Pedro Delgado podría ser deportado desde Miami

05 de enero de 2013 - 00:00

Una vez que el Gobierno de Estados Unidos -por solicitud del régimen ecuatoriano- revocó la visa diplomática a Pedro Delgado, ex titular del directorio del Banco Central del Ecuador (BCE), comenzó una etapa de espera en la que los funcionarios de Ecuador esperan que él  retorne voluntariamente al país para que rinda cuentas ante la justicia por haber falsificado documentos educativos para la consecución de un título de economista en Costa Rica, hace 22 años.

La embajadora de Ecuador en Washington, Nathalie Cely, en los últimos dos días se ha encargado de responder -vía Twitter- a cuestionamientos ciudadanos sobre la situación de Delgado, quien está en Miami desde el pasado 20 de diciembre cuando acudió a esta ciudad norteamericana para asistir al matrimonio de uno de sus hijos.

Cely confirmó que la revocatoria de la visa diplomática que gozaba Delgado -porque su esposa laboraba en el consulado ecuatoriano en Miami- se alcanzó gracias a la gestión de la cancillería de Ecuador, pero agregó que entre 2005 y 2008 él tuvo una visa de trabajo que le permitía tener una consultoría en EE.UU.

La embajadora ecuatoriana aseguró que “hace votos para que (Delgado) regrese”, pero aseguró que, en caso de que eso no suceda, están analizando otras acciones. Y  una de ellas sería la deportación.

El propio canciller Ricardo Patiño, una vez conocida la noticia de la revocatoria de la visa, dijo que se pensaría, incluso, en “una posible deportación” de Delgado, pero luego añadió que no quisiera adelantar criterios hasta que se vayan confirmando los hechos.

Pero las últimas declaraciones hechas por Juan Carlos Carmigniani, abogado de Delgado en Ecuador, complican el escenario. El jurista, el jueves anterior, informó que su defendido no piensa regresar por el momento, e inclusive analiza solicitar asilo  en un tercer país al considerarse un “perseguido político”.

Sobre estas declaraciones, Cely se limitó -nuevamente a través de Twitter- a confirmar que Delgado no podría solicitar ese asilo en Estados Unidos y que Ecuador espera el retorno voluntario o, de no ser así, la deportación del ex funcionario.

Sin embargo, para la última opción, surge un inconveniente: “el problema es que no hay ningún proceso judicial terminado en su contra”, expresó Cely cuando se le consultó sobre los procedimientos que tendría que aplicar la embajada en Washington para traer de regreso a Delgado al Ecuador.

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