Álvaro Noboa salió con su esposa; Guillermo Lasso caminó con compromiso ecuador; el fut se concentró en el Parque del Centenario, y los socialcristianos en la calle Boyacá

En Guayaquil la oposición marchó en 4 grupos

- 14 de agosto de 2015 - 00:00
El gobernador del Guayas, Julio César Quiñónez, lideró un plantón de apoyo al Ejecutivo, en la calle Aguirre, en la intersección con el Malecón. Foto: Karly Torres / El Telégrafo

Álvaro Noboa salió con su esposa; Guillermo Lasso caminó con compromiso ecuador; el fut se concentró en el Parque del Centenario, y los socialcristianos en la calle Boyacá

En Guayaquil quien convocó a la marcha fue el Comité del Paro Nacional, integrado por los miembros del Frente Unitario de Trabajadores (FUT), que apoyan a los indígenas pero que fueron los que menos cantidad de simpatizantes reunieron en la calle 9 de Octubre.

Y aunque todos estuvieron en la avenida principal de la urbe la división fue evidente. Los líderes de los grupos dijeron apoyarse mutuamente pero evitaron unirse.

El bulevar estuvo repartido. En el parque Centenario se asentaron los de los sindicatos, quienes estaban acompañados de los integrantes del desaparecido Movimiento Popular Democrático (MPD), que aspiran a conformar el Frente Popular.

En dirección hacia el Malecón, a dos cuadras del primer grupo, se instalaron una pantalla gigante y equipos similares a los que se pusieron en la marcha convocada por el alcalde Jaime Nebot el 25 de junio pasado. Más adelante estaban los médicos y un pequeño grupo de personas de Galápagos.

El primero en marchar por la arteria principal de la urbe fue el excandidato presidencial Álvaro Noboa, quien lo hizo en sentido contrario al resto, pues partió desde el Malecón hasta el parque Centenario.

Cuando él se retiraba de la marcha se topó con Guillermo Lasso, figura principal del movimiento Creando Oportunidades (CREO), quien venía desde la ciudadela Ferroviaria. Ellos fueron los únicos dirigentes políticos que tuvieron contacto.

Minutos antes Noboa había dicho que estaba dispuesto a conversar con todos, incluyendo Lasso y Nebot, así como con los indígenas, sindicalistas y que ya lo había hecho con Lucio Gutiérrez, de Sociedad Patriótica, y con representantes del ex-Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE).

Por otro lado, las figuras socialcristianas, como los asambleístas Cinthya Viteri, Henry Cucalón y Moisés Tacle, hicieron su arribo aunque con menos seguidores. Ellos esperaban al alcalde Jaime Nebot.

Al darse cuenta de que la calle se llenaba y de que Lasso venía con sus seguidores, los del Comité del Paro Nacional iniciaron su caminata.

Luis Chancay, dirigente histórico de la Unión Nacional de Educadores (UNE), celebraba lo que consideraba un triunfo de la jornada, no solo en Guayaquil sino también en otras provincias del país. Pero aunque reconoció que todos los ciudadanos tienen derecho a movilizarse aclaró que jamás lo haría junto a quienes, según su parecer, fueron los causantes de la crisis bancaria.

A la altura de Malecón y 9 de Octubre, en Guayaquil, los manifestantes trataron de superar el control de los policías que protegían a la Gobernación del Guayas. José Morán / El Telégrafo

“No podemos estar con los banqueros que se aprovecharon de la crisis, eso jamás lo haremos”, enfatizó Chancay. El educador hacía alusión a Lasso, aunque no lo nombró. Pero el dirigente de CREO no pensó igual porque en su discurso dijo que con su presencia buscaba solidarizarse con quienes marchaban.

Mientras Lasso avanzaba con sus consignas de campaña, los socialcristianos esperaban a Nebot, quien arribó por la calle Boyacá resguardado por los funcionarios municipales que hicieron un cerco humano, alejando a cualquiera que intentara acercársele.

La asambleísta Cinthya Viteri fue una de las que tuvo que aguantar los estrujones. Nebot pasó casi desapercibido, pues su gente nunca se enteró de su presencia.

Más adelante, unos hombres vestidos con camisetas rojas que cubrían también sus rostros incendiaron llantas en Malecón y 9 de Octubre e intentaron romper el cerco policial que impedía que se encontraran con los simpatizantes de PAIS, instalados en el festival musical que se realizaba en los exteriores de la Gobernación del Guayas.

El comandante de Policía de la zona 8, Édison Gallardo, dijo que 1.000 uniformados custodiaron la ciudad y que no se registraron incidentes mayores.

Festival en respaldo al Gobierno

Mientras tanto, desde las 15:00 simpatizantes del movimiento Alianza PAIS comenzaron a congregarse en la calle Aguirre, a un costado de la Gobernación del Guayas, para presenciar el denominado Festival de la Alegría, en respaldo al Gobierno.

Desde diferentes puntos de la urbe llegaron representantes de movimientos sociales, amas de casa, comerciantes minoristas, informales, y de populosos sectores como Monte Sinaí, Trinitaria y Guasmos. En la esquina de las calles Aguirre y Malecón se levantó la tarima donde se presentaron artistas locales.

Cerca de 200 policías resguardaron los alrededores del edificio público para evitar enfrentamientos entre los grupos antagonistas. Al sitio también llegaron los asambleístas Octavio Villacreses y Juan Carlos Cassinelli.

Este último manifestó que el país necesita paz, estabilidad y trabajo, no caos ni anarquía; “el gobierno no está en riesgo, pero lo que sí está en riesgo es la paz social; todos tienen derecho a manifestarse y protestar, pero no a generar caos”, aseveró.

El gobernador, Julio César Quiñónez, bajó del edificio a las 18:30 para subirse a la tarima, desde donde intervino ante una multitud que copó la calle Aguirre.

“Hemos trabajado más que nunca, compañeros. Todo funcionó: las empresas, las escuelas, el transporte público”.

Sobre el intento de los opositores de llegar a la Gobernación dijo que fue un grupo minoritario que quiso romper el cerco policial, pero que no lo logró. La jornada se extendió hasta las 21:00. El tráfico vehicular en el centro se normalizó después del evento. (I)

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