Bandas musicales fusionadas, bastoneras y bandas de guerra recorrieron las calles del sur

Estudiantes revivieron leyendas y tradiciones

- 29 de noviembre de 2015 - 00:00
En el desfile participaron los colegios de Nanegalito, Calderón, Pomasqui, Amaguaña, Tumbaco, entre otros. John Guevara / El Telégrafo

Bandas musicales fusionadas, bastoneras y bandas de guerra recorrieron las calles del sur

Los gritos destemplados de un grupo de vendedores ambulantes que ofrecía 2 paraguas por $ 5 se confundieron con el murmullo de las personas que, desde las 08:00 de ayer, ocuparon la Tribuna del Sur.
Quienes no alcanzaron a sentarse en el lugar buscaron un sitio para protegerse del intenso sol de la capital y otros adquirieron paraguas para evitar que el sol curtiera más la piel. Transcurridos unos pocos minutos, comenzó el desfile Leyendas y Tradiciones de Quito, organizado por el Ministerio de Educación, como parte del proyecto Quito Educación. En este acto, realizado por las fiestas de la capital, participaron 4 mil estudiantes de 55 colegios públicos, particulares, municipales y fiscomisionales de la Zona 9 del Distrito Metropolitano.

El desfile se inició con la banda estudiantil unificada, integrada por los colegios Juan Pío Montúfar, Humanístico Quito, Técnico Sucre, Vicente Rocafuerte y Tarqui. El objetivo, según las autoridades de educación, es dar un espacio de expresión artística a los jóvenes.

En medio de la multitud, Luis Córdova se abrió espacio para tomarle foto a su nieta Naomi Córdova. Luis nació en Quito, pero vive varios años en Guayaquil. “Vine para ver a mi nieta que ensayó desde hace un mes”.

Naomi llegó a las 05:30, al sur de Quito, para practicar la coreografía antes del desfile. La mayoría de estudiantes se congregó en el sector del Calzado para iniciar el recorrido que finalizó en el redondel, cerca del Instituto Benito Juárez, en el sector la Villaflora. Entre los estudiantes, que desfilaron ayer, estuvo Stephanie Cazar, hija de Marlene Tufiño, quien se trasladó desde el norte de Quito para apoyar a su hija. “Mi hija no me hubiera perdonado, sino la veía”, indicó.

En el desfile, las bandas de guerra fueron las más aplaudidas. Más de una decena de jóvenes, la mayoría mujeres, tocó la lira, un instrumento parecido al arpa. Los hombres, mientras tanto, golpeaban con fuerza los redobles y el tambor. A Karina Soria, habitante del sur de Quito, siempre le gustaron las bandas militares y al enterarse de que estas estarían presentes, quiso verlas. “Me enteré por Facebook del desfile y vine con mi familia”, dijo. En el acto participaron carros alegóricos que cautivaron la atención de los asistentes porque representaron las leyendas y tradiciones de la capital.

Uno de ellos rememoró la leyenda de la Casa 1028, donde su principal protagonista, Bella Aurora, usó trajes reciclados porque los estudiantes hablaron sobre conservación y medioambiente.
Mientras tanto, en el sector Las Casas tuvo lugar la primera eliminatoria de los coches de madera, una de las actividades tradicionales por las fiestas capitalinas. En esta eliminatoria se recorrieron 1,3 kilómetros. (I)

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