Seguimos buscando a mamá Leonor

A pesar que existen varios indicios, han pasado casi 10 años de investigación sin respuestas.
28 de febrero de 2021 13:42

Ella es mujer, madre, amiga, abuela. Es Leonor Ramírez López que fue desaparecida el 29 de abril de 2011, en el centro sur de Quito, provincia de Pichincha. Su hija Isabel Cabrera nos cuenta su historia.

Isabel Cabrera, ahora de 47 años de edad, no ha cesado de buscar a Leonor Ramírez, su madre de 73 años de edad. Leonor vivía en la 5 de Junio y Tejada, en la parte centro-sur de la capital de Quito, y desde ahí, salió rumbo al barrio de La Tola, donde vivía su hija mayor para ayudarle en los quehaceres de la casa, pero lamentablemente ese 29 de abril no llegó a la casa de la hermana de Isabel.

Leonor daba buenos consejos, se mostraba amorosa con todos, dispuesta a ayudar; por eso en casa todos la extrañan.

Cuando desapareció, lo primero que la familia hizo fue presentar la denuncia en la Policía Judicial, pero solo a un mes después la aceptaron y le asignaron una agente fiscal. Isabel y su padre relataron los hechos a la agente investigadora y exigieron que buscara a Leonor, pero esto no ocurrió así. Isabel comenta: “la agente nunca se apersonó de ir a la investigación del caso de mi mami”, decía: “que si quería que vaya a investigar tenía que estar yo presente ahí para llevarle a ella o traerla de la Unidad Judicial en taxi porque no conocía la ciudad de Quito”.

A pesar que existen varios indicios, han pasado casi 10 años de investigación sin respuestas y el caso ha pasado por las manos de varios fiscales y agentes investigadores, el último cambio de fiscalía fue a finales del 2020, lo que obstaculiza la búsqueda de Leonor.

La sociedad no es muy empática con estos casos. Muchas de las veces que Isabel, como integrante y expresidenta de la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en el Ecuador (Asfadec), asiste a los plantones en la Plaza Grande, debe escuchar a la gente que les grita que son “politiqueros” y que “solo buscan dinero”. “La gente no entiende que ningún dinero en el mundo puede reemplazar la felicidad de tener a sus familiares de vuelta”, enfatiza Isabel.

No existe un protocolo de acción frente a los casos de desaparición de adultos mayores. Entidades como Dinased, la Fiscalía, el Consejo de la Judicatura y la Defensoría del Pueblo no trabajan en coordinación y menos aún ponen en práctica la ley de personas desaparecidas y su reglamento.

Si bien Isabel padece día a día la ausencia de su madre, ella es una mujer determinada y fuerte que exige al Estado que proporcione medios para que su madre sea hallada. Cabrera insta al Estado ecuatoriano y a sus autoridades que garantice los derechos humanos de las víctimas de desaparición y tome en cuenta la condición de doble vulnerabilidad de Leonor Ramírez por ser de la tercera edad.

Cuando Isabel nos cuenta esta historia, prima la indignación, la impotencia frente a la inoperancia estatal. Ella recuerda a su madre con dolor. Pero tienen la firmeza para continuar buscándola.

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