Operación “Puná” deja más de una tonelada de droga fuera de las calles

28 de enero de 2012 - 00:00

Las labores de inteligencia  ejecutadas   contra el narcotráfico arrojan nuevos resultados en el país. La Policía Antinarcóticos logró identificar la operación de una organización delictiva dedicada al acopio de cocaína en camaroneras.

Mediante un operativo policial  se logró   decomisar  1.777 paquetes -tipo ladrillo- que dieron un peso de una tonelada con 335 gramos de cocaína.  La carga tenía como destino centro y norteamérica. Una decena de logos se visualizaron en los paquetes.

Durante seis meses, elementos de la  Policía  y la Fuerza Naval realizaron las investigaciones correspondientes para detectar   el sitio donde almacenaban la droga en la   isla Puná (Guayas).

Así se conoció que el estupefaciente llegaba desde Colombia y era acopiado en camaroneras del cantón, ubicadas a dos horas (viajando en lancha) de Guayaquil.

Freddy Ramos, jefe de la Unidad Antinarcóticos del Guayas, indicó que en el sitio de acopio desde   hace varios meses   empezó un tránsito inusual de lanchas rápidas por las aguas del golfo de Guayaquil, lo cual llamó la atención.   

Agregó que también hubo presencia de personas ajenas al sector que pedían referencias de camaroneras y eso era extraño para los habitantes de Puná que conocen a quienes se dedican al negocio de cría y venta de los crustáceos, por lo  que decidieron comunicar la novedad a la Policía.

“La colaboración de los habitantes fue importante para dar con el paradero. Mencionaron que hubo individuos que iban a investigar de camaroneras sin tener la menor idea de su funcionamiento”, acotó.

Después de obtener toda la información para desarticular la organización delictiva dedicada al acopio de cocaína se ejecutó la operación “Puná” que comprendió ocho allanamientos: seis en la isla del mismo nombre y dos en Machala y Puerto Bolívar (El Oro).

En el control desarrollado en el estero Manantial (Puná) se incautaron 48 bultos en dos caletas. “Se evitó que 2 millones 70 mil dosis individuales llegaran a manos de la niñez y adolescencia del mundo”, destacó Edgar Machado, comandante de Policía del IV Distrito y Cuencas del Guayas, quien   calificó a la  operación   de  alto riesgo.

En el operativo  fueron detenidos tres ciudadanos ecuatorianos identificados como Marcos Rolando Tacure Chumacero, de 43 años; José Gregorio Saltos Montero, de 25; y Freddy  Mauricio Quiñónez Vernaza, de 30.

La cocaína permanecía acopiada en los húmedos hoyos hasta ser trasladada a Centroamérica y Estados Unidos en artefactos navales no convencionales (lanchas rápidas, sumergibles o semisumergibles).

Los bloques, con la blanquecina sustancia, estaban identificados con una serie de logotipos. Algunos con  dibujos abstractos o numeraciones en alto relieve. Por ejemplo el dibujo un rubí, la numeración “N17”, las palabras “Axi”, “Pic” o la marca reconocida “Volvo”. Asimismo, otros tenían en bajo relieve la misma marca de vehículo, los códigos “J%100” , “C-63” o simplemente la letra “D”.

Nelson Villegas Ubillús, jefe nacional de la Policía Antinarcóticos, indicó que se investigan las imágenes impregnadas en los bloques para  comprobar si tienen relación con los últimos cargamentos descubiertos.

En esta misma operación se dio con el paradero de una lancha que era readecuada para sumergirse en el agua. El hallazgo fue en el Yatch Club de Puerto Bolívar.

“Técnicamente se llama artefactos navales no identificados. Hacen una cubierta, lo hacen hermética para que no se filtre el líquido. Es como hundir un tanque”, dijo el  jefe de Antinarcóticos del Guayas (Ramos).

“Estas embarcaciones... aún no estaban terminadas, todavía les faltaba la parte de arriba, pero ya tenían instalado el motor estacionario”, explicó Mauricio Alvear, capitán de Navío de la Fuerza Naval.

Este tipo de motor, según mencionó un agente de inteligencia, da facilidad para que la nave se sumerja, obviamente más el peso de los paquetes de droga.

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