La trinchera de Vito

Rubén Israel vs. Carlos Ischia

19 de septiembre de 2014 - 00:00

La trinchera de Vito

Barcelona tuvo un gris comienzo de temporada con Carlos Ischia, técnico argentino que llegaba como la solución a una temporada 2013 muy pobre. Sin embargo, su poco trabajo dio como resultado una primera etapa mala. El Mundial hizo un alto en el campeonato ecuatoriano y también en el trabajo de Ischia con el ‘Ídolo’, llegó Rubén Israel y las cosas cambiarían.

66,67% ANTE 49,02% DE EFECTIVIDAD

Argentino vs. uruguayo, Ischia vs. Israel, ambos técnicos han tenido la presión de dirigir al ídolo del Ecuador, sin embargo a uno le pesó, en cambio el otro, pese a llegar en un momento difícil, está levantando a un equipo que no parece el mismo.

Carlos Ischia dirigió 17 partidos del campeonato, ganó 7, empató 4 y perdió 6; su equipo solo anotó 16 goles y recibió 14, sumó 25 puntos y su porcentaje de producción es del 49,02%, por debajo de lo que la hinchada exige de un técnico que ya fue campeón de nuestro fútbol. Por su parte, Israel, contando solo los partidos del medio local, consiguió 6 triunfos, 2 empates y 2 derrotas en 10 partidos dirigidos; 17 goles ha marcado su equipo y recibió 8, consolidando una defensa que a priori estaba perdida, 66,67% de efectividad para el uruguayo.

Los números reflejan el avance que ha dado Barcelona con Israel, y que ahora lo tiene puntero del campeonato, con grandes opciones de llegar a la final y disputarla con Emelec, ya sin partidos de Copa Sudamericana, eliminado el miércoles ante Libertad, todos los cañones apuntan a conseguir la estrella 15.

TRABAJO VS. COMODIDAD

No solo los resultados avalan a Israel, el juego que se ve plasmado en el campo de juego también. Y todo es reflejo del técnico. Barcelona con Ischia no caminaba, y con Israel el hincha ha vuelto a tener la ilusión y la esperanza de ser campeón.

El uruguayo es un técnico trabajador y realista, no vende humo, es muy humano. Tiene un preparador físico capacitado para un club como Barcelona. Israel lo ha dicho: sus equipos tienen un sello, y es correr hasta el final. Un asistente técnico que ha potenciado las cualidades de los jugadores, cambio en el juego, circulación del balón, jugadas a balón parado. Analiza a los rivales y, desde ahí, empieza a ganar los partidos. Ideas modernas, lo que requiere el fútbol, siempre renovando su conocimiento. Usa tecnología para estudiar a los rivales, todo eso derivado en estar como único puntero del campeonato ecuatoriano en esta segunda etapa.

Por su parte, Carlos Ischia era un técnico cómodo e indiferente, con el sueldo que cobraba no llegó a copar las expectativas que se tenía de él. La preparación física del equipo era a medias, su equipo se veía cansado, nunca corría. Las tácticas que tenía el argentino eran obsoletas, creyó que lo aplicado con el Deportivo Quito en 2011 le iba a servir con Barcelona dos años después. No estudiaba ni al equipo que dirigía, menos al rival de turno. No usaba la tecnología, tan primordial en el mundo actual, sus métodos eran atrasados. El resultado era un equipo de media tabla.

BARCELONA SABE A QUÉ JUEGA

En las primeras 17 fechas de este campeonato no se sabía a qué jugaba Barcelona, los jugadores deambulaban por el campo sin tener una idea clara de qué tenían que hacer, dónde tenían que mover el balón y cómo tenían que moverse cuando tenían que defender o atacar. No había sociedades, se hablaba más de la indisciplina de algunos jugadores que del fútbol.

Con la llegada de Israel, desde el aspecto físico cambió, recuperó al jugador Michael Jackson Quiñónez, olvidado en las reservas, hoy es una de las figuras sobresalientes. Potenció a Ely Esterilla, Álex Bolaños, Penilla, Nazareno, Velasco, entre otros. Y de paso tuvo un buen ojo para contratar a un 9, Ismael Blanco, goleador que se ha ganado a la hinchada. Ha ido consolidando a una defensa que ha mejorado.

Los amarillos tienen un fútbol vistoso, que gusta y da resultados. Existen asociaciones, los jugadores corren, hay trabajo a balón parado, que te puede dar 3 puntos en un partido cerrado. Israel sabe que aún no ha conseguido nada, pero que va en el camino correcto para llegar a los objetivos que exige este club.

A Barcelona le quedan 16 partidos para llegar a la final del campeonato y, en caso de hacerlo, dos más para conseguir la estrella 15. El hincha, con Israel, ha vuelto a creer y su respaldo se comienza a ver en las gradas del Monumental. El apoyo es el plus que necesita este equipo para volver a ser el campeón del Ecuador.

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: