Ayer se inició en washington una nueva diligencia del proceso de arbitraje

Menchú: “Quieren violar la soberanía de un país”

- 22 de abril de 2015 - 00:00
En Washington, hubo un foro sobre los perjuicios de Chevron, en el que participó Rigoberta Menchú (centro). Foto: Cortesía

Ayer se inició en washington una nueva diligencia del proceso de arbitraje

Washington.-

Los letreros que portaban los manifestantes tenían reseñas como “Justicia para Ecuador” y “Que paren los ataques de Chevron”. Estaban en blanco y negro y eran alzados por jóvenes ecuatorianos y de otros países, quienes se unieron a una masiva y pacífica protesta en Washington contra la petrolera.

Incluso la premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, se sumó al pedido de justicia en favor de los ecuatorianos afectados por la contaminación de la transnacional.

Ayer inició también en la capital estadounidense una nueva diligencia dentro del arbitraje iniciado por Chevron-Texaco en contra del Estado ecuatoriano, por supuestas violaciones al Tratado Bilateral de Protección de Inversiones (TBI) suscrito con Estados Unidos.

Luego de la manifestación se realizó un Foro de Compañías Transnacionales y Derechos Humanos en el Centro Reagan en el que también participó  Menchú. En su intervención destacó que “somos seres de acción y estamos aquí para continuar con una acción propositiva y difundir el mensaje todos”.

“Quieren violar la soberanía de un país para beneficiarse”, enfatizó  Menchú, quien destacó que las acciones de la petrolera no solo afectan al país. “Las acciones de Chevron en Ecuador tienen una gran repercusión en el medio ambiente”, dijo. Además afirmó que “lo que la transnacional ha hecho con Ecuador es una burla y ofensa al crimen que ha cometido en la Amazonía”.

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La investigadora Ana Esther Ceceña fue otra de las participantes del evento. En su presentación recalcó su rechazo a las acciones de la petrolera estadounidense.

Por su parte, el equipo ecuatoriano que representó a Ecuador en el arbitraje estuvo encabezado por el procurador general del Estado, Diego García Carrión. En Washington D.C. los juristas expusieron los argumentos por los cuales Ecuador considera “infundadas las acusaciones de Chevron–Texaco con respecto a  las supuestas violaciones al TBI, y la alegada denegación de justicia en el juicio de Lago Agrio”.         

García manifestó que “este arbitraje no es más que un intento de Chevron-Texaco de evadir el cumplimiento de la sentencia judicial dentro del juicio de Lago Agrio que los condena por la contaminación que causó en el Oriente ecuatoriano durante sus operaciones en ese lugar”, señaló.

El procurador recordó que el arbitraje “nunca debió iniciarse”, considerando que Texaco dejó de invertir en el país 5 años antes de que entrara en vigencia el TBI, lo que hace incompetente al Tribunal para resolver la controversia bajo un tratado de protección de inversiones.

La compañía Chevron-Texaco interpuso la demanda de arbitraje en contra del Estado ecuatoriano ante la Corte Permanente de Arbitraje en La Haya, el 23 de septiembre de 2009, con base en el Tratado Bilateral de Protección de Inversiones que entró en vigencia en 1997.

El equipo de defensa del Estado ecuatoriano alegó ante el Tribunal de Arbitraje (constituido bajo reglas Uncitral, siglas en inglés para Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional).

Texaco, adquirida por Chevron, fue sentenciada en Ecuador a pagar $ 9.500 millones por las afectaciones ambientales causadas entre 1964 y 1992 en la Amazonía.

La transnacional se niega a cumplir la sentencia de Lago Agrio argumentado que el fallo es fraudulento y aduce que cuando dejó el país el Estado certificó sus remediaciones ambientales librándola de responsabilidades. (I)

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