Con y sin pincel, artistas retratan desde la realidad el daño causado por Chevron (Galería)

26 de junio de 2015 - 06:00


“Yo le pintaría a Chevron como un monstruo con garras, cargado de billetes por todos lados, y en vez de ojos le pusiera el signo dólares. Y pintaría a una persona arriba como aplastando a tanta gente que estaría allí muriendo, mientras los Chevron felices y riéndose como un demonio”. Así dice que retrataría la artista ecuatoriana Mae De la Torre al daño dejado como “herencia maldita” por la transnacional petrolera estadounidense.

Mae de la Torre es una de los 86 artistas plásticos que donaron una o varias de sus obras que desde ayer miércoles y hasta hoy jueves se subastan en el Centro de Arte Contemporáneo, ubicado en el centro de Quito.

Constan obras con diferente temáticas. Los precios base oscilan de $50 a $15 mil. Los recursos irán a la Unión de Afectados por Texaco (UDAPT), que acoge a 30 mil indígenas y colonos de Orellana y Sucumbíos víctimas de la contaminación dejada por la transnacional. La subasta cuenta con el respaldo y organización de la Fundación Guayasamín (creada por acuerdo Ministerial Nº 4821 del 21 de julio de 1976) y la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión (que funciona desde 1944).

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Chevron, visto desde la palabra y la obra del artista plástico

Mae de la Torre donó 5 cuadros que si bien la temática no se relaciona con el daño ambiental y a la salud de 30 mil personas de 5 nacionalidades y pueblos indígenas de la Amazonía ecuatoriana, aportan a la causa.

La pintora, que hace 30 años decidió dejar su trabajo de funcionaria en un banco para estudiar y ligarse de lleno al arte, indicó a EL TELÉGRAFO que parte de su obra es social y que por ello decidió adherirse. Además, destacó que está muy preocupada por todo el desastre que causó Chevron-Texaco en nuestra Amazonía. Cree que cada uno de los ecuatorianos debe apoyar de la manera que pueda.

No es la primera vez que aporta con sus cuadros o frescos para una subasta, pese a que le ha tomado semanas y meses materializarlas. Ella, al igual que ocurre con otros artistas, buscan representar en forma colorida los hechos o las cosas reales o imaginarias.

¿Cómo pintaría en uno de sus cuadros el daño ecológico y a la salud humana dejada por Chevron en la realidad?, le preguntó el periodista de este Diario a De la Torre.

Ella, sin utilizar en esta ocasión pomos de óleo, aguarrás, trementina y pinceles de forma circular, planos y puntiagudos, así como escoba, brocha, esponjas, plumas, izopos, paletas, espátulas o sus dedos, desde la “técnica” de la palabra respondió: “Imaginaria y realmente, yo lo pintaría como un río pero de pura brea, con peces muertos a un lado. Les pondría a las personas enfermas por esa contaminación, porque ese ha sido el fruto que han dejado, porque todos los hijos de los que vivieron y viven en esa zona, incluso, ya nacen enfermos”.

La pintura en óleo del cubano Jesús Mederos, titulada Madre Naturaleza, elaborada en este año en un formato de 60X70m, refleja la mancha negra de dolor, muerte y contaminación dejada por la explotación irresponsable de petróleo por parte de Chevron en la Amazonía, ¡todo por dinero!. La obra de este artista tiene un precio base de $5.000.

“La Chevron y sus crímenes” se titula en cambio la obra de Javier Guerrero, elaborada también en este año bajo la técnica de mosaico, en una dimensión de 90 por 110 centímetros. Allí se observa también la contaminación como una mancha negra grande en medio de poco verdor de la selva amazónica. $2.000 es su precio base.

“Subproductos petrolíferos, Salve oh! Patria (a vos también te gustan los dólares)”, del autor Pablo Gamboa Santos, fue realizada en 2004. Se trata de un ensamblaje de desechos plásticos que por lo general son usados para vender productos elaborados con petróleo y que al final no solo contaminan una zona o un país, sino el mundo entero. $1.000 es su precio base.

Otro cubano que se hizo presente con la donación de un lienzo de 1,50 X 3 metros, es Luis Saavedra. Su obra lleva el nombre de “Las manos limpias de las víctimas” y empezó a ser trabajada el 21 de febrero pasado en el parque central de Lago Agrio (Sucumbíos), durante la “cruzada por la dignidad, la justicia y las manos limpias”.

Veinte personas estamparon sus manos en el lienzo, entre ellos, afectados como Emeregildo Criollo, indígena de la comunidad Cofán; Carmen Aguilar, del Frente de Defensa de la Amazonía; Óscar Herrera, del Comité de Afectados; y, Alejandro Soto, presidente de la Asociación de Afectados del Campo Shushufindi.

“Esta obra está inspirada en las víctimas y como una forma de simbolizar la lucha y la dignidad de los indígenas y colonos afectados”, dijo entonces el artista cubano, cuya obra es parte de la subasta, a un precio base de $6.000.

 

 

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