Las agresiones contra las niñas y adolescentes son otra constante dentro de la violencia de género

La experta Juana Fernández analizó de qué forma se puede combatir este problema
14 de marzo de 2021 00:00

El Día Internacional de la Mujer, celebrado el pasado 8 de marzo, es una jornada que va más allá de un saludo a las damas.

Se convirtió en una fecha en la cual, a lo largo del mes, organizaciones privadas, colectivos e instituciones estatales, analizan cómo se encuentra la agenda para la defensa de sus derechos y cómo se puede cumplir con los objetivos de equidad de género.

Esa es la mentalidad de Juana Fernández, experta en Género de la Fiscalía General del Estado, quien reconoció que en Ecuador, todavía se manejan los imaginarios culturales y sociales que invisibilizan el rol de la mujer y sobre ponen lo masculino sobre lo femenino.

La especialista reconoció que, a pesar de que las mujeres han prevalecido su lucha por la igualdad, aún se generan dinámicas en donde la violencia es la forma de mediar sus relaciones.

"Esa es la razón principal porque hoy en día tenemos cifras tan alarmantes de violencia. Necesitamos contemplar la educación como primer pilar para desbaratar esos roles que están asignados desde este imaginario social. Eso ha sido una serie de luchas".

En lo que va del año, en el país, se han registrado 21 femicidios. La situación se torna más intensa si se toma en cuenta de que 65 de cada 100 mujeres reconoció que en algún momento de su vida fue víctima de agresión (sexual, física, psicológica, patrimonial).

Si bien las cifras no son nuevas, Fernández analizó otro hecho que se encuentra dentro del abanico de esta problemática: la agresión a las menores de edad.
Un estudio presentado por World Vision Ecuador, detalló que una de cada 10 mujeres ha sufrido abuso sexual cuando fue niña o adolescente.

Más cifras: en 2020 se registraron más de 6.000 denuncias de delitos sexuales contra menores de edad; el 80% de casos fue contra niña.

Fernández añadió que el problema se evidenció durante el confinamiento obligatorio debido a la pandemia. Advirtió que los casos se conocieron debido a los reportes y denuncias que se registraron a través del ECU-911.

¿Qué hacer como sociedad? La especialista admitió que no es fácil cortar este problema, pero se puede empezar con dejar de normalizar cualquier factor de riesgo o de violencia en el hogar, en el ámbito educativo o laboral.

La técnica garantizó que cuando la sociedad comienza a desbaratar actos como micro machismos o misoginias y se empiece a visibilizar que tanto hombres como mujeres tienen las mismas capacidades, se alcanzará una igualdad sustantiva. Y ahí se podrá hablar de reducción de cifras de violencia de género.

"Hay que atacar el problema desde el hogar para romper estereotipos que no permite ver a las mujeres como seres humanos con igualdad de oportunidades, con igualdad de derechos". (I)