La oscuridad y espesa neblina provocó la muerte de jóvenes

23 de octubre de 2012 - 00:00

Antes del amanecer, gritos ensordecedores rompieron el silencio en los Illinizas, instantes en que tres de los nueve jóvenes que habían ascendido a la cumbre, la noche del sábado, resbalaron.

Según testimonios, por la espesa neblina había poca visibilidad, lo que causó que Sergio Gómez, de 28 años, diera un mal paso y arrastrara consigo a Freddy Velásquez (34) y María Fernanda Chacha (20), cayendo por una quebrada de 300 metros de profundidad. Ellos eran los últimos en descender. 

El accidente fue a 4.950 metros de altura, en la cara oeste de los Illinizas. Los jóvenes llegaron a la reserva  el sábado, a las 16:00, en dos vehículos, un automóvil y una camioneta. Antes de subir, el guardaparques les ofreció un guía, sin embargo ellos habrían manifestado que conocían el lugar. En minutos llegaron hasta el parqueadero de la “Virgen” y a las 18:00 llegaronal refugio.

Los excursionistas coronaron la cumbre cerca de la medianoche y el descenso se inició antes del amanecer del domingo, pues cuando la nieve está más sólida, la luz no quema los ojos. Sin embargo, esos escasos minutos en los que se termina la noche y empieza el día, pueden ser engañosos, afirma Galo Martínez, miembro del Grupo de Intervención y Rescate (GIR).

Debido al clima, los rescatistas emprendieron la búsqueda a las 04:00 del lunes, dos horas después la incertidumbre de los familiares, que también llegaron en la madrugada, se apaciguó por momentos, cuando escucharon por la radio que los cuerpos sin vida fueron encontrados. Ellos estaban unidos por una cuerda y por los golpes provocados al chocar contra las rocas, durante la caída, presentaban brazos, piernas y clavículas rotas, así como politraumatismos en el rostro.

Por la inaccesibilidad del lugar, los rescatistas optaron por utilizar caballos, de los moradores del sector, para sacar los cuerpos hasta donde se encontraban los miembros de Criminalística y la ambulancia de medicina legal.

Cerca del mediodía, los padres y hermanos de las víctimas no pudieron contener el llanto cuando la ambulancia finalmente bajaba  los cuerpos. La desesperación por verlos hizo que los rescatistas no pararan y avanzaran hasta la morgue de Machachi.

Sergio Gómez, ingeniero mecánico e integrante del club de andinismo desde la adolescencia, estaba casado y tenía un hijo de 2 años. Su tío Pedro Viscaíno, quien esperaba su cuerpo fuera de la morgue, cuenta que también practicaba   artes marciales.

Debido al impacto de la noticia, la madre de Gómez sufrió un colapso nervioso y fue internada. Los sobrevivientes fueron hallados el domingo. Uno de ellos, de 65 años, estaba en el sector de Sigchos, se desató la cuerda y trató de buscar a sus compañeros, pero se perdió en el intento. Debido al trauma, no ha querido hablar de lo sucedido.

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