El agresor del martillo se acoge al silencio y solo se ríe al recordar el brutal ataque

- 09 de mayo de 2019 - 17:25
Marcelo, quien está detenido en un centro de menores en Ambato, acudió hoy a la Unidad de adolescentes infractores de Quito, en donde debía rendir su testimonio. Pero se acogió al silencio.
Foto: EL TELÉGRAFO

Marcelo, de 17 años, se acogió una vez más al silencio. El hombre destrozó la nariz y el cráneo de Victoria al golpearle por más de 10 ocasiones con un martillo en su cabeza.

La joven, también de 17 años, tiene destrozada la nariz y hundido el cráneo en la parte izquierda, derecha y frontal. Marcelo está acusado de intento de femicidio, pero la máxima pena al ser menor de edad es solamente de 9 años.

Mientras tanto, Victoria continúa en estado crítico en el hospital Eugenio Espejo de Quito. Está entubada y el martes pasado le hicieron una incisión en el cuello para que pudiera respirar. Los médicos señalaron a la familia que la chica se "aferra a la vida" y afronta "una lucha diaria".

En días pasados, los médicos explicaron a la familia que si Victoria sobrevive tendría secuelas al mirar, caminar y hablar. Por lo pronto perdió su ojo izquierdo.

La joven era la mejor alumna en su colegio y le gustaba pintar, recordaron sus familiares.

Marcelo, quien está detenido en un centro de menores en Ambato, acudió este jueves 9 de mayo a la Unidad de adolescentes infractores de Quito, en donde debía rendir su testimonio. Pero se acogió al silencio. Solo se rió al recordar el brutal ataque y al ver a la madre y otros familiares de la víctima.

La madre de Victoria, que es de escasos recursos económicos, dejó de trabajar al cuidado de un adulto mayor. No tiene trabajo y se dedica al cuidado de su hija. La mujer sufre de depresión. "Llora mucho", cuenta su hermana.

Victoria tiene otros tres hermanos, que vieron a la joven herida. Desde aquel día no duermen y sienten mucho miedo.

La tía de Victoria contó que la familia de Marcelo vive a pocas cuadras de donde ellos habitan. Y por ello, los niños tienen miedo, incluso de salir al baño, que queda afuera de las habitaciones.

La familia de Victoria construyó una media agua en el norte de Quito. Allí viven 13 miembros de la familia, entre tíos, primos y los abuelitos de la joven.

La tía de Victoria contó que quieren construirle un dormitorio propio a la chica, porque los médicos les han explicado que si sobrevive, al salir del hospital tendrá muchos problemas para movilizarse. Pero no tienen los recursos para hacerlo. Necesitan de bloques, arena y cemento.

El abogado Andrés López patrocina a la familia de manera gratuita. Emprendió una campaña de ayuda para ellos. Recolecta víveres y ropa para entregarles.

López contó que este viernes se practicarán las pericias psicológicas al agresor(I)

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