo cuando podíamos ser la fuerza intelectual y política dominante en Europa y más allá, tengamos que pasar todos los días trabajando bajo la nube oscura del brexit”, escribió Duncan en su renuncia dirigida a May, publicada en Twitter.

La dimisión de Duncan se produjo tras la salida, la semana pasada, de Margot James, responsable de Industrias Digitales y Culturales del Gobierno británico.

También el ministro de Finanzas, Philip Hammond, anunció que renunciaría antes de ser cesado por Johnson y prometió sumarse a la lucha en el Parlamento para impedir un brexit sin acuerdo. (I)  

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