James Bargent: “Algunos líderes dentro de la cárcel están reorganizándose”

Hay un aumento en las salidas de las lanchas (con droga) en Manabí haciendo ruta por Galápagos.
07 de marzo de 2021 06:00

El 23 de febrero del 2021, el Ecuador vivió un episodio de violencia extrema con los amotinamientos que se dieron en cuatro cárceles del país, que dejó como saldo, según el exministro de Gobierno, Patricio Pazmiño, 78 reclusos fallecidos.

Tanto Pazmiño como el comandante general de la Policía, Patricio Carrillo, y el director del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI), Edmundo Moncayo, comparecieron a la Asamblea Nacional para explicar por qué se dio este suceso.

Los tres coincidieron en que existe hacinamiento (del 70%) y que hay déficit de agentes penitenciarios, falta de presupuesto y, además, reformar las leyes.

Pero el hacinamiento y el déficit de guías penitenciarios no son problemas de ahora, sino de años atrás.

Para James Bargent, investigador de Insight Crime, hay dos escenarios para la masacre que se dio al interior de las cárceles, especialmente en las de Guayaquil y la de Turi, en Cuenca. Él indica que puede ser una disputa por el control de las cárceles o porque responden a dinámicas externas.

“La violencia fue simultánea en cuatro cárceles diferentes, lo que implica que fue algo coordinado y no estamos hablando solo de disputas internas”.

James Bargent, investigador de Insight Crime, dice que organizaciones delictivas como Los Choneros, prestan servicio a los carteles mexicanos.

Respecto a si las organizaciones delictivas Los Choneros, Los Lagartos, Los Tijerones y otras tienen conexiones directas con carteles de la droga de México y Colombia, Bargent indica que no son bandas de narcotráfico, sino que están al servicio de narcotraficantes, “que es algo diferente”.

Sicarios y custodios

Menciona que en el caso de Los Choneros, desde hace mucho tiempo esta organización delictiva ha prestado sus servicios a los narcotraficantes. “Ellos no son dueños de cargamentos de cocaína, no están exportando toneladas de droga. Los narcotraficantes los contratan para sicariatos, como seguridad, para controlar territorios claves, como por ejemplo la Costa, donde se usan las lanchas, o para puntos de acopio”.

Asimismo, Bargent indica que hubo un momento en que Los Choneros perdieron la influencia y el poder que tenían en Manabí, desde donde trabajaban al servicio de grupos narcos mexicanos y ecuatorianos.

“Por ejemplo, alias ‘Fito’ -uno de los líderes de Los Choneros- era una ficha clave en la organización de Gerald (conocido como el Pablo Escobar de Ecuador), pero lo que pasó es que muchos de los líderes fueron detenidos, la banda perdió influencia y ahora tratan de retomar ese poder que tenían antes”, explica el investigador.

Sobre si el asesinato del líder de Los Choneros, JL o “Rasquila”, debilitó a esta organización delictiva y ahora se están peleando por el liderazgo, Bargent dice que los líderes mantenían una estructura con hombres armados, pero la mayoría de ellos fueron detenidos y están en las cárceles.

“Algunos líderes dentro de la cárcel están reorganizándose e intentando reclamar un poco de ese poder que tenían antes y están luchando con otros grupos. Parece que sí está vinculado -la pérdida de ese poder- con el homicidio de su líder de alguna manera”.

Una de las organizaciones delictivas al interior de las cárceles es Cartel Nueva Generación que, en algún momento, a través de las redes sociales, se la vinculó con el cartel mexicano Jalisco Nueva Generación.

En ese sentido, el investigador de Insight Crime dice que a los narcotraficantes mexicanos les gusta “trabajar” en Ecuador manteniendo un perfil bajo, entran al país como agente o representante de uno de los carteles, coordinan un cargamento trabajando con grupos mexicanos, colombianos, organizan todo y se van.

“Son células muy pequeñas, hay una rotación de personal muy frecuente para que las autoridades ecuatorianas no detecten su presencia y lo que buscan -más que todo- es un perfil bajo para no llamar la atención”.

Explica que el cartel Jalisco Nueva Generación es una de las pocas organizaciones en México y otros países de la región, que no se dedica a la violencia espectacular, “otros grupos sí porque eso llama la atención, pero más allá de traficar cocaína, no ejecutan actos de violencia, porque eso les causa problemas”.

Dice que este cartel tiene fuerte presencia en Colombia, pero con agentes, emisarios, no están armando bandas y creando violencia. “El cartel de Jalisco es un poco diferente a los otros grupos mexicanos”.

Hacinamiento

“En las cárceles el hacinamiento es algo que simplemente las autoridades no pueden controlar; una cárcel con mucho hacinamiento es abusivo, la única forma para controlarlo es trabajar en aliviar ese problema, trabajar en medidas anticorrupción …”.

Supervisión, evitar la corrupción y retomar el control de las cárceles involucra mejorar las condiciones para los presos, dice Bargent.

Menciona que el marco legislativo tiene relación con esto, “no sé las cifras en Ecuador, pero lo que vemos por toda la región es que el uso de prisión preventiva es muy alto y los sistemas de justicia no son suficientes. Hay personas que no están condenadas, que están perdidos en el sistema y están mezclados con los condenados”.

Refiere que este hacinamiento es como una política de mano dura, “llenan las cárceles con más presos y más presos, para responder a problemas de seguridad y muchas veces son personas que no son violentas, que han cometido crímenes menores y ellos entran como personas honorables y salen como criminales, porque ahí están vulnerables a la influencia de los criminales”.

Droga

Ecuador como país de tránsito para la droga y por su salida al mar, es un punto estratégico y codiciado por los carteles de narcotráfico para sacar la droga que llega desde Colombia.

El martes 2 de marzo, las Fuerzas Armadas detectaron una avioneta con matrícula alterada que aterrizó en una pista en el sector de Manglaralto, en la provincia de Santa Elena.

¿Cuál es el mecanismo que están usando ahora, porque la avioneta fue detectada por los mecanismos de defensa del país?

Si llegan de Centroamérica, llegan con plata, con combustible que necesitan y salen con la droga.

Ecuador es uno de los puntos de exportación más importante de la región, es un punto de partida para muchísima cocaína que viene de Colombia y las avionetas parece que se están volviendo un poco más popular porque llaman más la atención por la salida del mar, explica Bargent.

Asimismo, dice que hay un aumento muy grande en las salidas de las lanchas en Manabí haciendo ruta por Galápagos, “se incrementó dramáticamente, desde entonces hemos visto un aumento de avionetas”.

“La modalidad que hemos visto es un mexicano llega, hace su acuerdo con un grupo colombiano, proveedor de la cocaína, ese grupo colombiano entrega la cocaína en Ecuador por la frontera y el mexicano contrata transportistas ecuatorianos para transportar la droga en el país”.

Resalta que los narcotraficantes tienen códigos o una identificación, hay formas para comprar la seguridad, entonces ellos están actuando de manera no tan clandestina, “se sienten seguros, tienen como una garantía de que pueden operar”.

El representante del cartel que llega a Ecuador, indica el investigador, se queda algunos meses, y lo puede hacer fácilmente sin llamar la atención.

“Hemos visto que hacen todo en unos meses y se van, pues no necesitan muchos papeles, se pueden mover con facilidad”. (I)

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