Lucio Gutiérrez: Medios colaboraron en mi caída

17 de octubre de 2012 - 00:00

Cuando habla de su derrocamiento, al que llama “golpe de Estado”, Lucio Gutiérrez lo hace con pasión, como si fuese el relato de un libro aprendido de memoria. Quiere otra vez la Presidencia para cumplir otro programa de Gobierno que no se parece en nada ya al que propuso en el año 2002.

En el diálogo con este diario repite muchas veces el nombre Rafael Correa y enfatiza las diferencias con su gestión y los cambios que quiere hacer en todo el esquema gubernamental. A su lado está el asambleísta Luis Almeida, que no lo deja libre un solo instante.

Se da tiempo para bromear, pero sus seguidores lo esperan a espaldas de los entrevistadores con ansias para recibir las últimas instrucciones. Viste de rojo, al estilo chavista, pero bromea que fue Hugo Chávez quien le copio ese color. Y al terminar el diálogo luce satisfecho.

Si tienen un discurso parecido, ¿por qué Guillermo Lasso no es su binomio?

Simplemente porque no decidió ir a elecciones primarias abiertas como sigue siendo nuestra propuesta. Sociedad Patriótica entró en la línea de la democratización de los partidos políticos, ya no se elige a dedo. Nosotros estamos en pleno proceso de primarias para elegir a nuestros candidatos a la Asamblea Nacional, al Parlamento Andino y a la Presidencia de la República.

¿Pero no ha conversado con Guillermo Lasso?

He conversado con todos los candidatos a la Presidencia de la República. No me he quedado en la propuesta, pasé a la acción. Fui a verlos, toqué sus puertas.

¿Con Alberto Acosta?

Con gente que está en el grupo de Alberto Acosta, personalmente con él no. Conversé con todos los asambleístas de oposición.

¿Con César Montúfar? 

Con César Montúfar, Guillermo Lasso, Álvaro Noboa.    

¿Si sus planes sociales son ambiciosos, cómo los financiará?                                

Queremos eliminar el impuesto a la tierra, el impuesto verde, del 5% a la salida de capitales, al SOAT y reemplazarlo por un seguro que tendrá que asumir nuestro gobierno. ¿Cómo vamos a reemplazar esos dineros que no vamos a percibir? Manejando los recursos del Estado como lo hice en mi gobierno: con transparencia, con capacidad, con profundo amor al país y con resultados. En mi gobierno fue cuando más creció la economía, posiblemente en toda la historia del país, cerca del 9%. Este año vamos a crecer, con el actual Presidente, cerca del 4%.           

Pero eso fue gracias al OCP (Oleoducto de Crudos Pesados)...

Puede ser gracias a lo que sea, pero esa es la realidad. En mi gobierno fue cuando más se redujo la pobreza en toda la historia del país, cerca del 4% anual; con el actual gobierno llega a cerca del 1%.    

Su propuesta se parece mucho a la de Guillermo Lasso...

Yo le estoy diciendo lo que hice en mi Gobierno.

¿Por qué no se unen y suman la popularidad del uno y del otro para alcanzar a Correa, que tiene cerca del 40%?

¿Por qué quiere que me una a un banquero? Yo soy un hombre del pueblo, el que se levanta contra la banca corrupta.

Fue miembro de su gabinete...

Soy el que propicia que los banqueros corruptos vengan al Ecuador y algunos estuvieron presos. En este gobierno es en el que han salido libres.

Guillermo Lasso fue su asesor...

No fue mi asesor. Guillermo Lasso fue embajador itinerante para que nos ayudase en el contacto con los organismos multilaterales de crédito.

¿Cuánto le pesa en su imagen haberse declarado el mejor aliado de EE.UU.?

Nunca me declaré el mejor aliado de EE.UU. Busque en los archivos del Gobierno. Ahí está todo el vídeo de la rueda de prensa que  di luego de salir de la entrevista con George W. Bush. En ella un periodista me pregunta si  puedo ser el mejor aliado de EE.UU. La frase ni siquiera es mía.

¿Y cómo ha pesado eso?

Nada. Simplemente los adversarios políticos mutilaron mi declaración y la satanizaron porque efectivamente yo perdí la guerra informativa. Reconozco que no tuve una buena estrategia de comunicación. Los adversarios políticos, a través de los medios de comunicación, trataron de afectar mi imagen. No lo consiguieron porque no le podían decir a Lucio ni ladrón ni vago; no me podían atacar por impuestos.  

¿De llegar al poder reformaría la Constitución?

Tenemos que presentar algunas propuestas para reformar la Constitución. En la parte formal y en el fondo. En la parte formal comenzando con respetar el sagrado nombre de Dios. Dios es el hacedor de todas las cosas y yo soy de la idea de la mayoría de los ecuatorianos que queremos que se respete el nombre de Dios. Se le da demasiado poder al Presidente de la República. Con la actual Constitución y modelo prácticamente la Asamblea no sirve para nada porque el Presidente envía un proyecto de ley a la Asamblea, allí se lo aprueba, regresa al Ejecutivo y éste  puede enviar un proyecto nuevo, es decir incluir artículos que no estaban en el proyecto inicial.

Así ha sido siempre... 

No. Así no era antes. Con la anterior Constitución el Presidente enviaba un proyecto de ley al Congreso, los diputados hacían alguna reforma y regresaba donde el Presidente, quien debía vetarlo total o parcialmente, o aceptarlo. No podía variar, introducir nuevos elementos a ese proyecto de ley. Ahora el Presidente puede introducir artículos. Y como la Asamblea difícilmente puede tener dos tercios de sus integrantes no puede insistir, por lo que se aprueba por el ministerio de la ley.

¿Cómo reformará la Constitución?

Habrá que buscar un mecanismo adecuado para enviar proyectos de reforma constitucional a la Asamblea Nacional. Obviamente necesito tener mayoría para poder hacer reformas a la Constitución. O llamaría a consulta como lo ha hecho el Presidente de la República. 

¿Volvería a la tercerización?

Este gobierno ha tercerizado muchas cosas. Dijeron que iban a evitar la tercerización, pero en el sistema de salud lo han hecho.

¿Pero va a reformar la Constitución para incluir la tercerización? 

Nosotros lo que buscaríamos es cualquier mecanismo que permita a la actual Constitución crear más fuentes de trabajo porque no necesariamente a través de la tercerización se pueden crear fuentes de trabajo. Si la tercerización fue rechazada por los trabajadores no hay que insistir en eso. 

¿Apoyaría el matrimonio gay?

Yo soy una persona totalmente tolerante. Tolero la libertad sexual de las personas, más allá de que esto va en contra de la religión cristiana, pero el matrimonio gay yo no lo acepto.

¿Si una hija suya es lesbiana y le pidiera vivir en su casa con su pareja qué haría?

Yo lo permitiría. Es un derecho a ejercer su libertad sexual. En eso yo soy muy tolerante. Una de las maneras de generar derechos es la unión libre, de manera implícita se generan derechos y eso sí hay que respetarlo.

También quiere cambiar la Ley de Tránsito...

Para nuestro criterio es ilegal, inconstitucional e inhumano que a una persona que comete una falta lo sancionen tres veces. Por ejemplo, alguien se pasa los 50 km por hora porque tuvo una emergencia familiar y se descuidó. A él le cobran 292 dólares de multa, eso podría estar bien para Estados Unidos y Europa, pero no para la realidad de Ecuador.

¿Qué haría entonces con los choferes de buses que chocan y matan a 40 personas?  

A través de una adecuada capacitación  pueden conseguir resultados mayores de los que se logran a través del miedo y la coerción. A la gente hay que capacitarla y si las cosas no funcionan podríamos aplicar la coerción. Para nuestro concepto es ilegal que se sancione a una persona tres veces por la misma falta. Se pasa los 50 km por hora y le cobran una multa de 292 dólares, le quitan 10 puntos en la licencia y encima lo meten tres días a la cárcel, sin derecho a fianza. Por una falta tres sanciones. Desde nuestro punto de vista es inaudito y por eso nosotros reformaremos la ley de Tránsito para evitar lo que hoy está sucediendo en el país.

En los WikiLeaks se indica que usted se reunió con la embajadora de Estados Unidos hasta el día de su salida del poder. ¿Cuánto apoyo de EE.UU. necesitó en los últimos días de mandato?     

Los norteamericanos, de lo que recuerdo, por lo menos, me pidieron tres cosas importantes. Ellos querían el voto para nombrar como secretario de la OEA a un mexicano. Yo dije no y votamos por Insulza. Reconozco que fue un error porque él está orientado ideológicamente y un secretario de la OEA debe actuar con imparcialidad. Me pidieron que se les apoye para conseguir la inmunidad para los soldados norteamericanos. Tampoco fuimos favorables, y otros temas más. A Lucio Gutiérrez no le podían decir corrupto o vago; la economía como nunca estuvo estabilizada, entonces hubo que magnificar otros temas.

¿Por qué desayunó con la embajadora Kristie Kenney justo el día de su caída?

Hay otras versiones que tendrán que investigarse, como aquella de que la propia embajada de Estados Unidos de alguna forma facilitó o apoyó o dio el visto bueno para que los militares dieran el golpe de Estado.  

¿Y esa versión de que  EE.UU. apoya a los militares de dónde sale? 

Justamente eso es lo que se quiere investigar. Eso sale desde los militares. Cuando estuve en la cárcel me visitaron, me dieron versiones de que el alto mando que dio el golpe de Estado lo hizo con la anuencia norteamericana. Hay otro tema también que en algún momento tendrá que investigarse. En un periódico nacional un periodista dijo que ya tenían el aval de la Embajada norteamericana para dar el golpe de Estado y presionaban al señor César Fernández para que dijera que él financió mi campaña.

¿Cree que los medios colaboraron para su caída?

Por supuesto que sí,  eso fue evidente, ¿por qué? Porque en mi Gobierno no se gastó dinero en publicidad.

En los WikiLeaks también se señala el caso Oxy ¿Por qué usted no paró el tema de la Oxy con la embajada de Estados Unidos? 

Porque nosotros no podíamos actuar de manera visceral. Iniciamos la investigación, el juicio para la posible caducidad de ese contrato. Si yo hubiera seguido en el poder, habría llegado a la situación más adecuada.

¿Eso también puede ser a causa de que EE.UU no le apoyó?

Puede ser, puede ser. 

En los WikiLeaks se dice que usted tenía la decisión de dar por cerrado este contrato y ahí pierde la confianza de los Estados Unidos otra vez...

Podría ser.

En otro WikiLeaks dice que Alfredo Palacio se alió con el PSC y Febres Cordero para su caída. ¿Usted supo de esto?

Yo le llamé en varias ocasiones al vicepresidente Alfredo Palacio porque había rumores de que él estaba conspirando. Me juró y rejuró que era mentira. Que él jamás me traicionaría, que  gracias a mi trabajo llegó a ser vicepresidente de Ecuador y ese honor él no lo podía mancillar. Llamé a los generales y almirantes traidores y me juraron y rejuraron que jamás traicionarían a su comandante en jefe cuando meses antes ya se habían reunido con Febres Cordero, Rodrigo Borja, Paco Moncayo. El golpe de Estado estaba en marcha.

Pero no contó qué habló con la embajadora el día de su caída.

Justamente eso es lo raro. Ese día yo estaba bajo los efectos de sedantes que me había dado el médico militar el día anterior. Por eso este complot tiene que investigarse por sanidad de la historia ecuatoriana.

¿Lo sedó con su permiso?

Él, el doctor de la Presidencia, el día 19, como a las 10:30 u 11 de la mañana, cuando iba a recibir a alguien  pidió permiso para ingresar.  Me dijo que le habían sugerido que me diera calmantes para que durmiera porque se me veía muy cansado. Me pareció una propuesta razanoble. Efectivamente, subí a almorzar y tomé los sedantes que me tuvieron durmiendo toda la tarde y noche, pese a que querían hablar conmigo. Mi esposa quería hablarme, mostrarme el documento con el cual iban a dar el golpe de Estado en el Congreso. Me querían comunicar que los generales se estaban reuniendo con los diputados y viendo quién daba primero el golpe de Estado. De nada de eso me pude enterar porque estaba dormido, sedado.

Volvamos al tema del desayuno con la embajadora. ¿Desayunó sedado?

Yo desayuné sedado. Conversamos sobre la situación dura que vivía el Ecuador.

¿Qué le propuso ella?

Que de alguna manera se logre controlar. Que converse con los militares, alguna respuesta un poco vaga. En los WikiLeaks dice que ella le quitó el respaldo ahí. Supuestamente le dijo que no se le ocurriera tumbar a la Corte ni al Congreso. Eso es totalmente falso porque lo hubiera hecho cuando estuve con los militares. Fueron los militares y generales traidores los que me sugirieron que disolviera el Congreso porque ellos me iban a respaldar hasta las últimas consecuencias. Yo rechacé eso. Pero luego de los acontecimientos estoy segurísimo de que era una trampa la que ellos me estaban poniendo. Querían que yo destituyera al Congreso Nacional, que violara la Constitución, para tener un pretexto para defenestrar al Presidente de la República. Yo jamás caí en esa trampa. 

Usted dice que Rafael Correa quiso ser su ministro de Economía. ¿Cómo fue eso?

La primera vez, cuando gané la Presidencia, los del MPD y PK sugirieron el nombre de Rafael Correa como ministro de Economía.

¿Y la segunda?

Cuando cambié de ministro de Economía, me quedé como unos diez días buscando a alguien que correspondiera al modelo económico de responsabilidad en el manejo fiscal con el cual estaba conduciendo el país. Y vinieron a hablar conmigo representantes del movimiento Nuevo País, del Corcho Cordero, y Freddy Ehlers. Para que no me cayera me pidieron siete ministerios, el de Economía, el de Energía y Minas, donde estaban los recursos. La propuesta era terminar con la Ley de Responsabilidad del Gasto Fiscal, y les dije que estaban locos porque eso originaría una tremenda inflación en el país y un despilfarro de los dineros públicos. Me pedían terminar con la ley para ahorrar los excedentes petroleros del Feirep. Les dije están locos. Entonces no acepté las propuestas de ellos, que eran soñadoras.   

Usted asegura que Hugo Chávez estuvo detrás de su derrocamiento; entonces afirma que en ese complot participaron Chávez, las FARC, la izquierda, el PSC, Cuba y Estados Unidos. ¿Todos juntos?

Yo no he leído (de los WikiLeaks) esa parte en que la embajada norteamericana actuó en el golpe de Estado. Son solamente testimonios de militares y no puedo dar detalles porque esto en algún momento tendrá que investigarse, no para sancionar a nadie, sino como un legado histórico para el país. Fueron los militares quienes me dijeron que generales, con la anuencia de Estados Unidos, le quitaron el respaldo a Lucio Gutiérrez.

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