Un albergue para los familiares de pacientes

20 de octubre de 2011 - 00:00

Carlos y Ángel Orrala compartieron su casa en la Península de Santa Elena, sus vivencias de familia y su oficio, pues ambos trabajaban juntos en la albañilería.

Hoy comparten también un dolor, aunque desde diferentes frentes: Ángel, de 32 años,  padece de tuberculosis y Carlos, de 40, permanece a su lado, cuidándolo. Para esta tarea Carlos debió dejar su hogar y trabajo de forma temporal, para dedicarse por completo a acompañar a su hermano en un tratamiento que aún no tiene fecha de término.

Carlos Orrala es uno de los usuarios del nuevo albergue habilitado en una  sala del hospital Neumológico Alfredo J. Valenzuela, que inició con sus servicios hace aproximadamente dos semanas y que está orientado a brindar asilo temporal a los familiares de pacientes de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), que deben pernoctar en el centro de salud al cuidado de sus parientes.

El director del hospital, Frankin Cantos Sánchez, sostiene que esta área está equipada con 10 camas y un baño.

“A las personas que usan estas instalaciones les proveemos además de colación matutina y nocturna, les damos guardianía, aunque también deben cumplir con ciertas reglas dentro de las instalaciones”, indica.

Ventiladores, amplios ventanales, 12 casilleros con candado y una mesa son parte de esta área, habilitada en la parte posterior de la zona de Emergencias del hospital Neumológico. 

“Me siento tranquilo aquí, porque cuando he cuidado otros enfermos en mi familia -como mis nietitos o mi mami-, me ha tocado dormir en el suelo o acomodarme en una camilla de emergencia. Me he quedado sorprendido al ver que acá hay un espacio para los familiares”, dice Carlos.

Según el director Cantos, este es el principal objetivo de este nuevo  espacio, que es parte de un  plan de mejoramiento integral de la casa de salud.

“Ahora los familiares ya no pasan incomodidades y pueden permanecer acá el tiempo que necesiten estar junto al enfermo”.

Así como Carlos, varios usuarios de este albergue llegan desde fuera de Guayaquil, como es el caso de Narcisa Pacheco, de 40 años. Ella se encuentra en el lugar desde el pasado domingo, cuando su esposo Hiroito González -víctima del metanol- ingresó para realizarse un procedimiento quirúrgico en su traquea, para poder volver a hablar y evitar un shock respiratorio.

Juan José Morán es de Quevedo y tiene 25 años. No logra explicar con claridad cual es el mal que tiene internada a su esposa Estefanía Reina, de 21 años, desde el pasado lunes. “Tiene una enfermedad en los pulmones, fiebre. Ahora la tienen ahí adentro con suero”, explica con voz baja.   

El hospital Neumológico Alfredo J. Valenzuela tiene 63 años de funcionamiento y está compuesto por 9 salas con capacidad para 300 pacientes, entre ellos 8 de la  UCI.  Al momento hay 190 personas asiladas con diferentes afecciones respiratorias.

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