Los robos en domicilios ocurren con más violencia

25 de mayo de 2011 - 00:00

Eran las nueve de la noche -del pasado domingo 24 de abril- cuando en la ciudadela Los Álamos, ubicada al norte de   Guayaquil, estaba por ocurrir  un asalto a mano armada en la vía pública.

Las primeras víctimas en este caso son tres jóvenes que  se encontraba  conversando en los exteriores de un domicilio del sector.   “Mi hija estaba afuera con unos amigos cuando fueron sorprendidos por dos sujetos  que los amenazaron para robarles sus celulares”, detalló el padre de una adolescentes    en  la denuncia presentada en la Fiscalía.

Esto no fue suficiente para los delincuentes, que  decidieron ingresar al domicilio  de la víctima para      atentar  contra la tranquilidad de   los demás miembros de la   familia. “Entraron hasta a la cocina, donde estaba mi esposa... otro sujeto subió hasta la planta alta donde me encontraba y me amenazaron con un arma para que entregue las alhajas y el dinero”, narra el denunciante. “Les dije que no tenía lo que me pedían”. 

Ante esta respuesta, uno de los delincuentes le informó   que tenía secuestrada a su hija y esposa, por lo que debía entregarle lo exigido o les harían  daño. “Le volví a decir que no tenía y me golpeó con el arma en la cabeza...”, narra el escrito. Mientras se perpetraba el asalto, otros delincuentes llegaron al domicilio para comenzar a sustraerse  los objetos de valor de la  casa.

Similares hechos delictivos, cometidos con igual grado de violencia,  han registrado  las autoridades de control en los últimos meses. Es así que, incluso, una organizada banda delictiva fue captura el mes pasado por operar al estilo del delito conocido como   secuestro exprés y  robo a domicilio.  

El comandante de Policía del Distrito Metropolitano de Guayaquil,  Ramiro Mantilla, informó  que  para cometer sus actividades ilícitas interceptaban a la víctima al azar y la secuestraban, para luego llevarla hacia  su domicilio. Ya en el lugar se  llevaban  las cosas de más alto  valor.

Se conoce que la banda de delincuentes, actualmente  investigada por   agentes Fiscales y de la Policía Judicial del Guayas, durante el tiempo que duraba el atraco, amenazaban constantemente de muerte a los familiares de la víctima sin importarles la edad o sexo.

Mantilla   señaló que tras la captura de los sospechosos se logró recuperar  una gran cantidad de artículos de hogar como  equipos de comunicación, relojes maletas, celulares, y joyas. Entre los objetos encontrados hay documentos de   5 víctimas.

Para el Fiscal del Guayas, Antonio Gagliardo, existe una tendencia actual en la que los   delincuentes prefieren la presencia de los habitantes de la casa para cometer el ilícito. “Ahora se están volviendo más agresivos y no les importa si la casa está ocupada o no... ahora entran a la fuerza, asaltan, roban, violan... Nos estamos encontrando ante una generalizada violencia y aumento de perversidad”, detalló.

Esto es producto, según el Fiscal, de la importación de ciertas modalidades delictivas. No obstante, dijo que -afortunadamente- el Ecuador no puede compararse con países como México o Colombia, donde las organizaciones delictivas mantienen en zozobra a los habitantes de algunas ciudades.

El coronel Paúl Mora, jefe de operaciones  con   jurisdicción en Samborondón,  indicó que la forma de cometer los robos en los domicilios  está debidamente  identificada por la institución del orden. 

Dijo que hay bandas delictivas que operan con trabajos de inteligencia, es decir que estudian previamente la rutina de la familia  para conocer  cuándo y en qué horarios    el domicilio estará desocupado. 

Al otro se lo ha denominado delito de oportunidad, que se da cuando el delincuente se ha ganado la confianza de los dueños de la casa. “Son a veces  los mismos empleados de la casa que ingresan a trabajar para en la primera oportunidad llevarse algo”, detalló.  Tercero es el autorrobo, que es provocado por miembros cercanos a  la familia.

Para Daniel Adler, experto   en seguridad urbana, es muy importante tomar medidas de autoprotección debido a que nadie está exento de ser   víctima de un robo. “Cualquier medida no es pequeña a la hora de hablar de prevención y de disuasión, hay que recordar que el prevenir es el 90% de la seguridad, el 5% es la reacción y el otro 5% el factor suerte”, detalló.

Entre las principales acciones recomendadas está el mantener siempre la puerta principal cerrada y  cerciorarse de quién es la persona a la que le va a abrir.    

El experto enfatizó  que si se llega a ser víctima de un hecho delictivo,  se debe memorizar la vestimenta de los sospechosos, ya que  así se podrá colaborar con la captura.

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