Las mujeres luchan contra estereotipos y discriminación para posicionarse en el sistema de justicia

En Ecuador hay 3.424 funcionarios de justicia. De ellos, 757 son juezas; 301, fiscales y 319 defensoras públicas.
08 de marzo de 2021 00:00

Entre el 10 de agosto de 2014 y el 31 de enero de 2021, en Ecuador, se registraron 453 víctimas de femicidio. Según la Fiscalía General del Estado, en esos períodos, los años con cifras de mayor violencia fueron 2017 (101) y 2020 (80).

Las provincias en donde se registró el mayor número de este delito fueron Guayas (86) y Pichincha (81).

La problemática es más evidente, si se toma en cuenta que el 34% de los asesinatos contra ellas ocurrió en manos del conviviente; el 17% fueron por responsabilidad del cónyuge, mientras que el 15% por culpa del exconviviente.

El estado de los expedientes es otra situación preocupante en el caso de los femicidios, ya que se no se observan números significantes de causas resueltas.

La Fiscalía informó que hay 447 casos judicializados, de los cuales, 124 están en investigación previa; 38 en juicio, 30 en etapa evaluatoria y preparatoria de juicio. Mientras que 14 están en instrucción fiscal; 10 en recurso de apelación y ocho en recurso de casación.

Sobre el número de causas resueltas, 223 se encuentran en varias instancias, entre archivo de la investigación previa (14), extinción de la acción (20), sentencia condenatoria (173), sentencia ratificatoria de inocencia (8) y sobreseimiento (8).

Estas cifras son el reflejo del abrupto machismo que se trata de imponer sobre la mujer. De ahí el recurrente número de muertes contra las mujeres, expresó Carla Segovia, abogada en libre ejercicio.

"Por ello es importante potenciar la presencia de nosotras para resolver estos casos de manera ágil y oportuna", opinó la experta quien reflexionó la importancia que ha adquirido la mujer para luchar contra los actos de impunidad en el sistema de justicia.

"Los jueces, fiscales, defensores, etc. realizan un trabajo loable por la justicia, pero nosotras, profesionales de las leyes, estamos luchando por crear nuestros espacios y así erradicar los actos que van en nuestra contra", reflexionó la jurista a propósito del Día Internacional de la Mujer.

Los cargos en el sistema de justicia
Según las cifras difundidas por el Consejo de la Judicatura (CJ), hasta el 31 de enero de este año, en Ecuador hay 3.424 funcionarios entre jueces, fiscales y defensores públicos. De los cuales, 757 son juezas; 301, fiscales mujeres y 319 son defensoras públicas.

La Función Judicial se conforma de cuatro pilares: el CJ, la Fiscalía General del Estado, la Corte Nacional de Justicia (CNJ), y la Defensoría Pública; los dos primeros son presididos por mujeres: María del Carmen Maldonado, presidenta del CJ y Diana Salazar, fiscal General de la Nación. Hasta enero de este año, Paulina Aguirre se desempeñó como presidenta de la CNJ, siendo la primera titular de ese organismo en su historia institucional.

Beatriz Cadena, presidenta de la Mesa de Verdad y Justicia, señaló que Ecuador es uno de los pocos países en los que existe un cierto equilibrio en la distribución del poder. "Basta ver que en la CNJ hay juezas. Además, la presidencia subrogante está a cargo de la jueza Katherine Muñoz", detalló.

Para la jurista, ese panorama evidencia que las mujeres representan un papel destacado en el rol de la justicia. "No somos proclives a la corrupción y eso se demostró en el caso Sobornos. Una de sus protagonistas fue la doctora Daniella Camacho, quien demostró una garantía de la seguridad jurídica", expresó.

Cecilia Chacón, secretaria de Derechos Humanos, considera fundamental que las mujeres se posicionen en el sistema de justicia, ya que es uno de los espacios "más masculinizados" en el país.

La Secretaria reflexionó que la figura general que representa a la justicia está sentada en la imagen de una mujer, vendada los ojos para dar equidad objetiva para todos. Sin embargo cuando se mira el espectro de quiénes actúan en este sistema "vemos un patrón pensado desde los hombres para los hombres", dijo.

Chacón señaló que cuando ellas acceden a este espacio, llegan a una esfera masculinizada en donde tienen que mirarse como un elemento de la garantía en el servicio público y calidad en las sentencias. "Solo quienes pueden tener una sensibilización desde la perspectiva del enfoque de género pueden administrar con un rostro humano, en función de las necesidades específicas de las mujeres, pero también para la equidad de género", dijo.

Nathaly Yépez, asesora en la Corte Constitucional (CC), mira este panorama bajo dos perspectivas. La primera es que no se puede pensar en un sistema de administración de justicia si no se incluye a las mujeres que representan a más del 50% de la población ecuatoriana.

"Tener un sistema de justicia que no cuente con personas que representen parte de ese grupo poblacional, nos conllevaría a pensar en sistemas sesgados en los que no se incluye a la población que se auto define como mujer", dijo.

En una segunda perspectiva, señaló, que en un Estado Democrático, incluirlas en este sistema representa tomar en cuenta otras visiones para la solución de conflictos. "Cuando se las incluye dentro de las funciones públicas, se incluye también su forma de mirar al mundo", señaló.

Lucha por igualdad de condiciones
Pamela Chiriboga, abogada de la Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (Inredh), reconoció que las mujeres han liderado una lucha frente al sistema patriarcal jurídico.

Producto de ello hay normas que apoyan este proceso, tal es el ejemplo de la Ley de Erradicación de la Violencia de la Mujer. Sin embargo, dijo, la falta de inversión y de voluntad política ha impedido que no se logre cumplir las garantías.

Chiriboga explicó que la importancia de que las mujeres tengan presencia en el sistema judicial es porque el Estado ecuatoriano pretende la igualdad en donde ellas accedan a altos cargos en la toma de decisiones bajo la igualdad de condiciones.

"En el momento en el que empecemos a trabajar más, a litigar más, a salir de nuestro espacio privado y nos metamos a un espacio eminentemente masculino, empezamos a destruir esas concepciones de que las mujeres no somos capaces de abrirnos espacios y romper estereotipos", expresó.

Ludy Celán, jueza de Paz de La Clementina, mencionó que esta incursión ayudará a provocar cambios estructurales. "El empoderamiento de la mujer es primordial para recuperar la igualdad de condiciones en los procesos sociales y políticos. Es una condición necesaria de género e igualdad en el país", señaló.

Milton Castillo, delegado de la Defensoría del Pueblo en Galápagos, aludió a que las mujeres "tienen una capacidad de análisis muy fuerte". Además "son más meticulosas para analizar los hechos jurídicos que se les pone en su consideración".

El delegado concluyó que en los últimos años se acrecentó la presencia de la mujer en el sistema de administración de justicia porque ese incremento va de la mano con su presencia en la academia. "Hay una relación directa entre la universidad, la academia y justicia", dijo.

Castillo reiteró que en el ejercicio se han visto juezas que han demostrado seriedad, así como fiscales que evidenciaron corrección "más evidente y clara que los hombres", dijo. (I)

Ilustración: Manuel Cabrera / EL TELÉGRAFO
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