Golpes, la causa más frecuente de dolencias oculares en mascotas

13 de abril de 2014 - 00:00
A los animales se les hacen chequeos en los ojos para detectar posibles enfermedades. FOTO: JUAN CARLOS HOLGUÍN.

Pompo lleva 7 años en la familia y es el engreído de Yolanda Nieto. El perrito llegó a la casa ubicada en el sur de Guayaquil cuando un familiar se lo regaló y desde entonces alegra los días con su ternura y picardía.

Sin embargo, el animalito ha ido perdiendo la vista y hoy se mueve casi a ciegas. Por eso Alfonso Cedeño y su madre, Yolanda, lo llevaron al Colegio de Veterinarios del Guayas, donde el galeno mexicano Carlos Martínez Borges lo examinó.

El médico, quien lleva 14 años de veterinario y 10 como especialista en oftalmología animal en su tierra natal, visitó Guayaquil para dictar el I Seminario Taller de Oftalmología Veterinaria, invitado por el Colegio de Médicos Veterinarios Zootecnistas del Guayas. Como parte de la cátedra, el experto y los cerca de 15 asistentes, todos veterinarios de Guayaquil, examinaron varios perros y gatos con dolencias oculares. Uno de ellos fue Pompo, quien inició un tratamiento.

Martínez explicó a EL TELÉGRAFO que las enfermedades oftalmológicas son muy frecuentes en perros y gatos. Según el experto, “estas dolencias abarcan un 24% de las enfermedades en general”. Indicó que las más comunes son los problemas en los párpados, proctosis (ojos salidos) o úlceras corneales o laceraciones en la córnea. “Esto se da normalmente por traumatismos, porque entre perros se golpean, o por raspones, caídas, o porque el mismo animal se daña el ojo”.

El especialista señaló que es difícil prevenir este tipo de dolencias, porque generalmente se producen en forma accidental. “Es complicado impedir que un perro o un gato tengan contacto con otro, o que jueguen. Lo que recomiendo es que ante una lesión siempre sean llevados al veterinario, no esperar a ver cómo amanece al día siguiente, porque al esperar pueden perder la visión o se complica el tratamiento”.

Con él coincide la veterinaria Nubia Andrade, una de las asistentes al seminario. Según ella, “aunque las úlceras se dan principalmente por traumas, también hay enfermedades internas o inmunitarias, causadas por una dolencia interna. A veces son problemas genéticos o causados por bacterias, hongos o parásitos”.

En la temporada de lluvias hay que extremar los cuidados porque proliferan insectos como las garrapatas, que transmiten enfermedades como la erlichia, la cual ocasiona problemas oftalmológicos.

Un síntoma de esta dolencia es la uveitis (inflamación de la úvea, lámina intermedia del ojo situada entre la esclerótica y la retina). También puede haber sangrado interno en los ojos. Además, es posible que exista acumulación de humedad. “Lo más común es dolor, que el animal esté parpadeando mucho, que el ojo se ponga rojo o crezca de tamaño. Ahí debemos llevarlo al veterinario”, explicó Carlos Martínez.

Los galenos señalaron que se está produciendo un cambio de conciencia en el cuidado animal. El perro y el gato ya no son solo mascotas, son parte de la familia. Por eso los veterinarios se están especializando, tal como los médicos para humanos.
“Antes el veterinario veía vacas, chivos, perros y gatos. Ahora la tendencia es que se especialice en pequeñas especies; en nuestro caso lo hacemos en oftalmología en pequeñas especies y cada vez va siendo más específico, para hacer mejor las cosas”, indicó el doctor Martínez.

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