Punto de vista

Tres grandes partieron

- 04 de marzo de 2016 - 00:00

@vitomuñoz_u

En tan solo 18 días el fútbol ecuatoriano ha tenido que despedir a 3 de sus más grandes glorias. A jugadores que tienen sus nombres registrados con letras doradas en los anales del balompié ecuatoriano y latinoamericano.

Primero fue Félix Lasso, luego Eduardo García y finalmente Ítalo Estupiñán. Tristes noticias que han caído como un baldazo de agua fría para propios y extraños; especialmente para quienes tuvimos la oportunidad de disfrutar de su calidad en las diferentes canchas de Ecuador, Chile, Uruguay y México.  El fútbol sigue de luto por estas tragedias.
 
El Astillero lo lloró

El primer infortunio que azotó al pueblo futbolero de nuestro país fue el fallecimiento de Félix Lasso (1945-2016), uno de los más notables futbolistas de antaño, multicampeón con los clubes más importantes del país: los del Astillero.

‘Pereque’, como se lo conocía, fue una de las primeras apariciones célebres de Barcelona en la década de los sesenta; ahí ganó 3 títulos (1963, 1965 y 1980).  En 1970 pasó por Emelec, donde se coronó en 1972. Además triunfó con la divisa de Universidad de Chile. Fue parte de la Selección de América que enfrentó a Europa, en octubre de 1973. Jugó 48 partidos con Ecuador y marcó 23 goles.

Un ‘Ñato’ eterno

Campeón como jugador, DT y directivo. Eduardo García es uno de los máximos referentes de la historia del ‘Ballet Azul’.

Su deceso ha dejado huérfano a un pueblo que por tradición desde 1980 ha festejado sus títulos en sus reconocidos locales de comida en la ciudad que acogió como su hogar, Guayaquil.

El ‘Ñato’ fue bicampeón uruguayo (1964 y 1965) con Peñarol y monarca de la Libertadores y la Intercontinental (1966).

Llegó al conjunto eléctrico en 1972, campaña en la que fue campeón. Luego de 7 años, García dejó el arco y se puso el overol de DT y terminó dando una vuelta olímpica. Como directivo conquistó los títulos de 1988, 2013, 2014 y 2015.

El que abrió el camino

En 1974 un joven centrodelantero afrodescendiente que destacó en El Nacional, se marchaba al Toluca de México. Registró un paso descollante en ese territorio y abrió el camino a sus paisanos para que puedan ser considerados como grandes jugadores. Ese fue Ítalo Estupiñán.

Campeón en la temporada 1974-1975 con el equipo escarlata, figura del América y Puebla.  Con los ‘camoteros’ levantó el título en 1983. Asimismo, fue campeón de la Copa Interamericana 1977 con las ‘águilas’. Jugó 14 partidos con la Tricolor y marcó 2 goles.

El ‘Gato salvaje’, como se lo apodó en el país azteca, fue el último de los 3 ex grandes futbolistas que han emergido a ser leyendas. (O)

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