Los reos y sus posesiones tienen estricto resguardo

05 de diciembre de 2013 - 00:00

Las puertas de los siete pabellones recientemente desalojados en la Penitenciaría del Litoral permanecen cerradas con candado y resguardadas, cada una, por tres agentes de la Policía Nacional. Otros uniformados armados vigilan desde los techos o se movilizan por las vías internas, que rodean el penal, en motocicletas y patrulleros.

El helicóptero de la Unidad de Aeropolicial sobrevuela el recinto al menos tres veces diariamente y las lanchas de los grupos élites de la Policía patrullan la ribera del río Daule.

Sumado a esto, todo es grabado por el circuito cerrado de seguridad de la cárcel y monitoreado por el Servicio Integrado de Seguridad ECU-911, que instaló cámaras en la parte posterior de los reclusorios.

El objetivo es tener controlado cada punto de los complejos penitenciarios y evitar que se planee o perpetre una evasión. Estos datos se conocieron luego de la falsa alarma por una supuesta fuga masiva, que se dio cerca de las 17:30 del pasado martes.

Según información policial, lo que sucedió fue que dos personas privadas de libertad (ppl) de uno de los 24 pabellones que aún no han sido desalojados, se escabulleron por los techos para llegar al recinto Samaritano, que se encuentra vacío desde la mañana del lunes.

“Ahí solo están las pertenencias de los internos removidos. Estos dos reos quisieron ingresar para ver qué podían sacar”, indicó un agente que estuvo en la búsqueda de los internos.

La fuente policial comunicó que, a las 17:00, cuando se tomaba lista, se percataron de que dos internos estaban ausentes y se inició la búsqueda. “Se activó la sirena, ellos aparecieron, pero ya se había movilizado a motorizados, patrulleros, etc.”, agregó.

El uniformado dijo que las medidas de seguridad no solo se incrementaron por los recientes cambios, sino también porque diciembre es diferente a los otros meses.

“Es una época en la que por las fiestas de Navidad y fin de año, aumentan los deseos de estar con la familia. También hemos tomado precauciones porque estos últimos traslados han provocado incomodidad en varios guías penitenciarios, debido a que serán sometidos a nuevas pruebas, y en los internos que fungían de ‘caporales’. “Hay que evitar los riesgos”, sostuvo el agente.

INVENTARIO DE BIENES
Desde el traslado de las ppl, cinco notarios públicos revisan las pertenencias que quedaron dispersas en las habitaciones y los pasillos del centro.

“Es un trabajo difícil porque obviamente las cosas no están con nombres, pero sí ubicadas en los lugares que cada interno ocupaba. Hay algunos que tenían sus negocios y otros, hasta aire acondicionado. Sin embargo, la mayoría solo ropa y artículos de aseo”, indicó.

Lady Zúñiga, delegada del Ministerio de Justicia y presidenta del Consejo de Rehabilitación Social, ratificó que no hubo ninguna fuga y que al parecer se registraron altercados entre guías y policías.

En referencia al trabajo de los notarios, Zúñiga manifestó que se continuará con el levantamiento de la información y evaluando los bienes de los reclusos para su posterior entrega, que se prevé no pasará de los próximos quince días.

Tras la evaluación, los mismos funcionarios se encargan de verificar que todo quede cerrado.

“Hay cosas que estaban en pésimo estado, como los colchones y ropa. Por eso hay que examinarlos para evitar entregar prendas posiblemente plagadas de enfermedades. Obviamente hay cosas de valor, como electrodomésticos y enseres de negocios, aunque fueron ingresados ilegalmente serán devueltos a los familiares”, enfatizó.

En los primeros días en el nuevo Centro de Rehabilitación, comentó Zúñiga, se ha observado que las personas privadas de libertad, la mayoría, están contentas con el cambio, en especial por las condiciones en las que conviven, sin abusos de sus compañeros.

En lo primero que el Ministerio de Justicia trabaja es en la identificación y cotejamiento de información de los internos, para evitar que permanezcan asilados sin un registro o con falsa identidad.

En este proceso, que tomará unos quince días, intervienen 20 equipos del Registro Civil y agentes del Departamento de Criminalística de la Policía Judicial para análisis de huellas, voz y otras características.

Asimismo, el personal del Ministerio de Salud Pública (MSP) les ofrece tratamiento a las personas adictas que, por ser los primeros días sin consumir drogas, se encuentran en una etapa de abstinencia.

Además, puntualizó la funcionaria, paulatinamente se socializan con los reos sus derechos y obligaciones.

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