9.059 robos con arma de fuego se registraron en 2018

Expertos en seguridad ciudadana analizan si casos como el asalto de Quito corresponden a delincuencia organizada. La Policía alista operativos de seguridad con 48.500 uniformados para las festividades de diciembre.
24 de noviembre de 2018 00:00

Pichincha y Guayas son las provincias en donde se producen más asaltos con arma de fuego en el país.

Según la Policía Nacional, solo en esas dos zonas se registraron 6.099 casos, de los 9.059 que hubo este año. De estos sucesos, 8.762 fueron en la modalidad de asalto, 258 por sacapintas y 29 por arranchadores.

Los adolescentes son las principales víctimas con el 65%, seguidos por los adultos y personas de la tercera edad.

A pesar de los índices, el general de Distrito de la Policía, Patricio Carrillo, señaló que “hay una disminución progresiva”, si se compara con 2017 que hubo 11.155 casos.

El miércoles 21 de noviembre se produjo un asalto, a las 16:00, en las avenidas Portugal y 6 de Diciembre, en el norte de Quito. El hecho se viralizó en las redes sociales.

Según las investigaciones, dos personas acababan de retirar $ 780 de una agencia bancaria y al salir fueron interceptadas por cuatro antisociales en unas motos DR 650. Dos de ellos se bajaron y sometieron a los ciudadanos. Los delincuentes hicieron tres disparos, uno de ellos muy cerca de la víctima.

El general Carrillo señaló que una de las víctimas identificó al presunto autor del delito. Se trataría de Christian Reinaldo B., quien tiene antecedentes por asociación ilícita, asalto y robo a mano armada con agravantes.

El oficial hizo un llamado a la ciudadanía para que dé información de su paradero.

Actualmente, ese ciudadano tiene orden de captura pendiente del Juzgado 15 de lo Penal. En su historial reposan detenciones por similares delitos en los años 2011, 2013, 2014, 2015 y 2016.

Entre las evidencias que encontró la Policía había una alimentadora glock, que también es de uso policial. Sin embargo, Carrillo explicó que también se la puede conseguir en el mercado negro. A pesar de ello, actualmente se realizan las investigaciones balísticas para determinar su procedencia.

Explicó que los antisociales se movilizan en motos, en autos Gran Vitara y Kia Spectra. “Suelen desaparecer por algún tiempo y luego regresan para delinquir”.

Detalló que tras la última infracción que cometió en 2016, el sospechoso salió del país, y “ahora otra vez volvió”.   

Según María Paula Romo, ministra del Interior, la Policía estuvo en el lugar cinco minutos después de la alerta de emergencia.

Nuevas capturas por robo

Sin embargo, el caso de Quito no es el único. Romo detalló que fue capturado un joven, de 23 años, que fue identificado como el responsable de apuntar con un arma de fuego a un conductor en la avenida Francisco de Orellana en Guayaquil. En poder del ciudadano se hallaron un arma de fuego artesanal y otra de juguete.

Además, la ministra informó sobre la detención de cuatro personas (un ecuatoriano y tres extranjeros), que serían los responsables del robo y asesinato de dos ciudadanos, uno de ellos era dueño de un almacén de autos en Ambato.

Romo detalló que el ecuatoriano, quien presumiblemente es el autor intelectual del crimen, es familiar de la víctima. Aún se investigan las causas del hecho.

La funcionaria de Estado afirmó que en Montúfar (Tulcán) fue capturada una persona que robó a un administrador de una hostería en Imbabura.

Estas personas fueron puestas a órdenes de las autoridades, y allí recae el papel de la Fiscalía y de los jueces., agregó Romo.
Carrillo afirmó que cuando se producen los hechos delictivos responden con los ejes de Seguridad e Inteligencia.

¿Crimen organizado opera?

Fredy Rivera Vélez, coordinador de la Red Latinoamericana de Análisis de Seguridad y Delincuencia Organizada, considera que el caso de Quito responde a delincuencia organizada y no común (robo de celulares y atracos).

Sostiene que estos hechos responden a una mayor sofisticación en tres niveles: armas, tecnología e inteligencia. Esto último se refiere a un estudio de los recursos, horarios, entre otros.

Rivera Vélez señaló que la delincuencia organizada compleja es un tema de “inseguridad criminal”. Por ello estima que se deben potenciar las capacidades de inteligencia de la Policía, así como destinar recursos económicos para esa misión.

Además, según el experto de Flacso, se debe seleccionar un personal idóneo para realizar las tareas tácticas y estratégicas para esas labores de inteligencia, “que pasan por pruebas de confianza, patrimonio y las acciones de preparación en ese sentido”.

Competencia delictiva

Leonardo Jaramillo, experto en seguridad del Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN), enfatizó que el uso de violencia armada en algunos casos sí tiene relación con delincuencia organizada, sin embargo considera que el asalto de Quito no tendría que ver con ello.

Jaramillo señaló que la disponibilidad de armas es un problema, ya que a pesar de los intentos de control de armamento en el país estos casos se podrían vincular con el crimen organizado, a través del mercado negro.

A criterio del experto, hay un deterioro del país en momentos específicos y por ello hay una lógica de competencia en el caso de la delincuencia.

Además precisó que estas organizaciones tienen un modus operandi cercano a zonas bancarias y comerciales. Por ello, la delincuencia armada demuestra un grado de sofisticación “con planificación programada, se basa en observación y niveles básicos de inteligencia”.

La legalización del porte de armas en el país, a criterio de Jaramillo, lograría más problemas que solución, porque el mismo “uso  genera violencia”.

Este criterio compartió el general Carrillo, quien indicó que la portabilidad de las armas en el país no se debe analizar. (I)

María Paula Romo, ministra del Interior, durante su intervención en la rueda de prensa que se desarrolló la mañana de este viernes 23 de noviembre.
Foto: Tomada del twitter @PoliciaEcuador
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